El ministerio de la muerte tiene una trama de la que es fácil engancharse porque todos nos preguntamos, ¿qué ocurre cuando morimos?, aquí nos dan la respuesta y tras la muerte, sea como sea esta, hay un ministerio que la gestiona rellenando un formulario para ver si se va al cielo, al infierno o te quedas a trabajar en el ministerio. Shimura recibe a las personas que van llegando y les da la información para saber a que departamento del ministerio deben acudir, homicidios, suicidio, accidentes, etc. En el departamento de homicidios nos encontraremos que el encargado es Ishima y no le gusta llevar los casos de niños porque es bastante sensible aunque esté muerto ya. En este tono nos encontraremos con cuatro casos, que tocan temas muy duros y muy de actualidad, ya que veremos como era la vida de estas personas muertas, los temas como el bullying, el asesinato por maltrato, el suicidio, un accidente laboral y la llegada de un empleado nuevo. Es emocionante ver como cada capitulo en su final nos ofrece viñetas de la vida de la víctima en cuestión, como si fuese un álbum de fotos. Este manga nos hace reflexionar de lo duras que son algunas situaciones de muchas personas y lo injusta que es la vida y la muerte de algunas personas. Nos quedamos con ganas de conocer más casos, a ver qué nos tiene preparado el siguiente tomo.
Shiyakusho is about what happens after someone dies. Each chapter features different people involved in different kinds of death: suicide, murder, death sentence, etc. It’s basically an office setting of purgatory where the office staff guides the deceased to their appropriate ‘purpose of death’ sections and have them file the necessary paperwork in order for them to pass on. In between this process, the stories of how each individual died is told.
The idea of the story is unusual but didn’t seem special to me, since I didn’t feel anything too strongly about it. It was an interesting read but I doubt I’d pick up the next volumes.