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Satélite
«A veces encontramos el pasado comoun tesoro enterrado en el sedimento,aguardando a ser rescatado, pero otrasveces, el pasado parece encontrarnos anosotros. Es un felino agazapado del otrolado de la puerta. Siempre tiene hambre.»
La inolvidable primera novela de Alonso Burgos traza una órbita deslumbrante a través de la memoria, la amistad y los ecos de un México fracturado. Con una prosa que fluye como un río de conciencia, Burgos nos invita a un viaje nocturno en un viejo Cadillac, donde el pasado y el presente colisionan bajo la luz incierta de un acertijo sin resolver; entre la música, la fiesta y varios presagios oscuros. Desde las calles sinuosas de un suburbio de promesas rotas, hasta los rincones más íntimos de un departamento en Berlín, la narrativa de Burgos logra un delicado equilibrio para la crudeza de la realidad y la lírica evocativa de los sueños, mientras la tragedia de un terremoto se convierte en el telón de fondo de un amor que florece en medio de los escombros y luego languidece en la distancia.
Satélite es una meditación profunda sobre la pertenencia yel desarraigo, un recordatorio de que en la fragmentación, la distancia y el estruendo del mundo hay una búsqueda incansable de lo que fuimos y un atisbo de lo que podemos llegar a ser.
La inolvidable primera novela de Alonso Burgos traza una órbita deslumbrante a través de la memoria, la amistad y los ecos de un México fracturado. Con una prosa que fluye como un río de conciencia, Burgos nos invita a un viaje nocturno en un viejo Cadillac, donde el pasado y el presente colisionan bajo la luz incierta de un acertijo sin resolver; entre la música, la fiesta y varios presagios oscuros. Desde las calles sinuosas de un suburbio de promesas rotas, hasta los rincones más íntimos de un departamento en Berlín, la narrativa de Burgos logra un delicado equilibrio para la crudeza de la realidad y la lírica evocativa de los sueños, mientras la tragedia de un terremoto se convierte en el telón de fondo de un amor que florece en medio de los escombros y luego languidece en la distancia.
Satélite es una meditación profunda sobre la pertenencia yel desarraigo, un recordatorio de que en la fragmentación, la distancia y el estruendo del mundo hay una búsqueda incansable de lo que fuimos y un atisbo de lo que podemos llegar a ser.
217 pages, Kindle Edition
Published March 17, 2026
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Community Reviews
Displaying 1 - 12 of 12 reviews
May 1, 2026
Me gustó mucho.
Creo que hay mucho que decir de esta novela en particular. Creo que el autor tiene mucho talento. Maneja perfectamente el cambio de tiempos en su novela y me parece muy natural como lo induce. Además de que sus personajes son muy coherentes con su personalidad. En fin, escribe muy bien Alonso. Disfruté bastante su pluma.
Considero que conecté mucho con este libro. Todos pasamos por ese momento en que añoramos el pasado y las personas con las que lo vivimos sin recordar que debemos cambiar con el paso del tiempo. Es muy nostálgico y en parte triste si lo consideramos a fondo.
Además me agrada mucho la ambigüedad del personaje principal con respecto a su identidad. Está en medio de un proceso de cambio y él aún no lo asimila a fondo. Su orientación sexual es fluida y su forma de pensar es cambiante. Creo que es muy buen personaje.
Lo recomiendo, pero en definitiva toma tu tiempo para leerlo. En un principio puedes tardar un poco en entender cómo funcionan los cambios de recuerdos, pero lo disfrutarás.
Creo que hay mucho que decir de esta novela en particular. Creo que el autor tiene mucho talento. Maneja perfectamente el cambio de tiempos en su novela y me parece muy natural como lo induce. Además de que sus personajes son muy coherentes con su personalidad. En fin, escribe muy bien Alonso. Disfruté bastante su pluma.
Considero que conecté mucho con este libro. Todos pasamos por ese momento en que añoramos el pasado y las personas con las que lo vivimos sin recordar que debemos cambiar con el paso del tiempo. Es muy nostálgico y en parte triste si lo consideramos a fondo.
Además me agrada mucho la ambigüedad del personaje principal con respecto a su identidad. Está en medio de un proceso de cambio y él aún no lo asimila a fondo. Su orientación sexual es fluida y su forma de pensar es cambiante. Creo que es muy buen personaje.
Lo recomiendo, pero en definitiva toma tu tiempo para leerlo. En un principio puedes tardar un poco en entender cómo funcionan los cambios de recuerdos, pero lo disfrutarás.
May 19, 2026
Con destreza narrativa, mi tocayo Alonso desarrolla el tema de la identidad y de nuestra obsesión por mirar al pasado con impedimento a centrarse en el presente. Los símbolos que trabaja para connotar lo satelital del personaje-narrador en relación con su país y su propia memoria; la del desfase entre pertenencia y desarraigo y la del auto donde inicia el relato como una forma de transportarse a una meta deseada, son pacientemente fraguadas para dar un efecto positivo a su libro. Como primera novela de él, yo deseo que nunca deje de escribir.
March 25, 2026
Rara vez leo algo que me resulte tan extraño, precisamente por lo familiar y cercano que es el contexto que el autor del libro comparte a su personaje principal. Para quien también creció en la Schule, el contexto en el que se sitúa Satélite no solo es conocida, sino compartida.
Me vino a la mente a una frase cliché que decía que “quien tiene el privilegio de tener su corazón en varios lados, no volverá a estar nunca en casa” o algo similar. La frase nos la daban los propios profesores cuando nos fuimos de intercambio o a vivir a Alemania.
Precisamente porque irse y hacer vida en otro país implica siempre la construcción de la distancia entre quienes se van, y quienes se quedan. Implica la creación de una nueva vida, otra familia, amigos, rutina y un desarraigo natural, un exilio elegido de la familiaridad del primer hogar. Es echar raíces muy lejos del árbol; es independencia; es creación de una nueva identidad y de contrastar lo que “es” con lo que “pudo ser” de haber tomado una decisión diferente. Es difícil poner en palabras la perspectiva que conocer el contexto al que se refiere el autor cuando presenta la diferencia entre las vidas de unos y otros, los amigos que se hicieron, las experiencias que tuvieron y lo mucho que cambia tu perspectiva de la vida cuando te decides por un camino u otro. Cuando comparas las vidas de quienes se quedaron y quienes se fueron.
Me pregunto si en este contexto, la figura del temblor significa algo más. En mi lectura, el temblor representa un ancla contra el desarraigo, la necesidad de acercarse a un punto común, una vivencia compartida y una empatía colectiva. Representa un sentimiento de pertenencia y arraigo ante la dificultad y a lo mejor una ligera angustia, un pequeño “fomo” de ser parte y de no haber estado, colaborado, llevado palas y picos en el 2017 cuando, en mis cálculos, el autor estaría del otro lado del mar. De no ser parte de la dificultad comunitaria que vive, a veces, esta ciudad, pero tampoco de la fuerza y la unidad que en la dificultad, la sociedad es capaz de demostrar. Una metáfora de que también la dificultad compartida puede ser identitaria y generadora de comunidad y una muestra de que a pesar de estar fuera, duele la tragedia vivida en el primer hogar a pesar de no estar.
Felicidades Alonso, fue un gusto leerte.
Me vino a la mente a una frase cliché que decía que “quien tiene el privilegio de tener su corazón en varios lados, no volverá a estar nunca en casa” o algo similar. La frase nos la daban los propios profesores cuando nos fuimos de intercambio o a vivir a Alemania.
Precisamente porque irse y hacer vida en otro país implica siempre la construcción de la distancia entre quienes se van, y quienes se quedan. Implica la creación de una nueva vida, otra familia, amigos, rutina y un desarraigo natural, un exilio elegido de la familiaridad del primer hogar. Es echar raíces muy lejos del árbol; es independencia; es creación de una nueva identidad y de contrastar lo que “es” con lo que “pudo ser” de haber tomado una decisión diferente. Es difícil poner en palabras la perspectiva que conocer el contexto al que se refiere el autor cuando presenta la diferencia entre las vidas de unos y otros, los amigos que se hicieron, las experiencias que tuvieron y lo mucho que cambia tu perspectiva de la vida cuando te decides por un camino u otro. Cuando comparas las vidas de quienes se quedaron y quienes se fueron.
Me pregunto si en este contexto, la figura del temblor significa algo más. En mi lectura, el temblor representa un ancla contra el desarraigo, la necesidad de acercarse a un punto común, una vivencia compartida y una empatía colectiva. Representa un sentimiento de pertenencia y arraigo ante la dificultad y a lo mejor una ligera angustia, un pequeño “fomo” de ser parte y de no haber estado, colaborado, llevado palas y picos en el 2017 cuando, en mis cálculos, el autor estaría del otro lado del mar. De no ser parte de la dificultad comunitaria que vive, a veces, esta ciudad, pero tampoco de la fuerza y la unidad que en la dificultad, la sociedad es capaz de demostrar. Una metáfora de que también la dificultad compartida puede ser identitaria y generadora de comunidad y una muestra de que a pesar de estar fuera, duele la tragedia vivida en el primer hogar a pesar de no estar.
Felicidades Alonso, fue un gusto leerte.
April 12, 2026
Una lectura inesperada sobre la identidad y el peso del pasado que me ha obligado a mirar mis propias cicatrices. Una ironía casi poética: conocí al autor, Alonso Burgos, cuando ese pasado apenas empezaba, en un salón de clases donde el futuro en Alemania era simplemente lo que seguia en el guion de la escuela, no necesariamente un sueño propio. Yo me mudé de estado poco después y nunca volví a verlo, pero aparentemente nuestros caminos guardaron una simetría silenciosa.
En aquel entonces, debe haber sido en segundo o tercero de primaria, le robé sus cartas de Yu-Gi-Oh. Un impulso infantil de querer algo ajeno. Se las regresé poco después, pero no sabía que décadas más tarde, tras seguir esa misma inercia que nos llevó del colegio a Alemania, las palabras de sus personajes me devolverían algo mucho más pesado: un espejo de mi propio cansancio.
La historia se siente como ese destino que no elegiste, sino que te arrastró. Para quienes crecimos bajo este guion preestablecido, el viaje no siempre se vive como una aventura heroica, sino como la ejecución de un plan. Pero en esa ejecución algo se rompe. Uno de los personajes lo dice muy claro: "Creo que estás intentando regresar a un lugar que ya no existe, o a una versión de ti que dejaste de ser en algún momento".
Aquella frase captura la verdadera encrucijada del que se va: la imposibilidad del retorno. Intentar volver es querer vivir en una ruina emocional. Ya no somos las personas que dejamos aquel país. ¿Qué queda de nosotros en los cuartos de los que nos vamos por siempre? No solo dejamos espacios vacíos; dejamos versiones congeladas de nosotros mismos, mientras el presente nos exige seguir caminando.
El libro puso en palabras sentimientos que yo no sabía definir. Momentos en los que el cuerpo ya no es un motor, sino: "...una especie de archivo desorganizado cubierto de piel, heridas mal cicatrizadas y fatiga".
La sensación de que, con el paso del tiempo, la vida se vuelve memoria. El presente es apenas una capa delgada sobre un montón de memorias que agotan. Al leerlo, uno experimenta ese silencio de los personajes: el de mirar a los demás y callar, no por falta de gratitud hacia el presente, sino porque explicar el contenido de nuestro archivo personal requiere una energía que ya se consumió en el trayecto.
No esperaba este viaje cuando vi el anuncio en redes sociales. Satélite no es solo un libro sobre irse o volver; es sobre la carga de ser un archivo viviente en un lugar que nunca te pertenece del todo, mientras orbitas un pasado que, aunque lo intentes, ya no existe.
En aquel entonces, debe haber sido en segundo o tercero de primaria, le robé sus cartas de Yu-Gi-Oh. Un impulso infantil de querer algo ajeno. Se las regresé poco después, pero no sabía que décadas más tarde, tras seguir esa misma inercia que nos llevó del colegio a Alemania, las palabras de sus personajes me devolverían algo mucho más pesado: un espejo de mi propio cansancio.
La historia se siente como ese destino que no elegiste, sino que te arrastró. Para quienes crecimos bajo este guion preestablecido, el viaje no siempre se vive como una aventura heroica, sino como la ejecución de un plan. Pero en esa ejecución algo se rompe. Uno de los personajes lo dice muy claro: "Creo que estás intentando regresar a un lugar que ya no existe, o a una versión de ti que dejaste de ser en algún momento".
Aquella frase captura la verdadera encrucijada del que se va: la imposibilidad del retorno. Intentar volver es querer vivir en una ruina emocional. Ya no somos las personas que dejamos aquel país. ¿Qué queda de nosotros en los cuartos de los que nos vamos por siempre? No solo dejamos espacios vacíos; dejamos versiones congeladas de nosotros mismos, mientras el presente nos exige seguir caminando.
El libro puso en palabras sentimientos que yo no sabía definir. Momentos en los que el cuerpo ya no es un motor, sino: "...una especie de archivo desorganizado cubierto de piel, heridas mal cicatrizadas y fatiga".
La sensación de que, con el paso del tiempo, la vida se vuelve memoria. El presente es apenas una capa delgada sobre un montón de memorias que agotan. Al leerlo, uno experimenta ese silencio de los personajes: el de mirar a los demás y callar, no por falta de gratitud hacia el presente, sino porque explicar el contenido de nuestro archivo personal requiere una energía que ya se consumió en el trayecto.
No esperaba este viaje cuando vi el anuncio en redes sociales. Satélite no es solo un libro sobre irse o volver; es sobre la carga de ser un archivo viviente en un lugar que nunca te pertenece del todo, mientras orbitas un pasado que, aunque lo intentes, ya no existe.
June 8, 2026
híjole, la pasé muy raro leyéndo este libro. por un lado, encontré similitudes con situaciones y sensaciones que he pasado y de las que incluso he querido escribir. por otro lado, se sentía... artificioso, forzado. en lugar de disfrutar las referencias a él mató a un policía motorizado, a jorge drexler, a enjambre, me daban ñáñaras. ¿o tal vez era ese el propósito? no lo sé.
me estresó el uso de este recurso ¿anafórico?:
"Tener diecisiete años en los suburbios al noroeste de la Ciudad de México era eso, a veces"
"Y reconocer es, a veces, estremecerse."
"El amor suele estar un paso más allá de la amistad, pero, a veces, las dos cosas son lo mismo."
pero también entiendo que es una ópera prima de un escritor joven, que sobre todo resonará con el público joven, y esa inquietud de abordar temas que, literalmente, nos han movido, como el sismo del 2017 en ciudad de méxico.
y aún así no puedo evitar pensar en lo privilegiada y centralizada que es la historia, lo mucho que me frustra que los mismos estereotipos sigan siendo protagonistas (bien pudo adaptarse la novela a inicios del 2000 con gael garcía y diego luna); pensé mucho en josé agustín y su onda.
no quiero ser ruda, en realidad me interesa que alonso burgos siga escribiendo, algunos fragmentos sí que resonaron conmigo, pero me gustaría que lo hiciera el todo y no sólo una parte.
me estresó el uso de este recurso ¿anafórico?:
"Tener diecisiete años en los suburbios al noroeste de la Ciudad de México era eso, a veces"
"Y reconocer es, a veces, estremecerse."
"El amor suele estar un paso más allá de la amistad, pero, a veces, las dos cosas son lo mismo."
pero también entiendo que es una ópera prima de un escritor joven, que sobre todo resonará con el público joven, y esa inquietud de abordar temas que, literalmente, nos han movido, como el sismo del 2017 en ciudad de méxico.
y aún así no puedo evitar pensar en lo privilegiada y centralizada que es la historia, lo mucho que me frustra que los mismos estereotipos sigan siendo protagonistas (bien pudo adaptarse la novela a inicios del 2000 con gael garcía y diego luna); pensé mucho en josé agustín y su onda.
no quiero ser ruda, en realidad me interesa que alonso burgos siga escribiendo, algunos fragmentos sí que resonaron conmigo, pero me gustaría que lo hiciera el todo y no sólo una parte.
May 21, 2026
Probablemente la novela con la que más he conectado en todo el año.
April 1, 2026
Es indiscutible, Satélite es el centro del universo. En esta íntima y poderosa novela Alonso nos cuenta una historia de amistad, amor y un corazón dividido en dos no solo por desamor sino por llamar dos lugares como hogar.
La historia de Dante como un estudiante universitario en Alemania nos da una gran perspectiva de lo que significa migrar y los retos que esto representa no solo en términos culturales o académicos, sino como una persona cambia, crece y se descubre a sí mismo, desarrollando a un personaje fascinante que está en una constante búsqueda para sentir ese realizado. Crear una nueva identidad y no olvidar de dónde vienes puede ser más difícil de lo que parece. El ir y venir muchas veces no da claridad, sino confusión.
Los personajes son desarrollados de una gran manera, uno como lector puede entender como y por qué piensa y siente Dante. Por qué sigue teniendo cercanía con unos y con otros no. Los distintos escenarios en los que se desarrolla la historia como Berlín o el Estado de México también juegan un rol central en la trama, describiendo con detalle y astucia la relevancia que éstas representan para el personaje principal. El sismo de 2013 en Ciudad de México, la Avenida Lomas Verdes o Templehof son también algunos ejemplos de protagonistas esenciales en la trama.
Posiblemente el conocer de manera personal al autor está sesgando un poco mi valoración sobre este libro, es incluso difícil para mi distinguir la delgada línea entre la realidad y la ficción. Haber estudiado y compartido buenos momentos con Alonso solo provocó que esta historia me llenara de nostalgia y recordara de las muchas cosas buenas que sucedieron en Ciudad Satélite.
Felicidades por una gran historia y, que sea la primera de muchas.
La historia de Dante como un estudiante universitario en Alemania nos da una gran perspectiva de lo que significa migrar y los retos que esto representa no solo en términos culturales o académicos, sino como una persona cambia, crece y se descubre a sí mismo, desarrollando a un personaje fascinante que está en una constante búsqueda para sentir ese realizado. Crear una nueva identidad y no olvidar de dónde vienes puede ser más difícil de lo que parece. El ir y venir muchas veces no da claridad, sino confusión.
Los personajes son desarrollados de una gran manera, uno como lector puede entender como y por qué piensa y siente Dante. Por qué sigue teniendo cercanía con unos y con otros no. Los distintos escenarios en los que se desarrolla la historia como Berlín o el Estado de México también juegan un rol central en la trama, describiendo con detalle y astucia la relevancia que éstas representan para el personaje principal. El sismo de 2013 en Ciudad de México, la Avenida Lomas Verdes o Templehof son también algunos ejemplos de protagonistas esenciales en la trama.
Posiblemente el conocer de manera personal al autor está sesgando un poco mi valoración sobre este libro, es incluso difícil para mi distinguir la delgada línea entre la realidad y la ficción. Haber estudiado y compartido buenos momentos con Alonso solo provocó que esta historia me llenara de nostalgia y recordara de las muchas cosas buenas que sucedieron en Ciudad Satélite.
Felicidades por una gran historia y, que sea la primera de muchas.
May 12, 2026
Ha sido de mis favoritos de este año. Podría pensar que el sesgo es enorme pues conocí al autor y en ciertas cosas me recordó mucho a mí. Sin embargo, considero que más allá de eso —pues en retrospectiva no se parece nada a mí—, lo crucial fue lo similar que me sentí con Dante, su protagonista. Un joven —que eventualmente se convierte en hombre— que vive en su cabeza todo el tiempo, en sus remembranzas filtradas sin control al presente, como si de una presa mal erigida se tratara, una que intenta contener el río más caudaloso del mundo. Incluso en el trayecto en auto recorriendo Satélite en la noche, en esas horas fugaces que transcurren entre una fiesta origen y una fiesta destino, Burgos logra —un logro monumental en 200 páginas— formular una historia que se suscita por un acertijo, salido de la boca de una de sus acompañantes. La mujer va sentada en el asiento detrás. Él maneja, no puede verla a los ojos por el retrovisor, pero se los imagina a través de los años, a través de todo lo que han vivido. Y así, a través de un grupo de personas que lo acompañan en el auto, además de esta mujer, y que representan una juventud que permea su vida adulta, podemos ver los relatos de lo que los llevo hasta aquí, hasta esta noche narrada. Y más importante aún, podemos descubrir un futuro que no existe, que está en la cabeza del protagonista, un futuro en forma de acertijo.
April 5, 2026
Hay en este libro imágenes sobre las que no he dejado de pensar -- y quizás nunca lo haga.
Un relato sobre el pasado y el recuerdo que tiemblan y colapsan sobre su propio peso, aniquilando el futuro con el que alguna vez se soñó. Y sobre el presente, que a pesar de ello se mueve a toda marcha como un conductor desquiciado en la mitad de la noche. También es una historia sobre el hogar, el viaje y el destierro; esto último resonó mucho conmigo, a pesar de no ser mexicano y no conocer Alemania, los lugares centrales en la historia y que se vuelven uno solo en la mente del narrador.
Y también es una novela sobre amistad y amor y sexo y nada de sexo y todo lo que hay entre esos espacios... y la novia de la prepa, la gran cuestión sobre la que no he dejado de pensar -- y quizás nunca lo haga.
Un relato sobre el pasado y el recuerdo que tiemblan y colapsan sobre su propio peso, aniquilando el futuro con el que alguna vez se soñó. Y sobre el presente, que a pesar de ello se mueve a toda marcha como un conductor desquiciado en la mitad de la noche. También es una historia sobre el hogar, el viaje y el destierro; esto último resonó mucho conmigo, a pesar de no ser mexicano y no conocer Alemania, los lugares centrales en la historia y que se vuelven uno solo en la mente del narrador.
Y también es una novela sobre amistad y amor y sexo y nada de sexo y todo lo que hay entre esos espacios... y la novia de la prepa, la gran cuestión sobre la que no he dejado de pensar -- y quizás nunca lo haga.
September 16, 2026
De arranque sentí que sonaba falso y esta onda del mexicano que se va al extranjero me suele parecer lejano; pero fue tomando ritmo, sorprendiendo y su forma de narrar me gustó. Los saltos en el tiempo y el cambio de voces, también rifa.
“Me miró y esbozó una sonrisa que a partir de ese instante he buscado en todos los momentos y en todos los lugares” ❤️🩹
“Me miró y esbozó una sonrisa que a partir de ese instante he buscado en todos los momentos y en todos los lugares” ❤️🩹
Read
September 16, 2026En el camino que parte de Condado de Sayavedra a Lomas Verdes caben todos los recuerdos y arrepentimientos de una vida.
Qué cercano sentí este libro, porque incluso en sus palabras finales pude sentir el punto más alto de Lomas Verdes, donde la vida comienza viendo la Ciudad de México a lo lejos.
Qué cercano sentí este libro, porque incluso en sus palabras finales pude sentir el punto más alto de Lomas Verdes, donde la vida comienza viendo la Ciudad de México a lo lejos.
August 2, 2026
El pasado duele más cuando la memoria es tan buena. Más que los momentos, son los pequeños detalles ocurridos en lapsos cortos los que nos encadenan a lo que fuimos…
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