Benjamin Percy is the author of seven novels -- most recently The Sky Vault (William Morrow) -- three short fiction collections, and a book of essays, Thrill Me, that is widely taught in creative writing classrooms. He writes Wolverine, X-Force, and Ghost Rider for Marvel Comics. His fiction and nonfiction have been published in Esquire (where he is a contributing editor), GQ, Time, Men's Journal, Outside, the Wall Street Journal, Tin House, and the Paris Review. His honors include an NEA fellowship, the Whiting Writer's Award, the Plimpton Prize, two Pushcart Prizes, the iHeart Radio Award for Best Scripted Podcast, and inclusion in Best American Short Stories and Best American Comics.
Desde el primer capítulo de Shadow Lord tenía mucha curiosidad por ver más de Lawson en tramas policíacas y este comic lo ha cubierto bastante bien! Cumple al otorgar un vistazo más profundo al mundo de Janix, permitiendo ver a nuestro detective en su elemento, siguiendo pistas o sobreviviendo a asesinos, mientras entreteje un intrigante mapa del mundo criminal, uno del que, a veces, no se puede salir completamente limpio. A la par de ello, también es genial poder ver pequeños vistazos de Maul y el trabajo en las sombras (hehe) para establecerse.
La historia tiene un ritmo dinámico, deteniéndose solo en pequeños momentos, pero siendo perfecto para leerse en una sentada. El arte también es genial y le hace justicia a lo que vemos de Janix en la serie.
Quizás mis únicos problemas con el cómic seria que su final se siente un poco apresurado, pudiendo hacer poco o nada conforme se acerca al inicio del programa y resolviendo su pequeño conflicto demasiado fácil (en serio, ese tercer sindicato realmente decepciona); adicionalmente creo que Ruhl fue un antagonista bastante meh. Esto se habría podido resolver con 1 o 2 números más, pero al margen de ello, sigue siendo una lectura muy amena y divertida.
En conclusión, agradezco haber visto más Lawson y Two-Boots. Ojalá se reencuentren pronto!
It's g straight gangster story with a few SF/F flourishes, but few of the characters get anything beyond a sketchy outline for personality and the whole thing reads like what it is: the storyboards for an unfunded or rejected pilot re-purposed as a 'prelude' comic.