Entre lo real y lo alucinante, Joselo Rangel «nos regala cuentos recubiertos cual confite de un humor agudo y una ironía punzante, que envuelven historias profundas, perturbadoras y hasta filosóficas. Una delicia para leerse de principio a fin», Liliana Blum.
Un hombre disfrazado de Charly García se convierte en el ícono de un perturbador culto; en una isla remota, la escama de un dragón se vuelve el objeto de deseo de sus habitantes; un piloto alcohólico descubre que los aviones vuelan por razones milagrosas; en Tepoztlán, un niño abre portales a otra dimensión donde la realidad se enreda con el mundo de los muertos… Padres, hijos, amantes y artistas aparecen como figuras protagónicas de estos desconcertantes cuentos que son también retratos de sensibilidades masculinas en crisis, atravesadas por la necesidad de creer, tocar, recordar y amar de formas inesperadas.
Desde visiones religiosas, sueños lisérgicos y pactos con el diablo, hasta extraños ritos de un mundo posmoderno, los doce cuentos de Final feliz exploran el deseo, la inseguridad, la necesidad de validación, el desgaste del matrimonio, la paternidad, la nostalgia; todo filtrado por una sensibilidad que mezcla la ternura con el absurdo y la fantasía con la autoconciencia.
Interesante pero disparejo. Algunos cuentos entrañables, otros raros por la forma en la que entran en el terreno de la fantasía pero, al final, funcionan y una pieza que no encaja en el rompecabezas. Se trata del texto más largo, que me pareció bastante flojo. Me quedó con la sensación de que el propio autor lo definió muy bien en uno de los relatos anteriores en la que el personaje principal piensa en los escritores que alargan innecesariamente un relato que se siente forzado.
Calificación del libro Final feliz, de Joselo Rangel
Final feliz es una novela que mezcla el humor, la ironía y la introspección para hablar sobre el amor, las relaciones y las contradicciones de la vida adulta. Joselo Rangel construye una historia cercana y contemporánea, con personajes que se sienten reales, llenos de dudas, inseguridades y decisiones poco acertadas.
El estilo es ágil, ligero y con un tono desenfadado que hace la lectura muy fluida. A través de situaciones cotidianas, el autor logra reflexionar sobre las expectativas que tenemos del amor y lo que realmente ocurre en la práctica, sin caer en dramatismos excesivos.
Calificación: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ (5/5) Una lectura entretenida y honesta, ideal para quienes buscan una historia actual, con toques de humor y reflexión. No pretende ser profunda, pero conecta por su naturalidad y su forma directa de contar las cosas.