Jackson y Kilian venían de dos mundos muy distintos hasta que el ring les puso frente a frente.
Kilian Fierce es el boxeador de moda, no solo porque siempre gana, sino porque también es un conocido influencer. Atractivo, rico y con una novia guapísima, parece que lleva una vida perfecta, pero lo que nadie sabe es que, en realidad, todo es pura fachada. Sin embargo, las cosas empiezan a tambalearse cuando coincide en el ring con Jackson Blake, un rival que no es otro que su ligue de la noche anterior. La tensión se dispara cuando, además, descubren que, por su propia supervivencia, deben aprender a entrenar juntos mientras el peligro acecha a su alrededor. ¿Se atreverán a dejarse desarmar por amor y que todo se ponga patas arriba?
“Amor contra las cuerdas” es una novela que te atrapa desde las primeras páginas y te acompaña mucho tiempo después de terminarla. Carlos Azorín consigue algo muy difícil: construir personajes profundamente humanos, marcados por heridas, traumas y circunstancias adversas, y hacer que el lector comprenda sus miedos, sus contradicciones y sus luchas.
Lo que más me ha impresionado es cómo el autor muestra que, incluso cuando parece que todo está en contra, existe una fuerza capaz de abrirse camino entre el dolor, la pérdida y las cicatrices del pasado: el amor. No un amor idealizado, sino un amor valiente, imperfecto y transformador, capaz de sostener a las personas cuando la vida las pone contra las cuerdas.
La novela transmite esperanza sin caer en la ingenuidad y emociona precisamente porque sus personajes resultan auténticos. Carlos Azorín nos recuerda que nuestros traumas no tienen por qué definirnos para siempre y que, a veces, la fuerza más poderosa del universo se encuentra en la capacidad de amar y ser amado.
Una lectura emocionante, intensa y muy recomendable. Bravo por esta magnífica primera obra. Looking forward to the next one. Aquí una fan incondicional. Echábamos de menos historias así 🙌
Me da rabia poner esta nota, porque tenía unas ganas locas de leerlo.
Podría haber sido un libro mejor de lo que es, pero le falta muchísimo trabajo. Parece el primer borrador de una novela con potencial para ser entretenida y dramática y hot, pero se queda muy pobre. Le falta pulir la trama que hace aguas por todas partes, le falta ritmo, le falta trabajo de personajes... porque le falta, sobre todo, escritura.
Es un libro que no está bien escrito. Es tan sutil como un martillo de bola.
Hay muchísimo texto que no sirve ningún propósito, que se enreda en explicar temas logísticos irrelevantes, que da vueltas una y otra vez sobre lo mismo sin por ello darle más profundidad. Calculo que, aproximadamente, la mitad de las líneas de diálogo no hacen nada. Son saludos, despedidas, interjecciones vacías que imagino que el autor usa para que suene más auténtico, cuando el resultado es el contrario.
La voz de los dos protagonistas y su monólogo interno (primera persona, punto de vista dual) son casi idénticos. Para que parezcan gente dura y curtida, supongo, se abusa de las palabrotas. En el texto se dice 'joder' 150 veces y 'puto/a' otras 100. 'Mierda' unas 80. Parecen muletas sobre las que se apoyan unos personajes poco desarrollados. Sus personalidades son planísimas, sólo un par de pinceladas vagas, un container industrial de trauma y Taylor Swift. [Esto es fobia mía personal, pero hay que parar ya con lo de Taylor Swift.]
Emocionalmente la historia hace aguas por todas partes, porque no está bien escrita. Porque no conozco a los personajes así que no creo ningún vínculo con ellos, no entiendo por qué se gustan, por qué se quieren, por qué se desean. No me creo su conexión. Se me dice que están buenos, que son guapos; no lo siento en ningún momento. Igual que se me dice que tienen miedo, que tienen ansiedad, que están tristes o contentos o cachondos. Se dice así, explícitamente, "estoy completamente excitado", y en ningún momento se transmite ninguna de esas emociones al lector. No es lo mismo decir "estoy triste" que hacer sentir la tristeza de ese personaje. No vale con ponerles a llorar si cuando yo lo leo y no siento ni un ápice de esa emoción. Todo el llanto constante me causó rechazo porque lo sentí falso, como una pantomima. Y los vaivenes emocionales son tan melodramáticos, tan de 0 a 100 que pensé que me iban a partir las cervicales del latigazo.
Hacia el final del libro todo esto es un problema mucho menos evidente, no sé si porque yo ya me acostumbré, porque prestaba menos atención o porque el autor fue cogiendo rodaje y la parte final está mejor escrita técnicamente que el inicio, y en ningún momento se cogió desde la primera página y se hizo la reescritura que este libro necesitaba. Es una pena.
No han cuidado este libro. Hay fallos groseros a todos los niveles; la escritura, la trama, la corrección, el formato... Y que conste que no creo que sea culpa del autor, que es joven y es su debut y no me cabe duda de que lo ha escrito con un cariño inimaginable. Pero falta cariño en todo el resto del proceso. Ha faltado meterle mucha mano a este texto, dedicarle un año más de trabajo, decir "oye, vamos a darle otra vueltita a esto".
La historia parecía que iba golpear duro, pero al final te deja KO de tantos errores que tiene.
No puede ser que una novela que ha pasado por las manos de un gran editorial tenga tantos fallos y tan variados, (de ortografía, de puntuación, de continuidad, etc.). Da la impresión de que no lo revisado nadie.
La historia, si te quedas en la superficie, está muy bien, pero si te vas al detalle salta por los aires.
Confiaba en que el boxeo estuviera perfecto, pero no me cuadra muchas cosas.
Ambos protagonistas no están mal del todo, pero son exactamente iguales, si no fuera porque en cada capítulo dicen el nombre del otro veinte veces no me queda claro quién de los dos está narrando en cada momento.
Me fastidia darle esta puntuación porque es una novela que esperaba con ganas desde hace tiempo, pero de tantos errores que tiene no se merece más.
Parece mentira que este sea el primer libro del autor. Me parece un libro que se lee SOLO. Capítulos cortos, personajes perfectos y una trama adictiva como cualquier droga.
Para empezar, el plot principal ya es una bomba de por sí: ¡¿LAS VEGAS, BOXEO, GAYS y MAFIA?! GIRL, si esto no te llama la atención no sé qué mas necesitas.
Tenemos a Jackson, que es un chaval de 21 años que necesita buscarse la vida en el boxeo. Y Kilian, que odia el boxeo pero le obliga su padre a practicarlo para ganar dinero.
Son dos chicos tan parecidos pero a la vez tan distintos y con tanta falta de amor, que me moría porque los dos abrieran los ojos de una vez.
Por otro lado, la trama de la mafia es una LOCURA. La escena final me parece increíble y la situación en la que acaban metidos los protas... mis dieces, Carlos.
Me jode porque ahora necesito ver esto en pantalla.
Hacía tiempo que no leía un libro de romance así, me ha hecho emocionarme, me ha puesto cachonda, de los nervios, de todo. Y en solo 400 paginas.
Jope. Ojalá leerlo de nuevo. Ha sido una experiencia inolvidable.
Necesito saber ya qué es lo siguiente que tiene Carlos entre manos, porque si este es su debut, no me quiero imaginar la carrera que tiene por delante.
Gracias por este viaje a Las Vegas.
Y sí. Por si no os ha quedado claro, tenéis que leerlo. No os perdais esta locura de libro.
No tengo palabras para describir lo muchísimo que me ha hecho sentir Amor contra las cuerdas. Desde la primera página, Carlos te atrapa y te mete de lleno en una trama intensa, adictiva y llena de pasión.
Lo que más me ha enamorado (aparte de la química brutal entre los protagonistas, que es de otro planeta 🔥) es la evolución de los personajes.
No son perfectos, tienen sus heridas, sus miedos y sus propias "batallas" que librar, lo que hace que conectes con ellos al 100% desde el primer momento. El boxeo/la lucha como trasfondo le da un ritmo brutal, metáfora perfecta de lo que significa pelear por lo que quieres y por la persona que amas.
Tiene el equilibrio perfecto entre tensión sexual, drama de ese que te encoge el corazón, y momentos tan bonitos que me han dejado con una sonrisa boba. Carlos escribe de una forma súper ágil y visual; devoré el libro en dos días porque necesitaba saber qué pasaba en el siguiente capítulo.
Si te gusta el romance contemporáneo con garra, personajes con carácter y de los que dejan huella, ¡tienes que leerlo ya! Sin duda, una de mis mejores lecturas del año.