Samantha necesita alejarse, lo ocurrido con ADA la ha superado. Busca un paréntesis en su vida, un lugar donde el silencio y la tranquilidad le permita recomponerse. Un tranquilo pueblo, donde quizá la distancia sea suficiente para dejar atrás la pesadilla. Lo que ignora es que aún quedan demasiados interrogantes sin resolver, demasiados cabos sueltos que ni siquiera alcanza a imaginar. La pesadilla, lejos de haber terminado, no ha hecho más que empezar. Todo está conectado por un delicado engranaje. Samantha tendrá que unir las piezas para descubrir cómo encaja todo en un frágil equilibrio.
Terminado Biogénesis: El secreto de Ada II de Olga Fernández Rodríguez. Ciencia ficción, misterio y un ritmo que no da tregua.
En esta segunda parte, la historia sigue ampliando el universo que conocimos en el primer libro. Los secretos empiezan a salir a la luz, aparecen nuevas amenazas y los protagonistas tendrán que enfrentarse a decisiones cada vez más difíciles mientras intentan descubrir toda la verdad.
Me ha gustado mucho cómo la autora desarrolla la trama. Poco a poco va encajando las piezas del puzle y mantiene la intriga hasta el final. Además, los personajes evolucionan y es fácil conectar con ellos y con los dilemas a los que se enfrentan.
La lectura es muy ágil, combina muy bien la ciencia ficción con el suspense y consigue mantener el interés en todo momento. Tiene acción, tensión y varios momentos que te dejan con ganas de seguir leyendo.
Un libro muy entretenido que amplía el mundo de la saga y deja con muchas ganas de descubrir cómo continúa la historia.
Después del secreto de Ada la historia se queda súper interesante y leyendo esta segunda parte madre de mi vida, la que se lía en poco rato!!!! los engranajes cada vez encajan en su lugar, las piezas del puzzle se van completando. La verdad es que esta segunda parte me ha gustado muchísimo más porque resolvemos misterios que se habían quedado abiertos que se van cerrando poco a poco y te dejan con la boca abierta. Una historia muy recomendada.
Esta segunda parte me ha mantenido todavía más intrigada que la primera📚 Está llena de misterio, secretos y giros que te hacen seguir leyendo página tras página. Lo que más me ha gustado ha sido reencontrarme con algunos de los personajes de la primera parte y haber podido avanzar con ellos en la historia. Si te gustan las historias llenas de misterio y con un toque tecnológico está historia es para vosotros.
Hacía tiempo que no devoraba un libro y este ha roto la racha. Está muy trabajado el hilo de tramas, cada capítulo es una pieza más que avanza la historia a la vez que alterna diferentes historias que confluyen. Aunque es una segunda parte, la historia es fresca y suficientemente nueva.
Decir que es adictivo es quedarse corta. Al igual que me pasó con el primero, me ha durado dos días, porque la necesidad de seguir con la historia me hacia cogerla cada minuto del día que encontraba un hueco. Yo no soy de ciencia ficción ni de terror (porque sí, no estará catalogado como este último, pero a mi el avance tecnológico me da miedo), pero prometo que con estas novelas me estoy replanteando mis gustos. Necesito más de esta autora sobre todo con el epílogo que se ha marcado. Chapó 👌🏻💯
Continuación de El secreto de ADA. Otra nueva lección sobre los límites de la IA y la bondad o maldad con la que se quiera usar. Me he encontrado leyendo con más intriga aún que en la primera parte. Samantha huye a un pueblo perdido en los Pirineos, quiere alejarse de las malas experiencias del pasado. Pero no hay ni un día de tregua. Algo desconcertante está pasando y con su espíritu científico, no puede dejar pasarlo. Es solo otro comienzo de algo amenazador que ni se imagina. Trama ágil, se lee muy rápido, con dos historias paralelas que encajan, pero eh, no me vi venir ese final, aunque sí sabía que iba a ser aterrador. Hay una tercera parte obligada, y no quiero contar más, porque para eso está Olga, para contarnos hasta donde llegará esta magnífica historia de terror moderno. Biogénesis da miedo y fascina a la vez. No puedo decir otra cosa. Samantha, resiste! Lo dicho, solo es un nuevo comienzo…