Este libro se dirige a los profesores que tienen la misión de enseñar las ciencias, una de las actividades más comprometidas de todas las que hay dentro de la docencia. Ordóñez nos enseña cómo las ciencias están pletóricas de humanidad y de subjetividad desde el momento de su formación: así se deben enseñar las ciencias.
Un libro con un punto de vista interesante y a pesar de que hace pensar en la ciencia de una manera más "humana", no estoy seguro de que tanto me ha servido para el proceso de su enseñanza. Puede llegar a ser algo repetitivo, pero es una lectura interesante.