En el poemario 'Galgos', Víctor Briones pretende arrimarse a lo extraño, lo inadaptado, lo torcido; habla sobre sentirse alienado, perdido, roto, imposible de amar. Pero también sobre los momentos de lucidez, sobre ser transparentes y asilvestrados, sobre conectar con el dolor y el gozo de no saber y no necesitar pertenecer. Los poemas de 'Galgos' señalan la extrañeza que produce la realidad, buscan claros para que los diferentes nos reconozcamos, dejemos de intentar la inercia y nos acompañemos en la deriva. Todos tenemos rarezas que no nos enseñaron a airear y que nos definen mucho mejor que las competencias del buen ciudadano. Así, el autor plantea el abordaje de este libro como un lugar de reunión para poder quitarnos de encima vidas enteras de ocultaciones y disolver juntos la vergüenza, poder «A mí también me pasa, no exactamente así, pero también me pasa».
Me ha encantado cómo Víctor es capaz de encadenar imágenes tan potentes para describir situaciones tan cotidianas, tan de todos nosotros. Tiene esa elocuencia que empapa agradablemente los sentidos. Si bien es cierto que a veces me he perdido en ellas hasta tal punto de no entender nada. También me atrae mucho su manera de disponer y cortar los versos sin perder el ritmo.
Absolutamente obsesionada con el poema que abre el libro: ahora solo quiero vivir en los afueras.