Lycae ha pasado los últimos siete años pagando por sus propios pecados. Solo, sin más compañía que su ángel guardián, el Jinete de la Conquista ha hecho todo lo posible por dar con sus hermanos de armas y con la única mujer que posee la llave del Apocalipsis, sin éxito. Cuando la desesperanza amenaza con adueñarse de su alma, decide emprender un viaje que lo llevará de regreso al lugar dónde dio comienzo su calvario y dónde encontrará a la única mujer que tiene el poder de destruirle con tan solo una palabra. Keylan lleva los últimos siete años intentando recordar su pasado, uno que permanece oculto en lo más profundo de su alma. Superviviente de unos de los mayores accidentes aéreos del país, no deja tener sueños de una supuesta vida pasada y un hombre que despierta en ella todo un sinfín de emociones. Cuando una de sus visiones empieza a repetirse, decide seguir su instinto y visitar la Cueva del Apocalipsis, en la isla de Patmos, dónde no solo encontrará su pasado, sino también al hombre que la ha estado reclamando en sus sueños.
Lejos lo peor q leí lo de la autora. Si bien la idea de variar la historia q uno cree conocer del Apocalipsis no esta mal, el armado de los protagonistas y la historia circundante no cierra. A la novela le falta contenidos, definir mejor a cada uno de los personajes, todo va muy por arriba excepto las partes eroticas q a mi gusto fueron repetitivas. Una lastima.