Un perfil del líder autoritario de El Salvador, el mandatario más popular de América en la última dé Nayib Bukele. Sarcástico cuando cabe y con una apuesta clara por la narración, Óscar Martínez retrata al dictador en siete capítulos, cada uno en torno a una escena reveladora. Desde 2020, el autor dirige Elfaro.net, el medio salvadoreño más atacado por Bukele desde que llegó al ha coordinado investigaciones que han sacado a la luz decenas de casos de corrupción, violaciones masivas de los derechos humanos y pactos criminales que atraviesan todo su gobierno. El libro fue escrito en sus primeros seis meses de exilio, debido a órdenes de captura por su trabajo periodístico.
Óscar Martínez writes for ElFaro.net, the first online newspaper in Latin America. The original edition of his book Los migrantes que no importan was published in 2010 by Icaria and El Faro, with a second edition by Mexico’s sur+ Ediciones in 2012. Martínez is currently writing chronicles and articles for El Faro’s project, Sala Negra, investigating gang violence in Latin America. In 2008, Martínez won the Fernando Benítez National Journalism Prize in Mexico, and in 2009, he was awarded the Human Rights Prize at the José Simeón Cañas Central American University in El Salvador.
Todo lo que se ha vendido sobre Nayib Bukele, el presidente (y dictador) de El Salvador, es humo. Oscar Martínez, periodista para El Faro y quien se encuentra ahora exiliado de su país, nos revela el camino autoritario que tomó El Salvador y cómo Bukele construyó su imagen global. Un libro que toda persona debe leer antes de ver cualquier video de YouTube o escuchar a algún líder político de su país decir que deben implementar medidas al estilo Bukele.
Terminé este libro con una sensación incómoda difícil de explicar. No tanto por lo que cuenta, sino por lo que deja en el aire.
¿Hasta qué punto lo que sabemos sobre ciertos liderazgos está mediado por el relato que consumimos? ¿Y qué pasa cuando ese relato está tan bien construido que deja de parecerlo?
Este libro desmonta una imagen, sí. Pero al hacerlo, me obliga a preguntarme si lo que cae es una figura concreta o algo más amplio: la forma en la que hoy se construye el poder.
¿Estamos ante un caso excepcional o ante un síntoma? ¿Hasta qué punto el apoyo social invalida, o legitima, las críticas? ¿Puede un liderazgo eficaz justificar ciertas derivas si responde a una demanda real de la ciudadanía? ¿Dónde ponemos el límite… y quién lo decide?
Mientras leía, no podía evitar conectar muchas de las ideas con otros contextos y otros nombres. No tanto por equivalencia directa, sino por los patrones: narrativa, emocionalidad, simplificación, tecnología.
Y aquí aparece otra incomodidad: ¿cuánto hay de manipulación… y cuánto de participación voluntaria en ese proceso?
Es fácil leer este libro como una denuncia. Más difícil es leerlo como un espejo.
No sé si salgo con una opinión más clara. Pero sí con la sensación de que entender el poder hoy exige hacerse muchas más preguntas de las que estamos acostumbrados a formular.
Me gusta mucho el formato y me que sea sobre el personaje de Bukele. Me ha gustado el intento de desmentir las principales reseñas que caracterizan en el imaginario colectivo al presidente salvadoreño. Explicado fácil y con un lenguaje para llegar a la gente. Ojalá todo el mundo que le defiende pudiera leerlo y se responsabilizara de conocer mejor el país y su contexto, para poder hablar con algo de criterio y no defender ciegamente a un presidente que cree ser un mesías. Aunque le falta profundidad y un análisis más amplío, es decir, cuenta unos básicos, entiendo que es el formato y que a veces es mejor dar menos información para poder digerirla y empezar a construir pensamiento crítico.
Una breve y sencilla aproximación a la figura de Bukele. Si desconoces todo sobre el personaje estamos ante un excelente retrato, pero si has seguido su trayectoria a través de reportajes, noticias, podcats,... considero que el libro no aporta muchas novedades. En cualquiera de los casos, da gusto leerlo.
Ya este autor ha pagado el precio que paga un periodista por investigar y hacer pública la realidad del bukelismo. Gracias por esa valentía. Una crónica periodística indispensable para entender el juego de tronos en el que estamos metidos y que está arrastrando hasta las democracias más sólidas.
En poquitas páginas argumenta con enorme claridad y contundencia por qué la marca Bukele es una ilusión. Óscar Martínez es un hombre valientísimo y su voz, estoy seguro, será más apreciada en retrospectiva.