Los grandes protagonistas de este libro son los amigos, los reales y los (im)posibles, aquellos que transitaron los mismos espacios que nosotros en los años, pequeños días, donde ser intelectual o escritor no era sinónimo de ser un nadie en Costa Rica. Graciosísima, tierna, ceñida, tristica, brutalmente conmovedora y repleta de factos. ¿Vero, la protagonista, la obra o las tres? Sí. Preparen lápiz, pluma, plumones, fluorescentes o lo que prefieran para marcar lo importante en sus lecturas y no se extrañen si subrayan páginas y páginas completas de forma consecutiva. -Kevin Román
Con Vero me pasa que me siento tan identificada. Toda la vida he pasado obsesionada con los escritores ticos, y amo que ella también sea de las mías y que le interese esa historia literaria que tenemos y ese montón de ñoñadas. Vero ha sido uno de las personas que más me ha motivado a leer, porque en serio siento que ella entiende mi amor por los libros y el lugar seguro que son.
Además, saber que Vero comparte mi miedo de olvidar e indague tanto sobre la memoria y los recuerdos me parece precioso. Mientras lo leía también sentí mucha familiaridad, es maravilloso leer escritoras contemporáneas que hablan como yo, que tienen mi mismo contexto, que nos dan risa las mismas cosas, es más, que hacemos referencia y entendemos los mismos memes.
Que risa, al final esto no parece review del libro, sino yo siendo la fangirl de Vero. Igual siento que ese es el mejor review, no? Que Vero haya escrito algo que tiene un impacto mucho más allá de su obra, es que en serio todo lo que he visto de Vero ha sido tan chiva, que no me cuesta imaginarme me a una alguien en el 2050 estando obsesionada por Vero y su Instagram y sus perritos y haciendo otro Trópico Frío.
Vero lo hace todo bien: política, literatura, música y memoria. Hay frases maravillosas como que la verdad descarta las pequeñas ficciones. Militar la memoria y la ficción en un trópico frío
Trópico frío es una apuesta fascinante: autoficción contemporánea que dialoga con la memoria histórica. Leerlo fue como un respiro en medio de esta época donde, creo, todos andamos buscando respuestas parecidas a las de la autora. Me encontré riendo con sus ocurrencias mientras, al mismo tiempo, un frío me recorría al pensar: hay que hacer algo por este país. Poca gente logra integrar lo político con tanta sutileza en un libro que se devora de un tirón y se disfruta a la par que incomoda.
Me encantó, una lectura fácil, divertida, interesante y amena, creo que no hubo referencia a algo que no conociera, los lugares, autores, grupos musicales, canciones... Muy identificada con todo!