Si la lectura del periódico sigue siendo la oración matinal del agnóstico, ¿por qué hay mañanas en las que uno preferiría volverse a la cama? Si las cartas de la administración pretenden informar, ¿por qué las leemos varias veces con la sensación de enfrentarnos a un hermético oráculo? Si creemos tener tan claro lo que queremos escribir en un mail, ¿por qué nuestro destinatario no entiende nada? Si hemos viajado a los lugares más remotos, ¿por qué a nadie le interesa lo que hemos escrito en nuestro blog? Porque escribimos mal. Escribimos confuso. Escribimos desordenado. Escribimos sin pararnos a pensar en lo que estamos escribiendo ni en quien nos va a leer. Este libro es un práctico y sencillo manual de escritura. Está pensado para periodistas principiantes y para periodistas veteranos, y para todas aquellas personas que quieren mejorar su capacidad para contar cosas por escrito, ya sean historias personales, informes de trabajo o narraciones literarias. «La buena prosa es como el cristal de la ventana», decía Orwell.
Una delicia. Conciso, detallado, ameno y, además, toda una lección de estilo de escritura clara y elegante. Ojalá lo leyera y se aplicara el cuento más gente (y no hablo sólo de periodistas).
Creo que este libro tiene un marketing acertado para la venta y desacertado para el lector que acuda a él creyendo que le dotará de recursos y pautas para contar historias. Es demasiado sencillo y presenta nociones muy básicas. Lo recomendaría a quien parte de cero y como iniciación a la escritura periodística.
A su favor, está escrito de forma transparente y se lee en poco tiempo. Resulta útil si deseas obtener una visión general de cómo tendría que desarrollarse la redacción de una noticia para que sea comprensible, genere curiosidad y parezca confiable.
Pero si buscas ejercicios, ahondar en los entresijos de la narración o conocer las claves para desarrollar una historia, para mí se queda corto. Sobre todo si ya tienes alguna experiencia o estás estudiando periodismo (quiero creer que en la carrera te enseñarán esto y mucho más).
Me habría gustado encontrarme con menos páginas dedicadas a la edición (no dudo de su importancia, pero esperaba que se centrara en los factores estructurales) y más directrices sobre cómo formar titulares y entradillas, o ejemplos de modelos de noticias que pudiera aplicar a mis textos.
Eso sí, he disfrutado de las anécdotas y experiencias profesionales que William comparte con el lector. Son pequeñas ventanas que dejan entrever el trabajo de editor y corresponsal, y resulta estimulante.
A pesar de ser una muy buena aproximación a la redacción periodística, a mí, personalmente, me ha decepcionado un poco. Es posible que se deba a mi formación como periodista, pero prácticamente todo lo que he leído en el libro lo conocía ya (otra cosa es que lo practique...). Pero además me temo que no cumple con lo que promete: "pensado para periodistas (...) y para todas aquellas personas que quieren mejorar su capacidad para contar cosas por escrito, ya sean historias personales, informes de trabajo o narraciones literarias". Me temo que dedica más el 80% a consejos de escritura para periodistas. Y en un libro de 130 páginas, lo que queda a los que buscamos algo más es, sinceramente, demasiado poco. No obstante, como una primera toma de contacto con la escritura en medios de comunicación me parece recomendable.
no te va a contar nada que no sepas ya si lees el periódico concienzudamente, o si aprecias la buena escritura. pero supongo que su aportación radica en la claridad y precisión de la exposición. y por qué no, el toque witty tan típico de los neoyorquinos.
Se enfoca mucho más en el periodismo de lo que pensaba en un principio pero aun así es muy aprovechable aunque estés fuera del sector. Al final el objetivo del libro es mostrar, enseñar técnicas y trucos para escribir con más claridad y precisión; y eso es generalista y útil para todo el mundo.
Así mismo, el libro está bien escrito (ofendería lo contrario) y las anécdotas y experiencias que cuenta son interesantes y entretenidas.
Sumado con que es muy cortito y se lee rápido, creo que es una lectura más que recomendada.
Un ensayo breve principalmente sobre la edición, aplicado a periodistas pero también válido para contar historias, en general. No me ha parecido muy revolucionario pero es, probablemente, porque ya había leído los (buenos) consejos principales que ofrece en otros libros parecidos. Incluye buena bibliografía y referencias a otros muchos libros sobre el tema.
«La buena prosa es como el cristal de la ventana». Con esta cita de George Orwell abre William Lyon este manual editado por @librosdelko. Y aunque enfocado a periodistas y aspirantes al oficio, puede servirle a cualquiera. Todos escribimos, y lo solemos hacer mal. De manera confusa, farragosa, rebuscada. Redactamos correos electrónicos que necesitan varias lecturas para comprenderlos. Publicamos reseñas en esta red cuyo propósito parece ser lucirnos. No solo escribimos, también leemos malos textos: cartas de bancos o administraciones, piezas periodísticas, anuncios… William Lyon señala la edición como la gran olvidada del periodismo español y también de la lengua española. Comparado con el mundo anglosajón, que premia la concisión y la claridad, vivimos rodeados de oraciones y palabras largas, tópicos, desorden sintáctico y sustantivos superfluos. Apenas revisamos lo que publicamos, y se nota. En poco más de 130 páginas y con pequeñas dosis de humor, Lyon presenta en «La escritura transparente» buenos y malos ejemplos, acompañados de consejos basados en su experiencia. Analiza noticias y reportajes para señalar lo enrevesado de su construcción y ofrecer alternativas más transparentes. Con citas de otros autores refuerza sus argumentos y nos sitúa ante una realidad incómoda: escribimos mal por pereza y por costumbre. Se dice que la comprensión lectora está por los suelos. Se señala a adolescentes y a niños, pero se incide poco en la escasa competencia en expresión escrita. No es un problema exclusivo del periodismo. Este manual ofrece herramientas útiles para mejorar en el día a día. Me quedo con dos: evitar frases largas y leer en alto lo que escribo. Siempre. Como acabo de hacer con esta reseña.
Un manuel básico pero bueno con recomendaciones para escribir mejor los textos periodisticos (aunque el autor quiera hacer pasar el libro por más general, está claramente enfocado a periodistas). Si ya eres un profesional del sector no deberías aprender nada muy nuevo aquí, y te hace falta un manual mucho más profundizado, aunque da bastante ideas claves y las explica bien. Para los que nos gusten la escritura en general, y mejorar el estilo, es una lectura amena, rápida... Una buena introducción al tema.
Un librito breve y conciso sobre el arte de narrar buenas historias.
William Lyon atesora una gran experiencia como periodista y editor en diferentes agencias de noticias y medios de comunicación de medio mundo y es profesor de un máster en Periodismo. En La escritura transparente el lector encontrará el epítome del oficio de toda una vida.
Me habría gustado que fuera un pelín más extenso...
Se lee en un suspiro y, sin embargo, sus conceptos son tan avanzados que precisan de varias lecturas. Cuidado, es interesante sobre todo para PERIODISTAS, no para narrativa de ficción. Le quitaría medio punto por el título engañoso, pero ha cumplido su función de cebo y he caído, así que todo bien.
Excelente pequeño libro que aconseja cómo mejorar la escritura para hacerla más clara y evitar enrevesamientos que no conducen más que a la confusión y, como es natural, al propio cansancio del lector que, hastiado muchas veces por larguísimas sentencias, se ve frustrado y abandona la lectura.
Breve ensayo bien escrito que recoge ideas de un veterano periodista inglés que está afincado en España. Es el libro que le hubiera gustado leer al empezar a dedicarse al periodismo. Útil también para cualquier persona que quiere escribir mejor.
Un llibre clar, vehement, útil, autobiogràfic i ben escrit. No només per a periodistes: qualsevol persona a qui li agrade escriure l'hauria de llegir. 3,75
Para leerlo una vez al año y recordar aquello de breve, limpio, al grano como muestra de respeto al lector. Siempre sobran cosas. Si hubiera tenido más tiempo te hubiese escrito una carta más corta.
Es un libro buenísimo sobre escritura periodística, lleno de curiosidades y ejemplos. Ayuda a reflexionar sobre la escritura en general. Es muy corto y fácil de leer. No tiene desperdicio. Ah! Tiene unas cuantas citas muy buenas sobre escritura.
Molt interessant per a les persones que els interessi el periodisme. Sota el meu punt de vista, un punt repetitiu. El capítol amb els tips per no cometre errades és essencial, això sí.
Una especie de manual de redacción, dirigido sobre todo a estudiantes de periodismo. Confieso que me dejé entusiasmar por el título y subtítulo ("Cómo contar historias"), pero excepto por unos pocos buenos consejos que aplican fuera del mundo del periodismo, el libro es más del interés para dichos profesionistas.
Me gusta cómo un libro de menos de 200 páginas puede contener una mezcla entre un manual, un ensayo sobre la importancia de escribir bien y una mezcla de reflexiones sobre el oficio periodístico. Cumple su cometido: precisión y concisión.
Muy útil y con muy buenas sugerencias para mejorar los escritos de cualquier ser humano que se encuentra amedrentado por el lenguaje, sus versos y andaduras y sus impertinencias diarias.