Cristina Sánchez-Andrade (Santiago de Compostela, 1968) es licenciada en Ciencias de la Información y en Derecho y colaboradora de la prensa y crítica literaria.
Aprender cómo se mueve por el cuerpo, cómo la habita y se pega a la piel, polvo fino de mariposa. Aprender cómo forma parte de las célular y viaja por la sangre, cómo construye ahí un hogar permanente. Aprender a vivir con él: a ser feliz, tal vez no como antes, pero feliz.
INSECTO PALO Rugoso y frío, agazapado entre los pliegues del tiempo. Algo que nos hace fruncir los labios y cerrar los puños dentro de los bolsillos. ¿Cómo llamarlo? Una costra adherida, arañando el pecho y siempre a la espera de algo. Destino singular, lo llaman algunos. Alcanzar mis sueños, dicen otros (y, al decirlo, la boca escupe una polilla). Futuro merecido, Suceso extraordinario, La gran revelación, Lo que dará sentido a mi vida. Pero yo tengo un nombre mejor: insecto palo. El insecto palo no aspira a nada, es lo que no es: cuerpo que no es rama, pata que no es brote, cabeza que no es hojita tierna. En su contemplación discurre el tiempo, la vida real pasa de largo y ya es tarde: lo que pudo haber sido nunca es ni será.
"Somos la paciente espera, el futuro que nunca decidimos, como hormigas que se agitan en una caja de cristal sin más opción que devorarse a sí mismas."
Capas, piel o cáscaras que las cosas desprenden vena o latido: tocar es siempre ser tocado.
3.5 Algunas imágenes son muy potentes; otras, quizás por la forma, no me han evocado mucho. Regalito de Val.
3.5 ⭐ Tiene algunos muy buenos, hasta me he reído cuando he leído "tienes en los ovarios inquietudes" como si fuese la canción de Rozalén (meme de she's so crazy i love her)