Tres almas, una ciudad eterna y un amor que luchó por sobrevivir
El joven Martí Rocamora viaja a Roma en el verano de 1987 para escribir una novela sobre Beatrice Cenci, una aristócrata del Renacimiento convertida en símbolo trágico de la belleza femenina, el deseo y la rebeldía ante el poder.
Durante su investigación, Martí conocerá a una pareja que lo iniciará en una pasión sin reglas. Seducido por la excentricidad de sus nuevos amigos y deslumbrado por la bohemia de las fiestas palaciegas, irá descubriendo la febril necesidad que tiene de sentirse amado. Esto hará que afloren miedos, secretos y culpas que lo obligarán a replantear su viaje. ¿Será capaz de acabar su proyecto literario o volverá a casa con los sueños rotos?
Pablo Álvarez explora en esta hermosa novela de formación los anhelos de una generación destinada a ser libre y que despertó casi de golpe sabiendo que, en la piel del tiempo, el pasado siempre deja cicatrices.
#lanecesidaddeamar de @editabundo y ganadora del #premioazorín2026 no es solo una novela sobre un joven escritor que viaja a Roma para cumplir un sueño, es una historia cruda, hermosa y desgarradora sobre lo que significa querer a alguien cuando el mundo entero parece estar en tu contra.
El protagonista, Martí, me ganó desde el principio. Es un chico de veinte años, inseguro, marcado por una relación complicada con su padre y por la pérdida temprana de su madre. Su viaje a la Academia de España en Roma para escribir sobre Beatrice Cenci, un personaje histórico fascinante, se convierte en algo mucho más grande, un viaje hacia sí mismo, hacia el descubrimiento del amor en sus formas más complejas y también hacia el miedo más profundo.
El autor retrata los años ochenta y noventa, con el sida como sombra constante. Habla del estigma, del terror a contagiarse, de la culpa y de cómo una enfermedad puede destrozar vidas, pero también unir a las personas de una manera inesperada.
Algunos momentos se me quedaron grabados, especialmente cuando el miedo paraliza al protagonista y le impide actuar como debería.
Los personajes secundarios son maravillosos, Viola y Thomas, dos seres únicos, llenos de luz y oscuridad.
La amistad y el amor que se establece entre los tres se narra con gran naturalidad, no hay morbo, solo verdad. También me encantó el contrapunto de la librería en Barcelona y la figura de Wilde, ese librero sabio que entiende que los libros pueden sanar.
El ritmo es pausado, casi contemplativo, sin una acción trepidante, hay una inmersión en los sentimientos, en los silencios y en las pequeñas grandes decisiones que marcan una vida. Y todo esto funciona muy bien porque se necesita calma para digerir todo lo que les pasa a los personajes.
El final… no diré nada, solo que me dejó con un nudo en la garganta y con ganas de releer las últimas páginas. Es de esos cierres que te invitan a reflexionar sobre tus propias heridas y sobre lo que realmente importa.
Si te gusta emocionarte, no tienes miedo a historias complejas y crees en el amor, en todas sus formas, esta es tu lectura.
A este premio acudí con la mejor compañía, gracias @pepa_locuradelibros
Hay amores que nos transforman. Y otros que nos obligan a descubrir quiénes somos cuando dejamos de ser la persona que creíamos ser.
La necesidad de amar nos traslada a la Roma de finales de los años ochenta, donde Martí Rocamora, un joven que llega a la ciudad con la intención de escribir una novela sobre Beatrice Cenci, termina enfrentándose a una búsqueda mucho más íntima: la de su propia identidad. Lo que comienza como un viaje literario se convierte en una experiencia de descubrimiento emocional, marcada por el deseo, la amistad, la libertad y las heridas que todos arrastramos en mayor o menor medida.
A través de la voz del protagonista, Pablo Álvarez construye una historia impregnada de nostalgia, no solo por la época en la que transcurre, sino también por la mirada de quien reconstruye recuerdos, emociones y decisiones desde la distancia que proporciona el tiempo. La narración alterna la historia de Martí con los fragmentos de la novela que escribe sobre Beatrice Cenci, creando un sugerente juego de espejos entre pasado y presente, entre la historia, la leyenda y la vida.
Cabe destacar la construcción de unos personajes complejos, contradictorios y profundamente humanos. Son capaces de mostrar generosidad y egoísmo, valentía y miedo, a veces en una misma escena. Precisamente por eso resultan tan creíbles.
Una novela que explora territorios donde las emociones rara vez admiten respuestas sencillas. Habla de la libertad de amar sin etiquetas, de la búsqueda de la propia identidad, del deseo que impulsa y desorienta, del miedo a perder aquello que nos sostiene y de la necesidad, tan universal como íntima, de encontrar nuestro lugar en el mundo. Sobre todo ello se extiende la sombra del sida, silenciosa pero constante, recordando a los personajes la fragilidad de la vida y tiñendo sus relaciones de una intensidad particular, como si cada amor, cada amistad y cada instante estuvieran atravesados por la conciencia de la vulnerabilidad, impregnando la historia de una conmovedora sensación de fugacidad.
La necesidad de amar es una novela sobre las cicatrices del pasado y sobre la forma en que los afectos moldean nuestras vidas. Una historia que recuerda que, quizá, la necesidad más universal de todas siga siendo la de amar y ser amados.
Hacía tiempo que no lloraba con un libro. Pablo Álvarez consigue introducirte en la nostalgia de tiempos que creímos mejores, pero que fueron turbulentos en la lucha social y artística, los colores, la música y las vibraciones te emocionan durante toda la novela. Te vuelves a enamorar, y aprender a dejarte querer. Durante toda la lectura he sentido calidez, alegría, un poco de pena y añoranza. Gracias Pablo, por esta bella historia.