Los vínculos de amor y la convivencia armoniosa con otras personas constituyen nuestra fuente primordial de felicidad y son, además, los antídotos más seguros contra las adversidades. Al mismo tiempo, la causa más común de infelicidad radica en la soledad, la pérdida de seres queridos y la descomposición o ruptura de nuestras uniones afectivas. En este interesante y didáctico diálogo con sus lectores, Luis Rojas Marcos expone, con el estilo sencillo y ameno que le caracteriza, los ingredientes esenciales que forjan las relaciones de pareja, de familia y de trabajo; analiza los impedimentos de estas relaciones, ansiedad, dolor, autoestima dañada, trauma emocional, depresión y alergia a la intimidad, y examina los pasos necesarios para afrontar las dificultades y las incompatibilidades que las afligen. Aprender a convivir requiere introspección y una dosis generosa de franqueza, flexibilidad, optimismo y autodisciplina.
En 1992, Luis Rojas Marcos fue nombrado jefe de los Servicios de Salud Mental, Alcoholismo y Drogodependencias de Nueva York. Desde 1995 hasta febrero de 2002 ostentó el cargo de Presidente Ejecutivo del Sistema de Hospitales Públicos de esta ciudad. En la actualidad, Rojas Marcos es profesor de Psiquiatría de la New York University y miembro de la Academia de Medicina de Nueva York.
El autor nos explica con suma sencillez como afianzar y forjar mucho mas dichas relaciones, tanto de pareja, familiares o de trabajo, y tambien analiza el dolor, la ansiedad emocional y nos explica como debemos afrontarlos. Una buena calidad de vida es aquella que tiene una buena calidad de relaciones Me ha parecido un libro muy interesante ya que ademas de explicarte las relaciones, nos ha expuesto ejemplos de gente que ha pasado en esa situacion. Todos nos relacionamos y si has pasado por relaciones depresivas o que te han afectado, hay que tomarlo con optimismo( aunque a veces no se puede), pues si te cierran las puertas, te abriran las ventanas. El temor a la muerte o a la enfermedad hace que te estanques y no seas persona pues va a influir en tus relaciones. Me ha gustado pues hay ejemplos de todas clases: personas deprimidas, hijos que no han sido queridos por los padres y al hacerse adulto, piensan que no sabran amar a sus hijos.... Si somos conscientes de nuestras actitudes y emociones, nos resultará más fácil evaluar la situación y controlar nuestro comportamiento. Cuanto mejor conectados estemos a nuestros sentimientos, más fácilmente sintonizaremos con los demás.Debemos aprender a convivir y a saber relacionarnos.El problema es saber llevarlo a la practica