Manuel Sánchez (España, 1967) es un apasionado de la cultura clásica y la literatura desde la infancia. Lector incansable y autor prolífico con lectores en más de treinta países, ha publicado las novelas Alma Luna, Navegantes, La crisálida, Las rutas del deseo, Última Thule, Bucaneros de estrellas, El árbol de arena, La rosa de nieve, Ojos de mar y El silencio de Enoc; además del libro de relatos Cajón de sastre y el volumen de pensamientos poéticos El viento del sureste. Como dramaturgo destacan las obras teatrales Charco de ranas, La mosca de Virgilio y Circo.
Actualmente trabaja en un nuevo proyecto literario. Sus obras están disponibles en español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués, ruso sueco, turco y chino, en formatos papel, libro electrónico y audiolibro.
Ingeniero Informático por la Universidad Politécnica de Madrid y MBA por el IE, es miembro de asociaciones literarias internacionales y españolas, entre ellas ALLi, ACE, AEAE, Centro PEN, AEMCLM, Quijote y CEDRO. Ha ampliado su formación con cursos de creación literaria y arte clásico en la Escuela de Escritores (Madrid), la Universidad de los Andes, Wesleyan University y Yale University.
Viajero incansable, combina en su obra una mirada humanista, sensibilidad narrativa y un permanente afán por explorar nuevos horizontes.
Manuel Sánchez (Spain, 1967) has been passionate about classical culture and literature since childhood. An avid reader and prolific author with readers in more than thirty countries, he has published the novels Soul Moon, Navigators, The Cocoon, Desire Ways, Ultima Thule, Buccaneers of the Stars, The Sand Tree, The Snow Rose, and Sea Eyes; as well as the short story collection Catch-all Drawer and the volume of poetic reflections The Southeast Wind. As a playwright, he is particularly known for Pond of Frogs, Virgil´s Fly and Circus.
He is currently working on a new literary project. His works are available in Spanish, English, French, German, Italian, Portuguese, Russian, Swedish, Turkish and Chinese, in print, e-book, and audiobook formats.
He holds a degree in Computer Engineering from the Technical University of Madrid and an MBA from IE, and is a member of international and Spanish literary associations, including ALLi, ACE, AEAE, AAT, PEN, AEMCLM, Quijote, and CEDRO.
A tireless traveler, he combines in his work a humanist perspective, narrative sensitivity, and a constant desire to explore.
Da für mich diese Geschichte, abgesehen von 2 bis 3 unverständlich kryptischen Stellen, eher plakativ-einfach war, sehe ich nicht, warum der Text, dem das Indirekte eher fehlt, eine Allegorie sein soll. Damit wird nach meiner Meinung eine falsche Erwartung geweckt, genauso wie die Inhaltsangabe denken lässt, da würde mehr erzählt. Aber die Fassade ist bereits in der ersten Szene abmontiert und weggetragen, und die Intrigen, die die Sau spinnt, werden nicht ausformuliert. Der KI-Esel lernt auch nicht schneller, als erwartet. Eigentlich ist er immer zu langsam für den Geschmack der Geschäftsleitung, auch wenn er sie am Ende übertölpelt. Spannend wird es also eher nicht. Die Figuren sind eindimensional. Ich habe keinen Kontakt zu ihnen bekommen und mir war es egal, was mit ihnen passiert. Sprachlich gab es keine Hindernisse. Jedoch tat ich mir etwas schwer beim Lesen, es war zäh, da mich der Inhalt nicht angesprochen hat. Ich gebe diesem Theaterstück 2 Sterne.
Charco de ranas es una fábula contemporánea sobre poder, ambición e inteligencia artificial ambientada en el corazón de una multinacional tecnológica. Lo que comienza como un discurso triunfal sobre innovación y eficiencia se transforma en una inquietante distopía donde la productividad sustituye a la ética y los dirigentes acaban atrapados en el sistema que crearon.
Con un lenguaje afilado y simbólico, Manuel Sánchez construye una obra teatral provocadora y actual que interpela directamente al espectador: ¿qué sucede cuando delegamos nuestra conciencia en los algoritmos? Una pieza lúcida, incómoda y profundamente contemporánea.
Una primera obra teatral genial de Manuel Sánchez. He leído las anteriores novelas de este escritor y sentía curiosidad por la incursión del autor en un género literario tan diferente, con una agradable sorpresa. El lenguaje que utiliza es minimalista acorde con la temática, muy diferente del carácter poético que fluye en sus obras de narrativa. Sin embargo, me ha encantado esta primera obra teatral, con un carácter fresco y la manera en como aborda el peligro de la deshumanización ante la implantación de una inteligencia artificial sin control ético. Una maravilla.
No hay ranas en escena. Hay ambición, escrúpulos y falta absoluta de ellos, contradicciones, cinismo y poder. Tampoco charco. Pero esa es la imagen que el lector (o espectador) va componiendo en su imaginación según van sucediéndose las escenas. Personajes nombrados por su personificación animal. La granja, la selva, es aquí el campo de operaciones de una empresa tecnológica. El "monolito", la inteligencia artifical presente como humanoide transmutado en asno. Merece leerse abierto de mente, con los sentidos bien despiertos para disfrutar de esta fábula del sigo XXI.
Reseña Nº25 del 2026 COMO REBELION EN LA GRANJA PERO EN FORMATO TEATRAL
Fraccionado en 3 actos, este libro plantea un mundo tan similar a la realidad que asusta, protagonizados por animales. Sigue siendo sátira, pero de la actualidad (con incorporación de IA como personaje extra). Con una prosa ágil, esta historia es de fácil lectura y con un escenario tan verosímil que tranquilamente podría ser representado en un teatro. Hayan o no hayan leído la obra de George Orwell, lo disfrutarán como tal.
Una sátira feroz y perturbadoramente actual sobre el poder, la tecnología y la renuncia moral en la era de la inteligencia artificial. Charco de ranas disecciona con lucidez cómo quienes delegan su conciencia acaban convertidos en piezas prescindibles de su propio sistema.
Nota del autor Algunas reflexiones sobre la escritura y los temas de Charco de Ranas.
Charco de Ranas es una obra teatral en tres actos ambientada en una distopía corporativa sobre poder, inteligencia artificial y supervivencia que nace de una pregunta esencial: ¿qué nos hace humanos? No se trata de una cuestión abstracta, sino de una interrogación que se encarna en cada decisión de los personajes y en cada paso hacia su degradación.
En mi primera incursión dentro de la dramaturgia, he intentado alejarme de los condicionamientos de la novela, que definen mi trayectoria como escritor, gracias al estudio de diferentes autores y metodologías como la de Lajos Egri. He concebido la obra como una alegoría trágica contemporánea en la que los personajes no representan individuos concretos, sino estructuras de poder. La animalidad no es un rasgo superficial, sino un lenguaje simbólico que revela la jerarquía, el instinto de dominación y la progresiva pérdida de responsabilidad ética. En este ecosistema cerrado, la humanidad no se define por la inteligencia ni por la capacidad técnica —la Inteligencia Artificial las supera—, sino por la conciencia moral, la capacidad de elegir y, sobre todo, de renunciar.
El eje simbólico más evidente, aparte de la IA-Asno, es la máquina de venta de años. En ella se condensa un capitalismo exacerbado que convierte la vida en mercancía siguiendo el enfoque de Guy Debord. No hay imposición directa: el sistema persuade, ofrece soluciones inmediatas a necesidades reales, y en ese gesto revela su mayor perversión. El tiempo —lo único verdaderamente irrecuperable— se fragmenta, se vende, se consume. La tragedia no radica en la existencia de la máquina, sino en la naturalidad con la que es aceptada y en la que se delegan las decisiones sin tener en cuenta los criterios éticos.
La estructura de la obra teatral responde a un movimiento circular. Comienza y termina con una operación matemática aparentemente banal: la multiplicación por cero. Este gesto no es casual. La progresión aritmética inicial sugiere acumulación, crecimiento, avance; sin embargo, el resultado final —cero— anula todo el proceso. Es una metáfora de la lógica que rige el sistema: cuanto más se posee, más se persigue, pero el desenlace es siempre la anulación. El poder, la riqueza y la prolongación artificial de la vida no conducen a una plenitud, sino a un vaciamiento.
Charco de Ranas no propone una respuesta definitiva a la pregunta inicial, pero sí sugiere una advertencia: quizá lo que nos hace humanos no sea nuestra capacidad de crear, sino nuestra capacidad de detenernos antes de convertirlo todo en nada.