"Si le rôle de la mer est de faire des vagues, mon rôle à moi est de penser à toi. Depuis que nous avons été séparées, je ne t’ai jamais oubliée, pas même un seul jour."Un jour, Camilla reçoit six cartons de vingt-cinq kilos qui contiennent toute son enfance. Entre un ours en peluche et un globe terrestre, la photo d’une jeune fille, petite et menue : celle de sa vraie mère avec un bébé dans les bras. Camilla a été adoptée peu après sa naissance par un couple d’Américains. Aujourd’hui elle a vingt et un ans et décide de partir en Corée à la recherche de sa mère.Au fil d’une enquête aux multiples bifurcations, chacun livre sa version de l’histoire bouleversante de cette lycéenne de seize ans devenue mère, les rumeurs, les secrets, les tragédies, le mystère de l’identité du père. Peu à peu Camilla remplit les blancs de son passé, qui se confond avec celui de cette petite ville portuaire où elle est née, et toute sa vie s’en trouve changée.Un roman riche en harmoniques, à l’imaginaire poétique et émouvant, enraciné dans la réalité sociale de la Corée d’aujourd’hui.
Empieza como una historia bastante convencional: Camilla Portman, una joven estadounidense adoptada en Corea con apenas unos meses, viaja a Jinnam para averiguar quién fue su madre biológica y por qué fue entregada en adopción. Y lo que me ha conquistado es la manera en que el autor utiliza esa búsqueda para construir la vida de su madre a partir de voces ajenas.
Sin embargo, en la lectura conjunta la mayoría de personas no creen que la voz de la madre sea una construcción desde los datos que va conociendo la hija sino una aparición real de su presencia fantasmal.
Versión que me parece un disparate. El propio autor explica que la novela nace de la idea de "abismo" entre las personas y de la necesidad de hablar hacia el otro aun sabiendo que quizá nunca podamos alcanzarlo. Lo que no ocurriría si ambas tienen comunicación directa. Esta posibilidad de interpretación tan alejada de la nota del autor probablemente se deba a una traducción literal que ojalá en ediciones futuras sea mejorada en castellano, como ha ido ocurriendo con autores como Natsume Soseki.
El estilo va pincelando la trama de una dimensión poética cada vez mayor: el mar, la fotografía, los sueños, las canciones, los libros, los objetos guardados durante años... Crea imágenes potentes y delicadas como la secuoya alimentándose de la niebla, recuerdos oníricos muy vívidos como la luna azul, o las camelias de fondo en una foto que le demuestra que el mundo es un lugar mejor de lo que pensaba, entre otras.
La protagonista necesita encontrar una explicación para su propia existencia. De ahí surge una de las ideas más hermosas del libro y lema recurrente: si una madre da existencia a una hija al traerla al mundo, quizá una hija pueda devolverle la existencia a su madre pensándola. "Ahora tengo que pensar en mi madre para hacer que ella exista", viene a plantearse Camilla. La búsqueda se convierte entonces en una forma de amor.
Es en la segunda parte, "Ji-eun", donde la novela da un salto extraordinario. Se empieza a narrar en segunda persona. Ese "tú" es Camilla, contemplada a ratos por la madre muerta, en la voz que su hija reconstruye hacía sí misma. El efecto es desconcertante y como recurso literario me ha cautivado: madre e hija quedan unidas en un tiempo imposible gracias al lenguaje y la memoria. Desde la mirada de su hija, la madre comparte su presente.
La estructura alcanza entonces momentos de enorme belleza. Las voces de los personajes se encajan unas dentro de otras, una voz recuerda otra voz y una historia empieza a contener otra.
Las voces narradoras se desplazan después hacia las antiguas amigas de Ji-eun, que recuerdan desde el presente lo ocurrido. Cada una añade una pieza, demuestran cómo nació el rumor, cómo se deformaron los hechos y cómo una suma de pequeñas maldades, celos, cobardías y silencios puede acabar destruyendo una vida.
Fue de menos a más y después a menos, pero el final lo recompone todo. Alguna parte del libro es muy irregular y, sin embargo, el conjunto termina creciendo retrospectivamente por la forma en que el final reorganiza lo anterior. El párrafo final me ha erizado la piel porque resuelve el misterio con una sola línea y mucha emoción.
Después de toda la novela intentando averiguar quién conoció a Ji-eun, quién la amó, quién la traicionó, quién mintió sobre ella y quién conservó una parte de su historia, el libro termina en ese instante anterior a todo. Dos personas (que serán tres) todavía no saben lo que van a significar la una para la otra cuando se miran por primera vez.
El final no termina la historia, la hace comenzar de nuevo.
Ese es quizá el gran mérito estructural de la novela. Se construye la historia como una serie de capas, la información no se acumula, se reinterpreta. Lo que se sabía cambia cuando aparece otra voz. Lo que parecía un hecho se revela como rumor; lo que parecía una certeza se convierte en una posibilidad; lo que parecía una historia individual acaba siendo el resultado de una red de miradas.
La novela muestra la imposibilidad de conocer por completo a otra persona, como dice el propio autor. Comprender a otro significa intentar cruzar el abismo sabiendo que quizá nunca podremos hacerlo completamente. De ahí el título, que me parece magnífico, con la frase que lo completa:"Si el papel del mar es hacer olas pensar en ti era mi tarea".
Si el papel del mar es hacer olas, el papel de una persona que ha perdido a otra puede ser seguir pensando en ella.
Una novela sobre la identidad, la adopción, el rumor, la memoria, la culpa y el amor. Y sobre todo, una novela sobre el esfuerzo imposible y necesario de llegar hasta el otro.
Sentí que este libro me paseó e hizo y deshizo conmigo cuanto quiso. Creí cada una de sus palabras y tuve que descreerlas cuando fueron desmentidas. Empatice y acompañe a Camilla por todo su trayecto y búsqueda, y en un momento también lo estaba haciendo con Jung Ji-eung sin darme cuenta. Me hizo entrar en etapas oscuras y también luminosas, como es la búsqueda de la verdad y la reconstrucción de la identidad. De las primeras páginas hasta la nota del autor, no dejo de sorprenderme.
Lo volví a releer durante septiembre para mi club de lectura. Consejo: hagan una relectura, van a encontrar muchísimos detalles. En esta oportunidad, quedo conmigo la reflexión de la imposibilidad de entendernos y del abismo que nos separa, realmente lo creo, y tenerlo en mente me resultó hasta liberador.
"Si el papel del mar es hacer olas, el mío es pensar en ti. No he dejado de pensar en ti ni un sólo día desde que nos separamos. Desde 2005 eres mayor que yo, pero a pesar de todo y aunque me cueste creerlo seguirás siendo mi hija para siempre. Quiero decirte que es una gran experiencia, pero no tengo labios. Quiero mirarte fijamente a los ojos, pero no tengo pupilas. Quiero abrazarte, pero no tengo brazos. Como no tengo brazos, no hay abrazos; como no tengo labios, no hay besos; como no tengo ojos, no hay luz. Como no hay abrazos, ni besos, ni luz, qué triste, este es un lugar donde no hay amor."
«Entonces, ¿por qué la vida nos parece tan corta? Tal vez porque solo tenemos una. Una vida es suficiente si la vives como es debido desde el principio, pero ¿habrá alguien que pueda vivir como es debido en el primer intento?».
No he conseguido exprimir todo el jugo de la novela. El juego de perspectivas y de tiempos ha hecho que me costase seguir el hilo narrativo. Algo que me ha fastidiado, porque es algo diferente que le aporta mucho atractivo a la novela. Además, siento que quedan muchas preguntas en el aire, y que en ese juego de silencios y fundidos a negros nos hemos perdido encuentros entre personajes muy importantes.
Aun así, he disfrutado la novela. Tiene escenas muy emotivas que nos hacen reflexionar sobre cómo influimos en la vida de los demás. Porque, al final, la vida de uno está llena de fragmentos de la vida de otros, y no se puede entender por completo si obviamos las diferentes perspectivas.
La literatura coreana tiene algo que atrapa. Es como la caricia de una pluma: ligera, calma, y, cuando menos te lo esperas, te pone los pelos de punto. ‘Si el papel del mar es hacer olas’ es una novela que va mucho más allá de lo escrito, en palabras de su propia autora, y a mí me ha dejado la sonrisa tranquila y la reflexión profunda a juego con su título.
Hay historias que solo pueden leerse de una forma, como si estuvieras en un laberinto. Entré a él sin un mapa y tardé algo en darme cuenta de que el mapa no era necesario. Este libro no empieza donde crees que empieza y la memoria no va en línea recta, pero esta novela tampoco. ¿Reconoces esa sensación de entrar en un laberinto y sorprenderte con lo que hay en cada giro? Perderte y volverte a encontrar. La vida. Esta es una historia laberíntica porque no puede catalogarse de otra manera. Contada desde la memoria —ese es el escenario donde nos movemos—. Empezar desde la salida para encontrar cuál es la entrada. En cada giro del camino, una miguita de pan que nos orienta. Nos enfrentamos a tres partes. La primera nos presenta la historia. Una chica adoptada busca sus orígenes. Hasta ahí todo bien. La segunda es una maestría narrativa: desde una segunda persona, el espíritu de su madre le va contando su historia, que a su vez se entrelaza con esa búsqueda de sus orígenes en una zona determinada. Y aunque todo parece perderse en el laberinto de la memoria, hay una frase o una palabra que te vuelve a orientar. La tercera parte, “Nosotras”, desencadena el porqué de todo. No es un libro fácil, ya te lo digo. Me ha cautivado la forma de escribir, en ocasiones casi poética, los títulos de los capítulos son literatura en sí misma. La profundidad de esta historia está reflejada en esa dualidad que todos tenemos, ese espejo que nos permite mirar y mirarnos para completarnos. No busques una lógica lineal —no la encontrarás—. Ve más allá. Busca en lo que une esas dualidades y nos permite encajar. Los laberintos al final acaban teniendo salida, aunque hayamos dado mil vueltas. Ahora volveré a entrar porque ya me sé el camino. Lo leeré de nuevo para entresacar todo lo que sigue escondido. Si el papel del mar es hacer olas el mío es pensar en ti. @desdemiterraza_
Este es un libro que compré, sin grandes expectativas, por la contratapa. A esta altura del año, con que me distrajera un poco de las obligaciones laborales y académicas, estaba hecha. Sin embargo, me encontré con una lectura exquisitamente sensible. La historia en sí tiene un tinte melodrámatico muy potente, pero la cuenta unos narradores rotos y reflexivos. Poco a poco, lo que empieza como una búsqueda personal se va complejizando en un entorno social muy interesante y las aristas de una historia que trasciende y determina a la protagonista, se va revelando ante lector que tiene que poner de su parte para "cerrar" (si quiere) LA historia. ¡Vale la pena!
“Si el papel del mar es hacer olas, el mío es pensar en ti. No he dejado de pensar en ti ni un solo día desde que nos separamos”
estoy destrozada!! qué final!!
“Quiero decirte que es una gran experiencia, pero no tengo labios. Quiero mirarte fijamente a los ojos, pero no tengo pupilas. Quiero abrazarte, pero no tengo brazos. Como no tengo brazos, no hay abrazos; como no tengo labios, no hay besos; como no tengo ojos, no hay luz. Como no hay abrazos, ni besos, ni luz, qué triste, este es un lugar donde no hay amor”
La novela me gustó, aunque por momentos me costó seguir la historia. Hay muchos cambios de tiempo y de punto de vista, y eso puede hacer que algunas partes sean un poco confusas. También sentí que quedaron algunas preguntas sin una respuesta clara.
A pesar de eso, me pareció una historia muy linda y con momentos bastante emotivos. Me gustó especialmente cómo muestra que nuestras vidas están relacionadas con las de otras personas y que nunca conocemos del todo lo que alguien más está viviendo.
Creo que es un libro que invita a pensar en la vida, en los recuerdos y en la importancia que podemos tener en la vida de otras personas, incluso sin darnos cuenta.
Me quedo con esta frase que me encantó.
«Entonces, ¿por qué la vida nos parece tan corta? Tal vez porque solo tenemos una». Una vida es suficiente si la vives como es debido desde el principio, pero ¿Habrá alguien que pueda vivir como es debido desde el principio?
Me gustó pero me costó mucho seguirle el hilo a la historia porque además que de por sí tiene estos saltos temporales que dificultan el recorrido de la lectura tiene unos nombres dificilísimos de recordar .. me pasé más tiempo tratando de averiguar de quién estaban hablando durante todo el libro que de hilar la historia en sí .. Más allá de eso cuando termine el libro entendí que es más una cuestión cultural o de editorial y no que no me gustó el libro en sí .. Lo releería (haciéndome un machete de quien es quien) y lo recomiendo también!
El autor nos presenta una novela coral en la que la verdad única no existe, sino que nos aproximamos a ella como espectadores de la búsqueda de Camilla, una chica adoptada por padres estadounidenses, en búsqueda de su madre biológica. Esa incógnita la conduce a Corea, pero a su vez destruye y reconstruye todo lo que creía saber sobre sí misma. La historia está hilada de forma fragmentada, y nos hace preguntarnos cómo vivimos nuestra cotidianidad.
Qué libro tan bello y poético en muchos de sus pasajes. Aunque en algún momento me he sentido algo perdida con el hilo de la historia el cierre me parece perfecto. Un libro que tendrá tantas historias como lectores tenga ya que creo que el autor deja muchos huecos sin rellenar para que tu imaginario lo haga y completes la historia completa.
¿He disfrutado de la lectura de esta novela? Sin duda. ¿Me ha gustado? No tanto como me habría gustado.
Me suele pasar con la literatura asiática: disfruto mucho leyéndola por su delicadeza y por esa forma tan poética de expresarse, pero al terminar me queda una sensación extraña, como si hubiese pasado de puntillas por el libro.
3,5 ⭐️ "Si el papel del mar es hacer olas, el mío es pensar en ti" es un libro caótico y a la vez muy delicado, crees que va por un sitio pero cada capítulo es una parte de algo diferente me ha gustado mucho como habla de la soledad, de la tristeza (del abismo) me habría gustado que tuviese otro final, que explicase algunas cosas, pero al final es un conjunto de sentimientos, a veces son complicados de compartir y explicar
Premisa: El otro día, Camilla recibió seis cajas que guardan parte de su pasado, de sus orígenes. Dejó Corea del Sur de bebé y se crió en Estados Unidos con sus padres adoptivos, sin más información: como un cuaderno al que le han arrancado las primeras hojas. Entre esos recuerdos hay una fotografía que le llama poderosamente la atención: ¿quién será esa mujer tan joven que sostiene a un bebé entre sus brazos, cerca de unas flores de camelia?
Opinión: Son pocas las editoriales que lo consiguen, pero Shiro es una de ellas. Si están detrás de un título, puedo prescindir de leer la sinopsis o de buscar referencias del autor o de la autora: sé que cualquier cosa que editen valdrá la pena. El título, además, me cautivó desde el primer momento. Un condicional sin resolver es una pregunta indirecta, un enigma disfrazado: el anzuelo perfecto si tu curiosidad coge las riendas.
Camilla siente la necesidad de investigar sus orígenes y descubrir la historia de su madre biológica. Decide tirar de los hilos y viajar al país donde nació para revisar los archivos locales y encontrar a personas que quizá la conocieron. La investigación no es sencilla, pero consigue dar con las pistas adecuadas. Eso sí, la verdad puede llegar a convertirse en una trampa emocional: inesperada, incómoda y compleja de digerir.
El autor utiliza la polifonía con libertad: introduce diferentes puntos de vista en primera persona, de forma inesperada y cada vez más frecuente. Lleva así al lector a experimentar las revelaciones desde una sensación de incertidumbre y desequilibrio: una relación entre forma y contenido que completa el sentido de la novela. ¿Hay una única manera de acercarnos a la verdad, o esta cambia cada vez que alguien decide contarla?
Me he sentido arropada por la forma de narrar del autor, guiada a través de las páginas como si viajásemos a la velocidad justa y necesaria. La novela crece y cambia a medida que avanza, y me ha sorprendido encontrar pequeños toques de realismo mágico y una simbología muy presente que, lejos de romper con la trama de investigación, termina integrada en ella: ¿puede el mar controlar su oleaje?
El desenlace aporta respuestas, aunque desde la ambigüedad y el anhelo. Para mí, el broche adecuado para esta trama en continuo crecimiento: uno que quizá no llegue a cerrarse nunca y que permanezca en el plano de lo posible mientras queramos permitirlo. ¿No es placentero que una historia nos deje decidir qué lugar ocupará en nosotros?
Buenos días de #viernesdereseña te deseo 😉 a tí, que me lees 💜
Hoy te traigo la reseña de "Si el papel del mar es hacer olas" del escritor coreano "Kim Yeon-su"
Ficha del libro: Título: Si el papel del mar es hacer olas. Autor: Kim Yeon-su Traducción: Han Seoa y Ana González Editorial: Shiro libros @shirolibros Año de publicación: 2026 Nº de páginas: 224
Esta novela es la que me enviaron en el cofre de agosto de @lalibreriaambulante
Es mi segundo cofre y he de decir que me parece una experiencia lectora súper disfrutona 🥰
Gracias a Tamara y Juanjo por el cariño que le ponéis y por todos los detallitos que acompañan al libro llenos de guiños a la novela 💜
Camilla es una chica coreana de veinticuatro años que con tan solo seis meses es adoptada por un matrimonio estadounidense.
Un día recibe por parte de su padre adoptivo seis cajas con restos de su infancia, y entre esos objetos una fotografía de una adolescente con un bebé en los brazos que hace crecer en ella la curiosidad y el deseo de viajar a Corea para intentar conocer y recomponer esa parte de su historia que le falta.
Novela estructurada en tres partes con diferentes narradores que a mí personalmente me han sacado de la lectura en mas de una ocasión sin saber quién era el que me estaba contando la historia y de donde había salido.
Personajes que se van acoplando a la narración como cuando buscas en tus recuerdos y aparecen de la nada con la mision de ayudar a la protagonista a recomponer los silencios y los huecos vacíos de su historia.
Quizá en este momento del verano no estaba yo en el mood de tener que hacer un organigrama para enterarme de la historia tambien os digo 😂 Tanto nombre coreano también ha sido un poquito klk 😅
No puedo decir que no me ha gustado porque tiene partes que a pesar de ser una narracion caótica es a la vez muy poética y delicada, tiene unas imágenes y unas descripciones sumamente bellas 😍 El autor juega con la ambigüedad, no hay respuestas cambiando de narrador y de perspectiva constantemente.
" Si el papel del mar es hacer olas, el mío es pensar en tí"
Un libro que ayuda a sanar, a entender la vida. "Si el papel del mar es hacer olas", solamente el título me ha llevado a pensar mucho en ese "papel" que tenemos en nuestra vida. ¿Lo encontraremos algún día? ¿Seremos acaso alguien distinto el día en que lo encontremos? Quizá deberíamos estar más atentos a los que nos rodean, ayudarles a fluir en medio de sus mares de dudas. Y entretanto, poder recordar que no estamos solos. A veces, simplemente, hay que saber mirar correctamente.