Cristóbal siempre había tenido una vida calificaciones extraordinarias, amigos cercanos desde la infancia y una familia unida. Si alguien le preguntara, él dudaría... pero, al final, aceptaría que, en efecto, todo era perfecto.
René tenía una vida sencilla y, aunque los amargos recuerdos de una vieja relación tóxica trataran de infiltrarse, por momentos, en su tranquilidad, seguía disfrutando de cada parte de su existencia.
Ninguno de los dos tenía motivos para preguntarse si algo les faltaba, hasta que sus caminos se cruzaron en un muy raro encuentro afuera del metro de la CDMX. ¿Era amor lo que ellos buscaban?
Lo único que Cristóbal y René tenían más que claro era que, aun con muchas cosas en su contra, esa rara telenovela romántica en la que se transformó su vida al conocerse no terminaría en ninguna tragedia.
Es un libro hermoso de mlm adolescente. No pretende ser más de lo que es y eso es un alivio para el alma.
Percy sabe en qué centrarse y para él lo importante son las emociones de sus protagonistas y contar una historia con tintes de buena telenovela mexicana. Hay giros de tuerca que no te ves venir y eso también le da puntos extras a mi gusto.
Trata de mantenerse fiel a un slang puramente chilango y nos cuenta un Romex y Julietx muy entretenido y con más tintes cómicos que aquel de Shakespeare.