Ella nació en Santurtzi (Bizkaia) y se llama Maddi, como la diosa vasca que vive en el corazón de las montañas y se bebe la vida de los hombres y los hace infelices. Ella nació en Berlín y se llama Sigyn, como la diosa nórdica de la victoria en la batalla. Las dos se encuentran en la Aste Nagusia de 2018 en Bilbao, la semana de agosto en la que la ciudad gris y decente que amamantó al punk, se va de farra y baila como si no hubiera pasado el tiempo. Sigyn llega a Bilbao a investigar para su tesis doctoral sobre las mujeres en el rock radical vasco y Maddi lo vivió. Y las cosas nunca se cuentan cómo se viven. Sigyn y Maddi se encuentran y follan y beben y hacen pogos contra las paredes de plástico de katxi de la burbuja que envuelve la ciudad en esa semana de nostalgia distópica y kalimotxo. Una semana, si se duerme poco, da para mucho.Tras el éxito de su primer libro, la periodista, escritora, cómica y activista Irantzu Varela escribe esta primera novela, Darle fuego al Bilbao, protagonizada por dos mujeres, una ciudad y un la semana de la fiesta grande de Bilbao en un 2018, en el que todas somos feministas, y el patriarcado va a caer.
Una maravillosa novela realista que expresa crudamente los sentimientos y los pensamientos de dos maduras lesbianas que se conocen en las fiestas de Bilbao y se van a vivir juntas. La obra actúa como un diario que refleja lo que cada una de ellas vivencia en los pocos momentos del día que hay para pensar fuera de una "marcha" arrolladora. Es impresionante la riqueza interior que es capaz de expresar Irantzu Varela con su talento literario. A la vez impresiona la fuerza del amor que brota incontenible junto con la ausencia terrible de Dios en sus corazones. El compromiso político y cultural actua de motor de la vida de aquellas mujeres. Una vez más se demuestra que en el amor como en el trabajo y en los grandes ideales de la vida hace falta tiempo para madurar y calar de modo que realmente exista el arraigo y la felicidad profunda que salte hasta la vida eterna. Jose Carlos Martín de la Hoz