Maddie quiere atrapar a un ladrón inglés; Nate robarle el corazón a la joven francesa.
¿Cómo se atreve un maldito inglés a robar a Maddie? Mientras ayudaba a los ingleses en las guerras napoleónicas, un británico entró su casa y se llevó todas sus joyas, así que Madeleine decidió viajar a Londres para recuperarlas y desenmascarar al ladrón. Aunque no esperaba que el barón de Oslow fuera tan atractivo, ¡ni que intentara seducirla!
¿Qué diablos hace madame Dampierre en Londres? Aquella espía debería estar en París, no en los salones de Londres. Y ¿por qué lo mira como si quisiera lanzarle algo a la cabeza? Nate está acostumbrado a que las mujeres lo miren con deseo, no con rabia. Intrigado por la belleza francesa, decide que lo mejor será mantenerse cerca de ella… tan cerca como pueda.
(Barcelona, 1977) Valenciana de adopción, es licenciada en Derecho y se aficionó a la lectura gracias a su madre.
Amante de las historias de amor, en 2010 decide escribir su propia novela. Su época ideal para ambientar una historia romántica es la Regencia inglesa.
Su novela, Cuando el corazón perdona, es la ganadora del premio Vergara - El Rincón de la Novela Romántica.
Segunda entrega de Los incasables Beau. Vamos con Nathaniel,uno de los personajes secundarios de El placer de seducir a Lord Jake. Y es que Nate es uno de los primos de la familia Beauford que salen al mercado matrimonial. Y al igual que Jake sus ganas de casarse eran mínimas. Nate era un personaje escurridizo,misterioso y parecía tener un secretillo entre bambalinas, ahora por fin sabemos a dónde iba cada vez que desaparecía. Y es que había un pequeño juego del gato y el ratón sin que nos dieramos cuenta jajaja. Porque en la otra parte de este tira y afloja había una dama, Madeleine. Madeleine tenía una misión: Encontrar sus joyas. Y otra misión más: No perder su independencia y su corazón en el intento jajajaja. Estos dos protagonistas discurren por dos caminos paralelos sin que ellos lo sepan,y os digo porque; ambos están centrados en una lista, ninguno se quiere casar, no se fían de nadie y aun corre por sus venas la adrenalina de ser espías. ¡Tienen más en común que muchos matrimonios de conveniencia! Jajajaj. Si en la primera entrega de estos "incasables" primos había unos sentimientos enterrados que salen a flote con la primera mirada de los protagonistas, en esta ocasión hay una especie de reconocimiento entre las almas de los personajes. Nate y Madeleine no buscaban el amor, pero se topan de bruces con un sentimiento que florece y les cuesta reconocer. La desconfianza y los secretos son los que mantienen la relación de la pareja en un hilo. La lectura se hace muy entretenida por la actitud de ambos. Madeleine tiene la picardía y osadía de una mujer joven francesa que ha recorrido mundo y eso,la diferencia de las damas inglesas. Nate sabe leerla, ir un paso por delante y los conflictos que surgen entre ellos son un atractivo para la trama. Me ha gustado mucho el carácter que le ha dado la autora a la historia. El toque de intriga y acción que aporta un robo de joyas, unido a unos protagonistas que tienen mucho que resolver y la manera tan ingeniosa de unirlos de la escritora,hace que la lectura sea original y diferente. Me lo he pasado muy bien con Nate. Derek ve calentando que te toca 🤣🤣🤣🤣🤣.
En la historia de Jake, Nate nos deja con esa sensación de ¿En qué demonios andas? ¿Que haces? ¿A qué te dedicas muchacho! Tocó esperar para saber qué mosca le había picado. Porque los Incansables son tremendos. Y Nate no iba a ser menos. Madame Dampierre es "especial", es decir, es francesa 😉. Podían haber coincidido en algún momento cuando Napoleón quiso ser el dueño de Europa, porque ambos trabajaron como espías. Ella tenía una pequeña fortuna en joyas de su familia que se habían salvado durante la Revolución Francesa y la llegada del Corso, y de la noche a la mañana desaparecen, se las roban, y así su futuro de poder vivir con cierta independencia se va al garete. Tiene que viajar a Londres y entre tres hombres encontrar al ladrón. Cuando Madame Dampierre llega, Nate es el siguiente Beau que hay que casar/cazar. Y ella no se lo pone nada fácil, evidentemente. Con una química desde el primer encuentro en la terraza de un famoso salón Londinense, vamos adentrándonos en los encuentros/desencuentros de una pareja con más cosas que les une, de las que les puedan separar, familia o sociedad, por ejemplo.
Derek está a puntito de caramelo. La espera no será larga ¡menos mal! 💕💖