Amador es amigo y yo no soy objetivo, pero le ha salido un librazo. Y no era fácil después de ‘Capitalismo libidinal’. Tres ideas que me han gustado especialmente:
- Nuestro mundo es, sobre todo, automatismo, funcionamiento y protocolo, de forma que la interrupción se ha convertido en la expresión subversiva por excelencia.
- Es la misma razón que explica que la conversación, la escucha, la lectura y el pensamiento sean igualmente cortocircuitos de la lógica que opera en el día a día.
- Y lo son, en parte, porque la realidad se encuentra saturada (por el debate político, las redes, las tertulias…), de ahí que sea deseable hacer un vacío.
Una lectura agradabilísima para hacer un vacío que confío sea el adelanto de muchas más.