Nos encontramos ante un poemario que se puede entender como el diario del autor, ya que desde las primeras páginas te coge de la mano y vas recorriendo junto a él las diferentes etapas de su vida.
Los temas que se tratan a lo largo del poemario son: disforia de género, suicidio, amor, duelo, búsqueda de identidad, entre otros.
El lenguaje con el que está escrito es accesible, aunque a veces utiliza expresiones difíciles de interpretar; pero eso también es parte de lo bonito de la poesía, ya que a través de las palabras y metáforas se puede sentir la intensidad con la que el autor ha escrito cada poema.
Me ha gustado mucho cómo el autor refleja en la primera parte del poemario el sentimiento de duelo, a través del cual busca reencontrarse a sí mismo y reconstruirse; aunque sí es cierto que ha habido momentos en los que se me ha hecho algo pesada tanta oscuridad.
A pesar de que en algunos momentos la carga emocional puede resultar repetitiva o demasiado densa, creo que precisamente esa oscuridad forma parte de la esencia del poemario y del proceso personal que se intenta transmitir en los diferentes poemas.
Aun así, es un poemario muy humano y sincero, que conecta especialmente con quienes buscan una poesía emocional y autobiográfica.
Frases favoritas
“Y cada recuerdo me hirió tanto, más que ver tu propio suicidio”
“Cada día me persigue el dolor de mi eterna herida”
“Las palabras desaparecen en el acto como Niño y monstruo encarnando la nada”
“No te pido que me entiendas aunque me duele la soledad”
“La vida a veces es asco, pero hay cosas que pesan menos, heridas que no cierran pero duelen distinto, cicatrices que aprendes a llevar sin que rompan la piel”
“Aunque el dolor siga, uno aprende a sostenerlo, a respirarlo, a vivir con él sin sobrevivirlo”
“Déjame decirte:nunca te dejé de amar, aun cuando ya no te reconocí y fui incapaz de reconocerme a mí”
“A veces me rondas en la cabeza como poema que no termina”
Tras finalizar la lectura, algo dentro de mí se queda en un limbo entre guerra y paz. Como consejo, os recomiendo que si queréis evitaros embargar vuestros cristales de agua salada, no lo leáis en voz alta. Yo, como soy un poco masoquista, hay muchos que los he leído así.
La obra está dividida en tres partes. La poesía que se respira en este poemario la sientes dentro, te golpea en el pecho de tal manera que he tenido que coger aire, como si necesitara tiempo para digerirlo. Empieza con unos versos duros, y aunque te desestabiliza el hecho de pensar en ese sufrimiento vivido por el artista, no puedo solo decir que sea dureza, pues en esa “monstruosidad” también habita belleza.
La segunda parte escupe los versos de tal manera que navegas entre el deseo, la culpa, el amor, la disforia.
La tercera es el punto final a este viaje, a ese amor ya recorrido, cogiendo con permiso del artista sus propias palabras “ Hablan del amor como fractura, como vértigo, como un puente de cristal que uno cruza sabiendo que puede romperse en cualquier momento.” Quiero ahora dirigirme al propio autor. Quisiera enviarte mis máximas felicitaciones y respetos Chris, me he sumergido un poquito en ese mar que habitas y sin que suene presuntuoso, he sentido con tus versos como me atizaba la tormenta. Al fin y al cabo eso es la poesía, eso es en lo que para mí consiste, puro sentimiento desbordante. Sentir de alguna forma lo ajeno como propio, o si lo prefieres, poder sentirse (de algún modo) reflejado en el otro.
Gracias por dejarnos entrar, por poner en palabras lo que otros hemos sentido o sentimos, por dejarnos ver a través de lo difuminado.
"Autorretrato en versos" es un testimonio crudo, un desgarro emocional, por veces visceral, otras, las menos, rozando la ternura. Un reflejo de los momentos más oscuros del alma. A los que fuimos parte de los hechos, nos atraviesa, mudos, sin palabras. A los que sois testigos a través de la lectura, os removerá, sin duda, hasta lo más profundo. A la brillante composición y manejo de la palabra, se une la intensidad de la narrativa, directa, a quemarropa, sin tapujos, tan característica del autor, para tratar el duelo, la identidad, el trauma y la reconstrucción. Con todo, la esperanza, el resurgir, se vislumbra en alguno de sus versos. Chris, te abrazo con el alma.
A primeras instancias decir que es un poemario muy triste, porque no solo hay poemas que son el autoretrato del poeta, es su vida; la muerte está muy marcada, el hastío, la decepción, el suicidio, la sexualidad, el amor, el espejo de uno mismo...
Se divide en tres partes, me gustó que te describa que es lo que puedes encontrar en cada parte, porque estamos ante el autorretrato del poeta.
Los poemas son tanto largos, como poemas libres o con rimas perfectas, tienen una buena musicalidad y que todos ellos me han llegado a lo profundo de mi alma, porque son situaciones fuertes, vividas, cosas de pasado que dejaron cicatrices.
Creo que este es uno de los libros más duros que leído a lo largo de este año… nos narra sus vivencias, su forma de ser y de actuar, la muerte, la violencia y tantos otros temas de actualidad, que son muy necesarios de tratar y que muchas veces se Invisibilizan. Olé por el autor.