"...los relatos y cuentos breves de [Edmundo] Paz Soldán nos ofrecen, en general, un mínimo contextual, casi siempre marcado de cotideaneidad, donde los protagonistas, a menudo también narradores, experimentan una mínima pero inquietante alteración o sorpresa u olvidada reiteración..., dejando, sin embargo, en los protagonistas, narradores y lectores el esquivo eco connotativo de su imperceptible paso. Estas efímeras nominaciones no contradicen, pese a las apariencias, a aquellos otros -pocos- textos que, a manera de las historias de Poe, insisten en obsesiones, desquicios o pérdidas de sentido donde lo fantástico es más cotidiano que extraño...".
Una colección temprana de cuentos cortos. En ellos, más que la semilla del escritor en que Paz Soldán se convertirá, se encuentra un reflejo de algunas lecturas que lo influenciaron al principio de su carrera, los primeros pasos de un recorrido que lo ha llevado lejos.
Me quedo con: “Una pareja”, “La Frontera”, “Leyenda de Wei Li y el palacio del emperador” y “La ciudad de los mapas”.