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La vida sigue

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La vida sigue es una compilación de las crónicas de la columna que publica Rafael Osío Cabrices en la revista "Todo en Domingo". Estas crónicas recogen historias y hechos cotidianos que por lo general nos pasan inadvertidos, pero que exponen la sustancia que constituye al venezolano común.

231 pages, Paperback

First published January 1, 2007

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Rafael Osio Cabrices

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Profile Image for Eliana Rivero.
864 reviews82 followers
June 23, 2016
Vivimos contando historias que nos ayudan a iluminarnos la existencia, a encontrarle sentido. Somos todos descendientes de ese cazador que en el bosque primigenio relataba las aventuras de la jornada en torno al fuego colectivo.

La vida sigue y yo tenemos nuestra historia desde hace unos cuantos años. Por allá por el 2006, cuando tenía unos 12 años y era una pre-adolescentes con ínfulas de originalidad y obsesionada con Evanescence *cofcofvejezcofcof*, me topé un domingo con una revista llamada "Todo en domingo". Con esa edad ya yo hojeaba los periódicos y los suplementos de comiquitas, pero le eché un vistazo a esta revista y me conseguí un texto titulado "La loca del discman". Me llamó la atención el título y la ilustración y lo leí. Me sentí tan identificada que arranqué la página de la revista y la guardé, tanto así me había gustado. A partir de ese día, todos los domingos buscaba ansiosa el nuevo texto (que en realidad es una crónica, pero por ese entonces yo no lo sabía) que me encantaba leer porque plasmaba muchas de las ideas y pensamientos que yo sentía en aquel entonces. Ya antes de volverme asidua lectora de esta columna había leído Harry Potter (los cuatro primeros tomos) y una colección de cuentos infantiles que estaban en mi casa. La vida sigue supuso una marca en mi vida como lectora.

El año pasado vi el libro (y no la columna, que hace tiempo dejó de existir) en una feria del libro y lo compré sin dudarlo. Aquí se recopilan cien de las crónicas que Rafael (ya lo trato como si fuera mi amigo) escribió para la revista de El Nacional. Muchas de las que se recopilan aquí nunca las leí y otras sí las recuerdo con cariño. Me topé con "La loca del discman" y recordé mis años pre-adolescentes. Ya han pasado diez años y muchas cosas han cambiado. La política, la sociedad, la infraestructura del país. Yo misma, que he dado grandes pasos hacia un lugar que no conozco, un lugar llamado futuro. El tiempo pasa y no podemos detenerlo.

Realmente, tengo que agradecerle a Rafael por escribir esta columna. Si bien él empezó a escribirla por la coyuntura política que vivíamos como país en aquel momento, caló en la vida de una muchacha a quien no le interesaba la política pero sí leer. Mientras leía el libro pude reírme a carcajadas y llorar, suspirar y adentrarme en el pasado que no pienso borrar. Sentía - y siento - que lo que escribía este hombre era exactamente mis pensamientos de la sociedad, y por eso lo amo mucho.

Si fuera por mí, le pondría al libro de subtítulo "Crónicas de la venezolanidad. Lo que muchos piensan y no dicen". Porque somos una sociedad basada en las apariencias que cada día se queja más y echa más cuentos tristes. Cuando leí el libro La vida sigue sentí esperanzas en las personas, en el país, en que todo iba a estar bien aunque en estos momentos nos sintamos miserables. Porque supongo que eso es lo que nos da la literatura y la lectura: un espacio para sentirnos tristes y darnos esperanzas en que la vida es la mejor apuesta que uno puede hacer.

Amé este libro con cada partícula de mi venezolanidad (que sí, lo admito, soy de este país que, como todos los países, tienen sus cosas buenas y sus muchísimas cosas malas). Aún sigo sintiéndome identificada con las descripciones de las situaciones y personas que se plasman en las crónicas. Porque así somos, y si podemos leer-nos, podremos entender-nos mejor. Amo este libro y, de nuevo, muchas gracias, Rafael.
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