Un libro que en muchas partes me dolió. Sin lugar a dudas fue un Serendipity haber encontrado a este autor y ha sido por mucho, lo mejor que me ha pasado en lo que va del año. De forma muy clara y sencilla, con ejemplos cotidianos nos muestra la realidad de la vida y nos invita a no caer en decadencia, o quizás si, con tal de que eso nos sirva para pensar en grande.