Año 1174. El imperio almohade, fortalecido tras someter todo al-Ándalus, se dispone a lanzar sus inmensos ejércitos sobre los divididos reinos cristianos, a cuyos pobladores obligará a convertirse al islam so pena de pasarlos a cuchillo o hacerlos esclavos.
Frente al fanatismo africano, el rey Alfonso de Castilla trata de lograr un equilibrio que supere las rivalidades entre cristianos y lleve a la unión contra el enemigo común. En El ejército de Dios, las tramas de pasión, intriga, guerra y ambición se entrecruzan de manera magistral.
La constante rivalidad entre los reyes de León y Castilla, auxiliados respectivamente por las poderosas familias de los Castro y los Lara, se verá tamizada por la intervención de una hermosa y astuta noble, Urraca López de Haro, y por las maniobras en la sombra de la reina Leonor Plantagenet.
En la frontera con el islam, el cristiano Ordoño de Aza se verá atrapado entre la amistad con un andalusí, Ibn Sanadid, y la fascinación que despierta en él Safiyya, hija del rey Lobo y esposa del príncipe almohade Yaqub.
Sebastian Roa Mesado (Teruel, 1968) es licenciado en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia y licenciado en Ciencias Policiales por la Universidad de Salamanca. Trabaja en el Cuerpo Nacional de Policía.
Sus novelas se engloban dentro del género histórico bélico, con incursiones en la novela policial.
Mas de 800 páginas de prieta letra y de una novela histórica magnífica, absolutamente intensa y brutal.
Si la primera entrega no me acabó de convencer como para darle las 5 estrellas, en esta segunda todo cuadra.
Nos narra el periodo comprendido entre el 1174 y 1195. Este periodo viene marcado por las continuas reyertas fronterizas entre los distintos reinos cristianos peninsulares, derivadas en su mayor parte del reinado del Alfonso VII -el emperador-, durante el cual se consiguió segregar el reino de Portugal y además, a su muerte dividió Castilla y León entre sus hijos Sancho III (Castilla) y Fernando II(León). El caldo de cultivo de la discordia estaba servido. La pronta muerte de Sancho, dejó un niño en el trono, el futuro Alfonso VIII, y desató una guerra civil en Castilla y las ansias expansionistas de los reinos vecinos de León, Navarra y Aragón a costa de la ahora débil Castilla.
Tras alcanzar la mayoría de edad, Alfonso VIII se dedica a recuperar el terreno perdido y ataca con decisión a los reinos vecinos, cuyos reyes son todos familiares suyos, por supuesto.
En la mitad sur de la Península, los almohades han consolidado un imperio inmenso desde Libia, hasta la mitad sur de Al-Andalus. Un nuevo y belicoso califa, Yaqub Al Mansur (el victorioso, apodo que tomará tras la batalla de Alarcos) toma el mando del imperio y augura un periodo duro para los cristianos peninsulares, sobre todo porque no son capaces de limar sus diferencias y ponerse de acuerdo para enfrentar el verdadero peligro que acecha desde los desiertos de África.
Esto es lo verdaderamente bueno de este libro. Sobrevolamos los acontecimientos, desde Túnez, hasta Portugal, pasando por todos los territorios fronterizos peninsulares y las distintas campañas que se libran en el imperio Almohade, para seguir manteniendo su preponderancia.
Acción, intriga, disputas políticas, militares y religiosas. El poder de la religión, el poder militar de los distintos cuerpos y unidades cristianas, andalusies y almohades y el poder del sexo, espectacularmente integrado es esta entrega.
Personajes memorables, como Fernando de Castro y su hijo Pedro. Perdedores de la guerra civil durante la minoría de Alfonso VIII y renegados de Castilla, al servicio de León o incluso del enemigo almohade, según soplaba el viento y siempre con un gran poder. También el de Urraca López de Haro, reina de León, siempre intrigando para conseguir la corona para su hijo Sancho, por encima de Alfonso IX, primogénito de Fernando. Para ello utilizará todos los recursos a su alcance y al parecer no eran pocos.
Todo finaliza con el anticlímax de la batalla de Alarcos, donde Alfonso VIII se enfrentó sólo a un inmenso ejército almohade, perdiendo todo los territorios conquistados al sur del Tajo e incluso poniendo en riesgo la propia supervivencia del reino de Castilla y de todos los cristianos peninsulares. Alfonso VIII cometió varios errores, no esperó a los demás reyes cristianos que venían en su ayuda (quizá no con la premura que deberían, ya que llevaban muchos años de disputas, odios y reyertas a las espaldas) y, sobre todo, se enfrentó en batalla campal, jugándose el todo por el todo, a un enemigo que no conocía y al que no se había enfrentado nunca en campo abierto, desconociendo, por tanto, muchas de sus estrategias y tácticas de combate....pecó de soberbia, fiándolo todo a la brutal carga de la caballería cristiana y fue arrollado....El rey salvó el pellejo ¿Será esto suficiente para salvar Castilla y a los reinos peninsulares? Los siguientes años serán claves y serán narrados en la siguiente entrega de esta espectacular trilogía.
Nunca el fiel de la balanza de la reconquista estuvo tan cerca de caer del lado musulmán. Quizá los numerosos frentes a los que se enfrentaron los Almohades, sobre todo en la provincia de Ifriquiyya (norte de África entre Argelia y Libia), permitieron la supervivencia a largo plazo de los reinos cristianos peninsulares, aunque esto no lo solemos estudiar, acostumbrados a mirarnos nuestro propio ombligo histórico. Aquí asistimos al desarrollo de los acontecimientos de forma global y eso es lo que le da un valor extraordinario.
"El Ejército de Dios" es la continuación cronológica de "La Loba de Al-Andalús", su predecesor y auténtico portal de acceso a la Trilogía Almohade, serie de libros que, por ahora y tal y como explicité, se alza orgullosa como un imprescindible de la narrativa histórica patria.
Esta segunda obra es, en mi opinión, ligeramente superior a su predecesora (toda una hazaña), sin naufragar, en ninguna de sus fases, en el síndrome del segundo libro: el de mero trámite que sirve de nexo entre el prometedor inicio y el esperado desenlace.
El libro muta casi totalmente el paradigma que cimentó su antecesor: la acción se traslada del ámbito de influencia andalusí a los reinos cristianos y los personajes, a su vez, son prácticamente todos nuevos, huyendo de continuismos literarios huérfanos de interés. Se busca una novela nueva. Y se consigue; además con nota.
La lucha fratricida entre reinos cristianos, las rebeliones tribales del norte africano que desestabilizan internamente el Imperio almohade, la pugna de camarillas, el vasallaje y los cambios de lealtades, las dádivas reales al objeto de obtener apoyo nobiliario y concejil y la codicia y el poder cortesano son los temas que vertebran esta segunda entrega. No obstante, lo más notorio del libro, al margen de las temáticas señaladas, son los nuevos personajes que pueblan los capítulos: indignantemente soberbios. Mención de honor al iracundo y veleidoso Pedro de Castro, la taimada y ambiciosa Urraca López de Haro y el tándem de fanatismo y belicosidad que conforman Abú Yahyá y Yaqub, monopolizando la visión almohade del conflicto. Todos ellos inolvidables.
Como puntos negativos resaltaría que, en algún caso, hubiese agradecido un final un poco más detallado para algunos personajes que tuvieron cierto grado de relevancia en "La Loba de Al-Andalús". Entiendo la pretensión del autor de "marcar distancias" entre una novela y otra; pero en determinados casos se desprende con demasiada ligereza de personajes que como lector había llegado a desarrollar genuino interés por ellos y que, entiendo, merecían un final más explicado.
La prosa del autor sigue siendo brillante; es una auténtica delicia disfrutar de un lenguaje culto y preciso, plenamente actualizado a los cánones que actualmente rigen la novela histórica, pero aderezado con pequeñas concesiones a las expresiones de época, envolviéndote sutilmente en el hechizo medieval. En definitiva, una lectura apasionante que logra impregnarte de la épica y la miseria, del esplendor y la decadencia que rezuma un periodo histórico capital en el desarrollo de los reinos cristianos y, por ende, de la futura España.
La nota es de 4,25 estrellas. Sólidas y rutilantes como las historias de Sebastián Roa.
En la línea del anterior de la saga, aunque diría que me ha gustado incluso algo más.
Sigue sin ser cien por cien redondo, pero sí bastante recomendable y disfrutable. En la parte positiva, principalmente su buena documentación. En la negativa, varias cosillas, aunque todas perdonables.
Yo creo que lo que más le falla para ser una novela totalmente redonda y más "enganchante" es la falta de uno o dos personajes claves, centrales, que consigan crear empatía en el lector. Esta saga es tremendamente coral, con decenas de personajes entre los que apenas destacan unos por encima de otros. Aunque es un reflejo de su intención de ser bastante fiel a la historia, dando relevancia a todos los personajes importantes, de cara a la lectura le falta ese factor de tener a un "héroe" central por el que te preocupas y estás deseando pasar páginas para ver qué le pasa. Aquí eso no lo hay, hay tantos personajes que es difícil empatizar con uno o con otro. De hecho, al igual que me pasó con el primero, a menudo los personajes a priori más "odiosos" me resultan los más interesantes.
Por seguir comentando cosillas negativas (insisto, sin demasiada importancia), destacaría las escenas de sexo sin necesidad: me recordaban a las novelas de los años 90, cuando se puso de moda que toda novela que quisiera vender, fuera del género que fuera, debía contener al menos una escena sexual explícita. Aquí pasa lo mismo. No soy ningún mojigato, no es que me molesten esas escenas, pero sinceramente, a veces me parecían algo fuera de lugar y un poquito trasnochadas.
Y por último, las portadas: ¿en serio? ¿De verdad iban tan mal de presupuesto para contratar a un ilustrador decente? Si no están hechas por IA, desde luego lo parecen. Parecen más adecuadas para una novela rosa de la colección "Jazmín" que para una novela histórica ambientada en la Reconquista.
Pero bueno, aunque destaco los detalles negativos (insisto, todos ellos para mí de pequeña importancia), la verdad es que la novela es suficientemente entretenida (aunque casi tengas que llegar a la mitad del largo texto para empezar a no perderte con tanto personaje), se aprende historia, y está escrita con solvencia. Y tiene de todo: acción, batallas, intrigas, rivalidades políticas, amistades, amores, rencillas, odios... Recomendable para amantes de la novela histórica o interesados en este periodo poco conocido (más allá de exaltaciones patrióticas como la leyenda del Cid) de la historia de los reinos hispanos y de Al-Ándalus.
El autor narra hechos reales, aderezados por unos pocos hechos ficticios para hacer más amena la historia y que el propio autor explica al final del libro. Aun así, considero que es una verdadera lección de historia.
La historia está narrada desde el punto de vista de varios bandos: el almohade con el califa Yusuf y su sucesor Yaqub Al-Mansur; el andalusí, con Safiyya, la hija del rey lobo e Ibn Sanadid, soldado al servicio del califa; el castellano, con el rey Alfonso y su esposa Leonor Plantagenet; el leonés, con el rey Fernando y su hijo Alfonso; y desde el punto de vista de varios caballeros al servicio de los reyes, como Ordoño, el señor de Haro, el marqués de Lara y los señores de Castro, y de la joven Urraca de Haro, personaje oscuro donde los haya.
El libro refleja una España dividida entre cristianos y musulmanes; pero incluso la España cristiana está dividida en varios reinos enfrentados entre sí. Y muestra como un país dividido poco puede hacer contra la yihad islámica proclamada por Al-Mansur.
Y sí, he dicho yihad, porque da escalofríos ver cómo hechos que ocurrieron hace tantísimos años tienen su reflejo hoy en día.
Buena novela histórica que mantiene el interés a pesar de su tamaño. Aunque se apoya en ocasiones en hechos ficticios, la trama principal y los momentos relevantes si son verídicos. Una forma amena de recordar una época crucial de nuestra historia
En general solo le dejo 5 estrellas a libros que considero “perfectos” pero este es una excepción. Tiene fallas que le habrían merecido un 4 pero “promedié” con otros aspectos en los que se pasó de lo esperable para una novela 5 estrellas, y entonces quedó en 5. Comento un poco ambas cuestiones: aquello en lo que se queda corto y aquello en lo que destacó. Lo primero (lo negativo) viene más que nada por el lado de la longitud excesiva y el contenido innecesario. Hay muchas escenas que podrían (y deberían) ser eliminadas sin que se pierda nada. Escenas que no avanzan el plot ni cumplen ninguna función significativa en el desarrollo del arco de los personajes. Que se sienten repetitivas y de relleno, y retrasan lo interesante. Solo las he aguantado porque era un audiolibro, pero de ser escrito, no tengo duda de que habría estado tentada de pasar páginas y páginas sin leerlas. Otra cuestión que lo tiraba hacia el 4 era la previsibilidad en varias cuestiones. Ahora bien, vamos a las cuestiones que la hacen merecedora de un “6” y que hicieron que en definitiva la dejé en 5 a pesar de estas fallas. Esto pasa principalmente por la impresionante investigación que hay detrás de esta novela. El nivel de detalles con el que el autor se preocupó de comprender el mundo que describe, y en particular en el entorno musulmán, es claramente por encima del promedio incluso para novelas históricas de cinco estrellas. Hay mucho estudio y eso se nota. Lo segundo es lo bien desarrollados que están los personajes. Muchos de ellos son claramente visibles a pesar de ser numerosos. Cada uno con sus particularidades, voces distintas, arco del personaje y sus interacciones bien definidas con los demás. Me gustaron mucho las historias ficcionadas, aunque para mi fue muy claro saber cuáles eran y al llegar a la nota histórica no hice más que confirmarlo. Bien logradas y sin duda le dieron interés a la historia. En definitiva, me deja con ganas de escuchar el siguiente, aunque no lo encuentro en audiolibro y dudo que lo esté. Lo sigo buscando!
Segundo libro de la trilogía almohade disfrutado y voy a por el tercero. Roa nos sumerge en la invasión de los almohades en la península hasta la batalla de Alarcos donde la cristiandad sufre una gran derrota por la desunión entre los diferentes reinos cristianos. Acción, intrigas, conflictos religiosos y políticos. Todo vale para lograr el poder. Cambios de bandos y pareceres en unos personajes de los que tan pronto te dan lastima como los detestas y es que no se salva nadie de la dualidad del ser humano en los personajes que recrea Roa. Totalmente recomendable.
Me ha gustado tanto (o más) que la primera parte de la trilogía. Una de sus virtudes es poder leerse de manera independiente, aunque sin duda es mejor hacerlo en orden.
Multitud de personajes, enfoques y tramas ficticias que le permiten al autor dibujar de manera clara y amena un amplio período de nuestra historia, bastante desconocido como era el de "La loba de Al-Ándalus".
Un exceso en el detalle (y de nuevo en los personajes femeninos fatales e hipersexualizados) que hacen que el número de páginas aumente de manera exponencial y algo desmesurada.
También es verdad que está dividido en dos partes, prácticamente del mismo tamaño, que permiten hacer una parada y respiro en la lectura (en mi caso intercalando otra lectura más liviana) y afrontar el desenlace con algo más de aliento.
Le doy 4🌟 porque esos 'peros' pueden llegar a hacerse algo de bola pero, sin duda, está trilogía es una joya de la novela histórica en España.
Sebastián Roa nos deleita con la segunda parte de la trilogía Amohade El ejercito de dios aunque se puede leer independiente yo recomiendo leer su antecesora La loba del Al- Ándalus. Nos encontramos al principio del siglo XII, España anda en constantes luchas entre todos los reinos cristianos contra los almohades que habían sometido a todo el Al-Ándalus y amenazaban con ir ocupando todo el territorio. Como podéis ver aquí hay mucha tela que cortar ya que estas luchas dan mucho de sí. Iremos situándonos con maestría por parte del autor desde el punto de vista de cada implicado, es decir, con Fernando II en León, con Alfonso VIII en Castilla y con el imperio musulmán en diferentes puntos geográficos como el norte de África o el sur de España. Un libro que pese a su extensión, algo más de 800 paginas, en ningún momento se hace pesado,y eso es debido a esa combinación entre un libro histórico con mucha base documental pero a su vez mezclado con esa ficción que hace que no lo sientas como un libro de historia a más puro estilo de un libro de texto. Un punto a destacar son los magníficos personajes como Alfonso VIII, Urraca López de Haro quien tiene mucho protagonismo o Yusuf califa almohade. Son tantos los personajes y las tramas que parece que te harás un lio al ir leyendo pero te aseguro que en nigún momento te perderás. En conclusión, un libro que recomiendo a tod@s los amantes de las novelas históricas. Un libro de luchas de poder, venganza, traiciones todo ello en una época donde las luchas por el territorio eran constantes. Os animo a leerla pese a que penseis que no os gusta mucho este genero de lectura ya que os aseguro que os atrapará.
La segunda parte de la "Trilogía Almohade" no defrauda tampoco. Una vez más, completa notablemente la trama con varios personajes secundarios que resultan sumamente atractivos: Urraca, Ordoño, Ibn Sanadid, Abu Hafs, los Castro, el Arzobispo de Toledo, etc., y por momentos sostienen por completo la novela, amándoles u odiándoles profundamente (como ya sucedía en la primera con Hafsa, las esclavas de Zobeyda, la bruja Maricasca, Abu Amir, etc.). La batalla de Alarcos está muy bien descrita, si bien quizá habría merecido algo más de extensión. En el momento de efectuar la reseña, ya estoy inmerso en la lectura del tercero "Las Cadenas del Destino". Una pena que ya toque a su fin.
Magnífica recreación histórica con una elaborada y cuidadosa ambientación son los rasgos predominantes de las novelas de esta trilogía.
Muy bien escrita con un estilo muy ágil consigue que, pese a su extensión, no resulte pesada de leer.
No obstante esta segunda entrega me ha gustado algo menos que la anterior ya que, desde mi punto de vista, centraba muchas de las tramas en las relaciones sexuales entre los protagonistas hasta el punto de que todos los asuntos trascendentales de la política territorial se dilucidaban en las alcobas... excesivo.
El ejército de Dios ……. espectacular intrépida y muy interesante
Ha sido una historia muy bonita, donde la lucha por obtener el poder es muy cruel. Pero esa es la historia y no se puede cambiar. Estoy muy complacida de haber leído esta gran historia.
Una novela histórica muy bien narrada que, a pesar de su contundente tamaño, te mantiene pegada a trama sin problemas. El autor tiene una pluma impecable y ha pensado en todos los detalles para hacer nuestra lectura más llevadera. Dos religiones enfrentadas, vidas y caminos que se entrecruzan, guerras, amor, muertes y mucha venganza son lo que llena sus páginas. Me gustó muchísimo! No podía dejar de sentir las emociones de todos los personajes. 3,5.