La nueva novela estacional de Alejandra Beneyto: un amor de verano.
Wes y Elise se cruzan una noche de verano en la playa de Santa Mónica. Aunque pertenecen a mundos distintos, entre ellos surge una conexión que permanecerá viva en sus recuerdos a pesar de que deben decirse adiós. Cuando se reencuentran años después, los dos están atrapados en sus propias vidas. Ambos quieren escapar, pero no saben cómo. Los caminos de Wes y Elise se cruzan una y otra vez a lo largo del tiempo hasta que aprenden que el destino no existe y que el futuro es una página en blanco en la que solo ellos pueden escribir el final.
La persiana de mi habitación tiene diecinueve rendijas por las que pasa la luz. Lo sé porque, durante una época de mi vida, pasé muchas horas rodeada de manuales de Psicología con mi ventana como único paisaje, hasta que una tarde de septiembre en 2014, Will y Olivia llegaron de la nada dispuestos a contarme su historia. Con ellos descubrí la escritura como modo de vida.
A partir de ahí, desmonté los planes que me había trazado. Decidí especializarme en Recursos Humanos y seguí dejando que mis dedos contaran todas aquellas historias que llevaba dentro.
Dos años más tarde, Pregúntame si me importas se había convertido en una realidad, y tomé la decisión de autopublicarla convertida en una bilogía que vio la luz en verano de 2017.
En la actualidad, estoy trabajando en la que será la segunda entrega de la Saga Pregúntame, que estará disponible a principios de 2018.
Cuando no estoy sentada frente a las teclas de mi portátil, me gusta leer, viajar, las series y el cine. Actividades de las que disfruto y que, además, me ayudan a dar vida a esas tramas que se enredan en mi cabeza.
Es la primera vez que leo a la autora y pufff, me ha encantado. Me ha durado dos días. Sin duda quiero leer todo lo que escriba esta autora. Una historia intensa, llena de reflexiones, personajes bien construidos, narrado a dos voces. Lo tiene TODO. De momento podría decir que es mi mejor lectura del 2026. Si os gustan autoras como Alice Kellen o Andrea Longarela. Este libro es para vosotros :)
Hay libros que llegan para contar una historia y otros que, casi sin darte cuenta, terminan haciéndote preguntas a ti.
El verano que fuimos libres pertenece al segundo grupo. He encontrado entre sus páginas una forma muy bonita de entender el tiempo, las decisiones y la manera en la que las personas aprendemos a reconstruirnos cuando la vida nos obliga a empezar de nuevo. He sentido que Alejandra Beneyto no solo escribe un romance, sino una historia sobre todo aquello que ocurre mientras intentamos encontrarnos a nosotros mismos.
Todo comienza con una noche de verano, un concierto, dos desconocidos y la sensación de que ambos están un poco perdidos. A partir de ahí, la novela nos lleva dos años después para reencontrarnos con Elise Parrish, justo cuando su vida personal y profesional se desmorona tras un escándalo que sacude por completo Los Ángeles. Con el corazón todavía roto, decide hacer lo único que siempre ha sabido hacer: empezar de cero. Marcharse, reconstruirse y descubrir quién es cuando desaparece todo aquello que creía que definía su vida. Elise me ha parecido una protagonista maravillosa. Es comprensiva, impulsiva cuando la situación la desborda y tiene un miedo muy evidente al abandono, pero lo que más me ha gustado de ella es su forma de afrontar los conflictos. En una época en la que parece que todo el mundo huye a la mínima dificultad, ella se queda. Escucha. Intenta comprender incluso cuando está herida. Muchos podrían verla como alguien que aguanta demasiado, pero yo solo he visto a una mujer que todavía cree que las personas merecen una oportunidad para explicarse antes de desaparecer de sus vidas. Y eso me ha parecido precioso.
Wesley James, en cambio, me ha conquistado precisamente porque está muy lejos del protagonista perfecto. Vive atrapado entre las expectativas de su familia, el peso de una responsabilidad que nunca pidió y un duelo que sigue marcando cada una de sus decisiones desde la muerte de su hermano. Es un personaje lleno de contradicciones. A veces acierta y otras se equivoca de la peor manera posible. Toma decisiones cobardes, se deja arrastrar por el miedo y muchas veces prioriza el deber antes que aquello que realmente desea. Pero precisamente ahí está su grandeza. Wes no intenta convertirse en un héroe. Solo intenta sobrevivir a una vida que hace tiempo dejó de sentir como suya. Y cuando está con Elise aparece una versión mucho más libre, mucho más auténtica, que termina cuestionándose si realmente merece seguir viviendo para cumplir las expectativas de los demás.
Lo que más me ha emocionado de esta novela ha sido la importancia que tiene el paso del tiempo. No solo por los saltos temporales entre unas partes y otras, sino por todo lo que ocurre mientras los protagonistas ocupan esos espacios. Porque la historia entiende algo que muchas veces olvidamos: las personas no evolucionan únicamente cuando las estamos mirando. También cambian cuando están lejos, cuando fracasan, cuando se equivocan o cuando simplemente continúan viviendo. Me ha encantado comprobar cómo cada decisión, por pequeña que pareciera, terminaba moldeando quiénes eran. Creo profundamente que el tiempo siempre deja huella en nosotros y esta novela consigue transmitir esa idea con una sensibilidad preciosa.
Y, por supuesto, también está el romance. Un romance que nace con intensidad, se rompe, se reconstruye y vuelve a encontrar su sitio poco a poco. Me ha parecido una relación muy tierna, cargada de paciencia, de conversaciones necesarias y de sentimientos que evolucionan junto a sus protagonistas. Todo ello acompañado de una narración muy ágil, una ambientación cálida y unos diálogos que, en más de una ocasión, me han hecho detenerme unos segundos para releerlos. Porque entre sus páginas también he encontrado respuestas a preguntas que ni siquiera sabía que necesitaba hacerme.
El verano que fuimos libres ha sido una historia que me ha acompañado mucho más allá de sus últimas páginas. Me ha recordado que crecer también consiste en perderse, que empezar de nuevo nunca es tan sencillo como parece y que, a veces, el lugar al que tanto miedo nos da volver es exactamente donde empezamos a encontrarnos de verdad.
Tras enamorarme muy fuerte de la pluma de esta autora en “La luz de todos nuestros otoños” este no podía faltar en mi TBR. Una vez más, Alejandra me toca el corazón en muchos sentidos con sus frases y forma tan bonita de transmitir sentimientos.
¿El problema? En este caso la historia no me ha enganchado como debería. He sentido que durante muchos capítulos leía lo mismo, volvía al mismo punto una y otra vez.
Los protagonistas no han logrado que empatice con ellos al 100%. Aunque a veces podía comprender sus diferentes formas de pensar y actuar, me faltaba algo. Wes es un personaje que ha empezado desesperándome un poco, por su cobardía y egoísmo en muchos momentos (aunque sea sin pretenderlo), pero ha ido a más, madurando y evolucionando a lo largo del libro. Elise, sin embargo, empezó con mucho potencial y se fue desinflando hasta llegar al mismo punto que Wes.
Los personajes secundarios han estado poco explotados para mi gusto, y creo que el grupo de amigos tenía una fuerza enorme para ser importantes y significativos en la historia. La familia de Wes sin embargo… mejor ni hablar de ellos.
Por otro lado, me ha parecido un instalove muy bestia. Nos conocemos de 1 día, y no nos vemos más hasta…2 años después? Ahí nos ponemos tóxicos, rozando la infidelidad y en 3 meses nos mandamos lejos de nuevo… pasan otros tantos años, reencuentro. Misma película, mismo proceso, pero sigo sintiendo que no se conoces de verdad sino que están enamorados de una imagen idealizada del otro.
Me gusta que haya visibilizado el romperse, reconstruirse, la ansiedad y la importancia de trabajar en una buena salud mental. Creo que se ha tratado de una forma bonita y respetuosa.
No sé si me dejo algo, pero a grandes rasgos creo que esto justifica mi nota.
Con Alejandra Beneyto siempre tengo la sensación de que sus historias esconden mucho más de lo que parece a simple vista, y esta no ha sido la excepción.
Elise y Wes se conocen una noche en Los Ángeles y deciden vivirla con total libertad, dejándose llevar por lo que sienten y por todo lo que surja en ese momento. Al fin y al cabo, al día siguiente sus caminos se separarán y no volverán a verse... o eso creen.
Tres años después, la vida vuelve a cruzarlos, pero ambos están en el peor momento para apostar por un "nosotros". Y entonces la historia plantea una pregunta muy bonita: ¿de verdad existe el momento perfecto o, simplemente, el único momento que tenemos es el ahora?
Es una novela que habla de la confianza, del amor propio, de la resiliencia y de las segundas oportunidades. De aprender a priorizarse, de poner límites y de entender que vivir bajo las expectativas de los demás puede llegar a apagarte por completo.
Ella me ha parecido de diez. Es una protagonista fuerte, con carácter y muy fácil de entender. Y él... ¡madre mía! Ha habido momentos en los que me daban ganas de zarandearlo y otros en los que solo quería abrazarlo. La situación que vive con su familia es tan complicada que entiendes muchos de sus miedos, porque crecer bajo la manipulación y las expectativas ajenas, sin saber decir "no" ni poner límites, debe de ser una de las cargas más difíciles de llevar.
Una historia emotiva, cercana e inspiradora que me ha recordado que, muchas veces, por esperar el momento ideal, dejamos escapar oportunidades que quizá nunca vuelvan. Porque la vida no espera a que todo encaje para empezar a vivirse. ❤️🩹
🎡 Con todo el dolor de mi corazón, no le puedo dar más de tres estrellas a este libro. La verdad me daba muy buenas vibes y es precioso por fuera, pero no ha sido para nada lo que esperaba.
🎡 No digo que no me haya gustado. La escritura de la autora es muy bonita y poética, es preciosa y hay frases y partes que te llegan muy adentro. Sin embargo, la historia se me ha hecho larguíiiiisima.
🎡 Al principio sí que me enganchó y me tenía bastante atrapada la trama y lo que estaba sucediendo. Después, la relación entre ellos empezaba a tocarme un poco las narices porque... La situación no me encantaba. Poco a poco se iba haciendo muy repetitivo hasta que las últimas casi 200 páginas ya no podía más con la historia, DESEABA que se acabara ya.
🎡 Entiendo el punto de los personajes y el por qué no hacen algunas cosas, pero... ME PONÍAN DE LOS NERVIOS y era todo el rato lo mismo en bucle. Reencuentro, adiós, reencuentro, adiós, y así toooodo el rato.
🎡 Me da penita porque esperaba mucho más de este libro, pero bueno, es lo que hay.
Aunque tengo el libro marcadisimo, estoy enamorada de su pluma y me fumé la mitad del tirón, no puedo obviar que la primera parte fuese básicamente una infidelidad sentimental 😅
Aunque me ha gustado, me ha apretado el corazón y se me han escapado algunas lágrimas, lo he sentido demasiado intenso. Es extraño, porque el libro es ligero de leer, pero a la vez con reflexiones demasiado intensas que no sé si una persona de 22 años haría (mi yo de 22 seguro que no...). Creo que esta historia no ha sido para mí...
Tengo la sensación de que en realidad he descubierto poco de sus vidas; hay muchos saltos de tiempo y la autora te explica cómo se ha resuelto el conflicto o cómo ha mejorado ese aspecto de su vida, pero no los vemos crecer, vemos el resultado de su crecimiento. Y a veces sentía que me faltaba algo para acabar de entender del todo a los personajes.
Es la segunda vez que leo a la autora y, aunque "La luz de todos nuestros otoños" me gustó mucho, creo que en este libro ha creado un romance todavía más bonito, lleno de baches, emociones y aprendizajes que te hacen conectar con la historia a un nivel más profundo.
Lo empecé sin expectativas y me sorprendió desde el principio. Sabía que me iba a gustar porque adoro los romances de verano, pero no esperaba que fuera tan profundo. La relación entre Elise y Wes tiene un punto de instalove, sobre todo por parte de él, pero está tan bien llevada que en ningún momento se siente forzada. Todo fluye de una forma muy natural.
La primera noche que pasan juntos es imposible de olvidar porque refleja perfectamente lo que es enamorarse de un desconocido en verano ¿A quien no le ha pasado alguna vez?. Pensar en todo lo que les espera años después pone los pelos de punta.
Los personajes están muy bien desarrollados y son muy humanos. Cometen errores, cambian, crecen y aprenden a ver la vida de otra manera. Elise es libre, impulsiva y vive la vida al máximo, mientras que Wes es más reservado, reflexivo y le cuesta soltarse más.
Aunque son bastante diferentes, saltan chispas desde el primer momento y su historia te hace sonreír, emocionarte e incluso soltar alguna lagrimilla. Porque, obviamente, no todo es felicidad. Cuando se separan, cada uno sigue su camino, pero el destino vuelve a cruzarlos y ahí vemos cómo la vida adulta los ha cambiado.
Lo más bonito ha sido ver cómo, a pesar de haber perdido parte de su esencia con los años, poco a poco consiguen recuperarla.
Es un romance precioso, perfecto para leer en verano, una lectura ligera pero muy emotiva que te hará enamorarte de sus personajes.
Me ha encantado volver a leer a la autora después de la decepción que tuve con su último libro.
Ese quizás llamado nosotros creo que es uno de los mejores libros que he leído desde que retome la lectura en 2023, me pareció perfecto en todos los aspectos sobretodo en sentimientos y originalidad, en cambio La luz de todos nuestros otoños no me gustó nada en absoluto sentí que era el típico romance juvenil, comercial y bastante tóxico para mí y no pude ni acabarlo porque me dio bastante rabia al igual que me aburrió desde el principio.
Me alegra que este libro no sea nada parecido a ninguno de los anteriores y agradezco que la autora sea creativa y no escriba siempre lo mismo, pero sin duda lo mejor para mí ha sido lo fácil que se leen capítulos tan cortos acompañados de una escritura que hace que una historia sea más que estando escrita sin más.
PD: Ese quizás llamado nosotros y este libro no se parecen en nada en absoluto, pero me han sacado cada uno las 5 estrellas, que nunca suelo poner muy de seguido.
Cosas a destacar: No es un libro nada juvenil, es más los personajes son tan mayores que personas de 35 años o más serían las que más empatizan. Por ejemplo para mí con 20 años me han parecido personajes muy serios para lo que estoy acostumbrado a tratar en persona o en libros e igual para mucha gente no tengan fuerza como protagonistas si no miran el drama y esperan belleza, sexo y diversión. No hay nada de spicy. Puede que el drama en algunos momentos fuera demasiado exagerado o artificial pero, es en realidad lo que hace que el libro tenga sentido.
Volveré a leer sin duda a la autora porque está claro que siempre me va a sorprender de distintas maneras cada uno de los libros que publique.
Desde que conocí la pluma de Alejandra supe que todo lo que escribiera me iba a fascinar. Y "El verano que fuimos libres" no fue la excepción.
La historia nos presenta a dos protagonistas completamente opuestos, Elise y West, quienes coinciden una noche en un festival. Esa única noche marca el principio de muchas cosas maravillosas que ninguno de los dos veía venir. Para West, conocer a Elis fue abrir los ojos a un mundo más allá de sus planes; y para Elise, estar con West fue darse cuenta de que ante los ojos correctos ella es perfecta.
Sabiendo que después de esa noche nada volvería a ser igual, se separan. Pasan los años, la vida cambia y el destino hace de las suyas para volverlos a reunir. Pero el reencuentro no es fácil: la situación es muy fuerte, ellos han cambiado y, aunque la atracción sigue intacta, tienen que tomar decisiones cruciales.
No les quiero dar más contexto porque no quiero quitarle la magia a la trama, pero sí les tengo que advertir que ¡HAY DEMASIADO DRAMA Y MUCHÍSIMA TENSIÓN! Hubo momentos en los que yo estaba gritando porque finalmente cedieran jaja
Más allá del romance precioso, amé la conexión tan profunda que tienen y el crecimiento que muestran. Ver a Elise reconocer su valor como mujer profesional a pesar de las cosas negativas, y ver a West ganarse el mérito de salir de su zona de confort para dejarse querer... Me encantó.
Este libro me duró menos de un día; me lo devoré en un abrir y cerrar de ojos porque la lectura es súper ágil y conectas con los personajes de una manera increíble.
🔹 ¡Qué historia tan preciosa ha escrito Alejandra y cuánto la he disfrutado! 🥰
🔹 Me ha encantado reencontrarme con su pluma y volver a deleitarme con esa forma tan dulce y bonita que tiene de escribir ✍️🏻
🔹 La relación entre los dos protagonistas se cuece a fuego lento, de una manera tan pausada y natural que ha sido una auténtica delicia vivirla junto a ellos 🫂
🔹 Esta novela se desarrolla a tres tiempos y, en el impasse entre unos y otros, me dejaba el corazón tan blandito que solo tenía ganas de seguir devorando páginas más y más ❤️🩹
🔹 Elise como personaje me ha fascinado 🥰 es maravillosa, luchadora y alguien que no se deja pisar por las apariencias ni por el "qué dirán" 👩🏻
🔹 Wes me ha tenido en un sinvivir desde el principio hasta el final. Esa lucha interna por ser fiel a sí mismo y el miedo a defraudar a su familia me han llegado al alma 🥲
🔹 Además de a ellos dos, he amado con locura al grupo de amigos de él y, os lo confieso, he odiado muchísimo a su familia 🤨
🔹 La ambientación veraniega ha sido el plus definitivo. A pesar del calorazo que está haciendo estos días 🥵, ha resultado ser la lectura perfecta para esta época del año 👌🏻
🔹 Ya cuento los días para volver a sumergirme en una nueva trama de la autora y dejarme llevar por su magia 🤩
Este es uno de esos libros en los que el 90% de la trama, en vez de leerla, la autora simplemente te cuenta que “pasaron tiempo juntos y se enamoraron mucho” o que “Elise empezó a salir con el grupo de Wes y se volvieron amigos”. Hasta la historia familiar y personal de Wes, sus problemas y todo lo que mueve la trama del libro te lo resuelve mediante un salto temporal.
Vamos, que este libro me ha dejado la sensación de que, de alguna forma, lo he acabado y, aun así, no he leído nada. Obviamente, esto empeora si le sumas que este enamoramiento viene de una noche en la que se conocieron hace 3 años (y no se volvieron a ver). Si me mete un instalove tan grande y no me muestra nada, para mi es imposible conectar con la historia. Es que siento que han hablando tres veces y todo ha sido un resumen o sus pensamientos. En general siento que no conozco a casi nadie en este libro, todo esta muy pero que muy por encima. Laurie? Apenas se trata. El hermano tóxico? Tampoco. Es que NADA😭
Narrado a dos voces, nuestros protagonistas Elise y Wes, nos cuentan su historia.
Se conocen una noche de verano en Los Ángeles y deciden vivirla totalmente, ya que no volverán a verse, y esa noche surge entre ellos una conexión especial, donde pueden ser ellos mismos sin miedos, una nocje que se quedará con ellos para siempre.
Años después, volverán a encontrarse y su conexión seguirá ahi, pero a veces no es el momento. Pero ¿existe de verdad el momento perfecto? ¿O hay que lanzarse y que sea lo que tenga que ser?
Un libro lleno de reflexiones sobre la vida, la familia, ser fiel a uno mismo, luchar por conseguir lo que quieres, el amor...
Una historia inspiradora, muy real y llena de sentimientos y emociones, donde aprender que a veces lo más difícil en la vida es elegirse a uno mismo y empezar a vivir.
Como os explico que son las 4.45 am y me he leído el libro en unas horas porque no he podido dejar de pensar en ellos, todo el tiempo, necesitaba más. Menudo viaje🌟, he sentido a Elise y a Wes tan reales, tan complejos, tan confusos… Ha sido fascinante, la pluma de Alejandra es maravillosa, me he emocionado en muchos momentos y termino el libro con el corazón lleno, ha sido magnífico. Es una historia de amor, pero también de crecimiento personal, ambos van a tener que conocerse a ellos mismos antes de estar listos para quererse. 4to libro que leo de Alejandra y 4to libro que me ha encantado de ella. Necesito el siguiente para ya 🥹💗
Es la primera vez que leo un libro que trata sobre un amor entre dos personas de diferentes "mundos" por decirlo de alguna forma, y sus emociones son descritas de forma tan real... Me metí tanto en el libro que por lo menos toda la mitad me la pase con un nudo en la garganta. Me ha gustado, me lo he sufrido de una forma espectacular, y el crecimiento de ambos, ha sido maravilloso, un cinco estrellas para quien busca una lectura llena de realidad, y de personajes humanos que cometen errores, que sienten, y que crecen, igual que tu y yo.
No ha sido para mí. Una historia que no me ha acabado de enganchar con excesivas idas y venidas y donde el protagonista masculino no me ha gustado nada y no he empatizado con sus acciones y sentimientos. He sentido que la historia giraba en círculos constantemente y quería acabarlo ya.
Le pongo dos estrellas porque la autora tiene una pluma muy bonita, pena que esta historia no me haya convencido.
En cambio, La luz de todos nuestros otoños, me encantó 💕
Este libro lo ha sido todo para mí. No sé cómo expresar todo lo que me ha hecho sentir,acabo de terminarlo con un nudo en la garganta. A pesar de ser un libro auto conclusivo me ha dado mucho pena despedirme de los personajes. He amado a los protagonistas y he empatizado con los dos pero Wes tiene un lugar especial en mi corazón. Este libro ha sido todo lo que necesitaba y más ❤️🩹
Aunque me encanta como escribe la autora, está historia no ha sido para mí. La trama de la primera mitad del libro hay una infidelidad (sentimental pero infidelidad al fin y al cabo), y no disfruto nada con ese trope. Por otro lado también acaba dando muchas vueltas que si que no, y al final hasta se hace repetitivo tanta duda.
Ni 8 horas me ha durado. Una de las historias de romance más bonitas y mejor escritas que he leído en muchísimo tiempo…Le habría dado infinitas estrellas y pasa a mis favoritos sin ninguna duda.
Nunca había leído a esta autora, pero he de decir que me ha encantado. Personajes con problemas reales, con una encrucijada real y sobre todo con un desarrollo de los mismo fantásticos. Es el típico libro que te deja el corazón calentito. Sin duda, recomiendo 100% leerlo.
DNF 35%. No sé si es por el calor del verano, pero no ha sido para mí. El anterior de la autora del otoño me gustó mucho, así que quizá más adelante le doy otra oportunidad. Está escrito de una forma muy bonita, pero me parece un poco intenso. Y no me hace mucha gracia el instalove 😓
La historia me gustó, no me ha emocionado pero fue bonita, el principio y el final si me engancho más; pero la parte central me pareció un poco lenta,y no me hizo disfrutar la lectura como al principio.
3.75 ⭐️ El segundo libro que leo de esta autora y no estuvo mal. Es una historia refrescante, bastante amena aunque pienso q me faltó algo que aún no sé que fue. Pero está bonito. Me gusta su pluma y tengo otro libro de ella en mi estantería, que, sin duda leeré pronto.