Jump to ratings and reviews
Rate this book

Poesía Reunida

Rate this book
Un libro que recopila lo mejor de la poesía de Cecilia Casanova. Una poesía breve pero intensa. La editorial Universidad de Valparaíso ha tenido la gentileza de rescatar a Cecilia Casanova, y hacer este compilado, para que nuevas generaciones conozcan y aprecien a esta artista.

184 pages, Hardcover

First published March 31, 2014

Loading...
Loading...

About the author

Cecilia Casanova

10 books2 followers
Cecilia Casanova (nacida el 2 de octubre de 1926 en Santiago, Chile y fallecida en el mismo lugar el 2 de noviembre de 2014) fue una poeta y pintora que desarrolló una obra poética exigente y reveladora. Se le ha asociado a la generación del 50, por los espacios creativos y amistades que compartió cono Enrique Lafourcade, Enrique Lihn y Jorge Teillier, pero el estilo y características de su obra no se puede adjudicar a una sola generación.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
9 (42%)
4 stars
9 (42%)
3 stars
2 (9%)
2 stars
1 (4%)
1 star
0 (0%)
Displaying 1 - 4 of 4 reviews
Profile Image for Cristóbal.
66 reviews4 followers
April 10, 2026
Lacónica esencia que pertenece a los verbos, costura enhebrarse pocas palabras y materializa silencio de otredades; los recuerdos olvidados entre la madeja de polvo o incluso la ropa tirada que nunca más alguien se preocupó por quitar del sol susurran en versos de enfloración.

Bosquejar una puerta de entrada a la totalidad Casanova correlaciona en partida los paisajes. Importante he de destacar que este libro es una suerte de antología, una pincelada por la totalidad de libros que escribió la poeta; no son las obras completas (que, aprovecho de decir, urge una reedición de esta obra perdida). Dicho esto, consolidan acá los colores de una foto en papel arrugado por el brillo de la tarde, donde “La palabra escapó de los cajones / entre cartas atadas con cintas / junto a una pluma / índice de otra época” (37). La presente poética visualiza, presta mano precisa con los actos que ya tocaron en perecer con una emoción que germina o vigoriza en el momento. ¿Es un antes, un después? Quizá, todos los tiempos a la vez.

El encuadre de la presente poética apunta a un espacio perdido, un territorio que yace en los bosques de la mente a base de recuerdos y memorias. Los sucesos vuelan al despido, por lo que esta escritura rescata con posicionamientos: “Habituados a oírnos / en el movimiento de las manos / en la actitud de volver los ojos” (43). Los poemas suelen volver hacia personas que han sido parte vital de la historia biográfica, pero también llevan en su nombre a la flora y fauna:

Al cielo no lo altera tu llanto
permanece encumbrado, azul, inaccesible.
Ni los pájaros en él dejan sus huellas.
El cielo no es para nosotros
más que un telón de fondo donde en sueños
un niño suele ver volar un ángel (53).

Visto de esta manera, pareciera que saltáramos entre cápsulas del tiempo donde una imagen puede ser verso pero también pensamiento, una sensibilidad residente del capullo que espera deleitarse de pulsiones vitales, de ver pasar la vida frente a sus ojos y recuperar aunque sea un instante como alimento propio del alma.

Considerando estas pulsiones vitales tan a flor de piel en los poemas de Cecilia Casanova, considero interesante en el transcurso de su obra observar cómo se van enredando cada vez más con la muerte. Esto se comienza a palpar sobre todo desde la década de los noventa, cuando suceden muertes como la de Enrique Lihn, la cual se le habla directamente “Porque tu muerte no se hizo para nosotros / te convierto en pájaro / En el enamorado / que en un banco del Forestal / muerde en la oreja a una muchacha / En el que camina / con un libro ante los ojos” (115). Persiste el instante, el momento, el esfumarse colisionado con lo que escapa inevitablemente. Siempre con la mesura por delante, que lo breve sea edificante.

Los últimos poemas viven en un estado de reposo total. ¿Será una despedida latente, un acercamiento percibido sin vertiente? La despedida abrupta recibe el estímulo externo: “El estridente pitazo del tren / nos soltó las manos / Me quedé en medio del camino / hasta que se perdió el humo” (130). La muerte se va hacia otros, familiares, incluso hijos (de la obra, solo he leído íntegro “Poemas del vago y del simpático”, libro del 2010 donde esto respira en exceso). La muerte también respira en estado propio, por eso “(…) no quiero / que la muerte muerda mis huesos / voy a cremarme / En cualquier lugar de Zapallar / tendré mi hueco” (133). O, uno de mis versos favoritos de toda su obra, “Desde su cielo / Dios me asestó / un mortal zarpazo” (146). Un poema entero en tres versos que late una vida entera, que declara ir mutando ya en su materia. Derrama pulsiones desconocidas del alma.


La obra de Cecilia Casanova tiene una deuda tremenda de ser leída. Conlleva un respiro de pausa, una bocanada fresca que permite afinar el ojo con tal de enredarse en la naturaleza sin aburrimiento. La materia aparece y se torna latente.
Profile Image for Bąütistä.
70 reviews1 follower
March 1, 2024
La comparación más obvia cuando uno lee a Casanova es Emily Dickinson, pero solo en una primera pasada, pues en donde la estadunidense es hermética Cecilia es justamente lo contrario, nítida. Su similitud queda únicamente reservada a la extensión de los versos. Podría decir que su poesía no tiene pretensiones, pero qué lirica no la tiene, que sus versos sean cortos, tiendan a un lenguaje sencillo y a metáforas transparentes no implica necesariamente la falta de ambición poética. Las figuras poéticas que utiliza Casanova son corrientes, habituales en la cotidianidad, eludiendo las referencias que no comulguen con el entorno, casi naturalista, que, sin embargo, cuestionan la realidad íntima del yo poético.
Displaying 1 - 4 of 4 reviews