Los faraones egipcios fueron capaces de consolidar un poder casi divino a través de una fuerte estructura de propaganda y una imagen de autoridad absoluta. Miles de años después, muchos líderes políticos y tecnológicos demuestran que las dinámicas de poder han cambiado menos de lo que cabría esperar.
Podría ser perfectamente el capítulo inicial de un libro mucho más grande, la historia no es como nos la han contado y es muy interesante conocer que los faraones estaban más próximos al hombre que a Dios.