4'5 Estrellitas. Si no ha llegado a las 5 es porque el final ha sido muy rápido y precipitado y he necesitado algo más.
Éste libro independiente de Nora Roberts es uno de los que más me han gustado, aun cuando soy más fan de sus series, algunos de sus independientes de suspense romántico están muy bien y este año me he hartado a ellos.
"Claro de luna", parte de una historia muy cruenta y cruel. Victoria Bodeen vivía una mísera existencia a fuerza de su cruel y paranoico padre, que jamás dejó de darle palizas sin sentido, y una madre pasiva que nunca hizo nada por defender a su hija. La única alegría y consuelo que tenía Tory era Hope, la niña de los dueños de la plantación, donde vivía Tory.
Pero una noche de verano, cuando ambas niñas iban a encontrarse junto al pantano, Tory sufrió una de las brutales palizas que le propinó su padre, y no pudo acudir a la cita. Al día siguiente, apareció el cuerpo de la pequeña Hope, violada y asesinada. Y el crimen nunca se resolvió.
Han pasado dieciocho años, y en cuanto Tory cumplió la mayoría de edad se escapó de casa, huyó a Nueva York, donde se fundió con la multitud y empezó a trabajar como dependienta. Además de esto, Tory tiene un don psíquico, es capaz de percibir a ciertas personas con su cercanía o tocándolas, y esto ha condicionado su vida.
A los veintiséis años, Tory vuelve a Carolina del Norte, a Progress, el pueblo donde se crió y donde murió Hope. Esta vez necesita respuestas y quiere asentarse allí. Para algunos, Tory era la pobrecita Bodeen, una niña extraña con un don, o con el diablo en el cuerpo. Pero nada de eso le importa a Cade Lavelle, el hermano mayor de Hope, y el dueño de la plantación.
La familia Lavelle nunca se repuso del asesinato de Hope, cada uno cumplió su papel, su padres en su autodestrucción, la melliza de Hope, Faith, alocada e irresponsable hizo lo que se esperaba de ella, mientras que Cade continuó con su vida, como heredero de la plantación de algodón.
La llegada de Tory a Progress removerá viejos recuerdos. La matriarca de los Lavelle no puede verla, culpandola de la muerte de su hija, pero tanto Faith como Cade no piensan así. Pese a que Tory y Faith no tienen nada en común, y no fueron amigas cuando eran niñas, ahora empezarán una serie de entendimientos o por lo menos de respeto, mientras que Cade ve en Tory lo que no ha visto en ninguna mujer, alguien íntegro, verdadero, con un pasado horrible, pero aún así muy fuerte y valiente por haber sobrevivido a todo ese horror.
Con el transcurrir de los días, Tory alquiará la casa de su infancia y abrirá una tienda de muebles y decoración, gracias a la ayuda de los pocos familiares que le quedan y también de Faith y Cade. Poco a poco, empezará el romance entre ellos, pese a que Tory no se cree digna del heredero de los Bodeen.
Por otro lado, Nora Roberts nos traerá una historia secundaria, con Faith como protagonista, con el veterinario del pueblo, Wade, el primo de Tory.
Pero la sombra del pasado siempre estará presente y Tory no descansará hasta saber quién mató a Hope, sobre todo porque ella percibe que él siguió matando en el transcurso de los años, y esta vez irá a por ella, mientras sigue con la amenaza de que su padre puede volver a encontrarla.
En esta novela el suspense está muy bien llevado, me ha tenido muy enganchada a sus páginas y no podía parar de leerlo. Es un libro que se lee solo, no es de los más amables de la autora, para nada, es muy cruento, pero todo lo que ocurre en él queda muy bien encajado, como un puzzle. Lo que me ha dejado descolocada es el final, para mí demasiado rápido, y no me ha respondido muchos de los interrogantes que tenía, me ha hecho falta un epílogo.
Sin duda creo que es de las mejores novelas independientes de Nora Roberts que he leído, junto com Admiración, Las viñas de Napa Valley o Colinas negras.