Hamsters es una historia del capitalismo estadounidense, de la inmigración, de la vida en comunidad y de la persecución del sueño americano contada a través de la historia de un edificio situado en Washington, donde vivió durante años el propio autor. En palabras del escritor argentino Martín Caparrós: «Un edificio también puede ser el universo. En Hamsters, Diego Fonseca cumple a la perfección con la ordenanza del viejo maestro Kapuściński: que la gota de agua que elegiste contar se vuelva el prisma que te enseñe un mundo». La portada es de Federico Jordán, que ha colaborado con The New Yorker, entre otros.
También han opinado sobre el libro:
«En la línea de Perec, Diego Fonseca reúne un mundo tras las paredes de un edificio y fuera de ellas y nos muestra que es difícil poner diques a las historias y la Historia, que fluye y se cuela con y sin permiso» (Jon Lee Anderson).
«El sueño americano cabe dentro de las paredes de un edificio, levanten el techo y entren a conocer los sueños y ambiciones de estos inquilinos singulares junto a Diego Fonseca. Historias para recordar» (Sergio Ramírez).
Diego Fonseca es autor y editor. Ha estado detrás de varios libros de periodismo narrativo, entre ellos Amado Líder (HarperCollins), Perdimos (Planeta), Crecer a golpes (Penguin USA), Voyeur (Carena), Sam no es mi tío (Alfaguara), Hamsters (Libros del KO), Hacer la América (Tusquets) y Tiembla (Almadía). Su trabajo en ficción incluye, entre otros, la novela La vigilia ylos libros de relatos y cuentos El azar y los héroes, El último comunista de Miami y South Beach.
En algún sitio leí que este es un libro que retrata los vaivenes económicos de los últimos años en Estados Unidos, o una idea similar. Y sí, por momentos es un libro que, a través de las historias que ocurren en un edificio, de la historia del edificio mismo, desmenuza el funcionamiento de una crisis en "Corporate America". Sin embargo en la misma medida podría ser un libro que habla sobre migración: de Centroamérica a Estados Unidos; de Rusia a Estados Unidos; de la clase trabajadora a la empresarial; de los suburbios a la urbe, y de vuelta; de lo análogo a lo digital; del pasado al porvenir. Hay en las páginas de Hamsters un dejo de nostálgico homenaje al American Way of Life tal como estaba prometido antes del descaro del monstruo corporativo, a cuyos dientes afilados nos acerca el autor; pero al final, creo que este es un libro sobre vivir en Estados Unidos, sobre lo que lo construye y lo que lo mantiene en constante cambio. Para quienes vivimos en este país, hay un guiño de complicidad de insider: las historias de Hamsters contienen todo lo que odiamos y lo que amamos de este lugar; la indignación inevitable, la inexplicable fascinación.