A pesar de introducirte en un mundo científico con palabras técnicas Meg Lowman consigue cautivarte con su pasión, su dedicación y conocimiento sobre un mundo increíble: “el octavo continente”. No solo se aprende y valora todo lo que nos aporta sino que también es muy interesante comprobar cómo una pasión de niña se convierte en una profesión que se disfruta día a día. Un ejemplo a seguir.