¡Nuevos casos para el Hombre Murciélago! Primero, un cadáver aparece incinerado en el corazón de uno de los más antiguos barrios de Gotham, y el Detective Oscuro se ve envuelto en una retorcida investigación de asesinato que nos lleva de vuelta a los primeros días de la Banda de la Capucha Roja. Después, un misterioso pirómano ha ido guiando en secreto el crecimiento de Gotham y Batman, desde las sombras... y, ahora, su oscuro diseño llega a la fase final. ¿Completará con éxito su obra o se verá truncado por el mejor detective del mundo?
Más Información Editorial DC COMICS Autor/ Hayden Sherman, Dan Watters Fecha de 1 abr 2026 Español Pá 144 Tamañ 17X26 Dark Patterns 7-12
Dan Watters is a UK based comic book writer. His first book, LIMBO, was released through Image Comics in 2016. He has since written THE SHADOW at Dynamite Comics, and ASSASSIN’S CREED and WOLFENSTEIN for Titan Comics.
Currently he is writing the relaunch of LUCIFER for Vertigo’s Sandman Universe, as well as DEEP ROOTS for Vault Comics. Deeply rooted in London Town, and firmly of the Devil's party.
Gráficamente Sherman mantiene el nivel de los dos primeros arcos, particularmente con la historia del pirónamo que cierra los tres últimos números de la maxiserie, donde el color de Triona Farrell sabe darle al arte una textura enfermizamente hermosa. El guion, sin embargo, creo que baja un punto respecto a la primera entrega. Watters centra demasiado todo en Batman, su psicosis y el pasado de Gotham, comiendo terreno a la perspectiva social y lo vibrante del enfoque de los villanos. Está bien pero no TAN bien.
Parece que con este segundo volúmen que presenta dos nuevos arcos argumentales, Dan Watters cierra (por el momento) esta cabecera que actúa como su particular "Año Dos" de Batman en una gran independencia creativa que ha motivado una zambullida total a los recovecos más oscuros y siniestros de la actividad de investigación detectiva del Caballero Oscuro de Gotham. Aunque diese la sensación cuasi antológica, en el volúmen original ya podíamos intuír que realmente todo está encaminado a un mismo clímax que aquí llega empezando a ligar todos estos casos a una potente alegoría del fuego y el incendio constante en Gotham City. Si bien podemos pensar al momento en algún conocido villano de la galería clásica de Batman, Dan Watters lleva aprovechando Patrones Oscuros para proponer nuevas amenazas terroríficas o darles a las reconocidas un replanteamiento más retorcido. En estos dos nuevos arcos argumentales vuelve a ocurrir, pero entre medias surge la ominosa figura de quien realmente ha dispuesto todo este nuevo Patrón de desolación que pone a la Ciudad y su Protector en una febril debacle de la que costará encontrar una cura.
Este segundo recopìlatorio de Patrones Oscuros si bien es consecuente, creo que pierde bastante fuerza que el anterior en la finalidad de "trama en común" propuesta por el autor. No me parecía mal mantener un enfoque antológico que pueda proponer este Patrones Oscuros como una serie que aún con publicación no constante, esté ahí como algo recuperando la idea de Legends of the Dark Knight. Acogiendo más autores y artistas pero manteniendo ese espacio creativo del perfil más primigenio de Batman sintonizando a su vez con ese fondo de puro terror. Es por esto que no siento tan fascinante lo que se cuenta sobre la banda de la Capucha Roja o la aparición del pirómano con cara de muñeca de porcelana como sí fue el Hombre Herido y ese Scarface "poseyendo" todo un bloque de edificios y sus habitantes. En estos últimos casos, lo insólito e individual hacía más potente y relevante la trama. En estos dos últimos el ya revelar un descabellado plan de tantas vertientes en un mismo personaje ya deja la frustrante sensación de no distinguir este Patrones Oscuros de las tantas publicaciones constantes "de manual" con el personaje.
Que no me vaya sin volver a destacar el trabajo artístico de Hayden Sherman y la colorista Triona Farrell. Sus composiciones y paletas de color aquí ya abrazan el pesadillesco y apocalíptico rojo y naranja de la sangre y fuegos extendidos por una ciudad aún desconocida para Bruce Wayne y Batman.
Absolutamente excepcional traca final para un tebeo que pronto será de culto. Maravilloso ver cómo todo encaja finamente una vez finalizada la maxiserie, maravilloso el dibujo, maravillosa la iconicidad de la imagen de un Batman afiebrado y majestuoso deteniendo las llamas con una mano, salvaguardando su ciudad incluso de las fuerzas de la naturaleza... en fin, ojalá la serie de Fraction (que también está muy bien) del hombre-murciélago acabe llegando a esta a la suela de los zapatos. De diez.