Con veintiséis años, todavía vivo en casa de mi padre. La relación con mi familia no es la mejor, pero ¿quién no ha acabado a gritos alguna vez en una comida de domingo? Tampoco es que me esté yendo muy bien en el amor. Y tengo un trabajo precario en una cafetería de especialidad. Lo sé: trans, gay y barista; el chiste se cuenta solo. En resumen: mi novio me ha dejado, mi madre está muerta, mi padre se niega a verme como soy, mi tía es una tránsfoba y mi jefa es una nepo baby con ínfulas. Sí, lo has adivinado: esto es una comedia.
Lo es todo. Hay costumbrismo, critica a la gentrificación, tiene a una choni aliada y sobre todo, a un prota en el que te reconoces y del que solo quieres ser amigo para darle un abrazo.
PD. Preparad pañuelos, incluso si no llorasteis viendo el inicio de UP
Me lo compré ipso facto cuando me salió un tik tok de Alberto diciendo que si te gustaba Fleabag te iba a gustar. Me lo he leído de una sentada, mis dieces. Ya sé cuando comprar lirios 😏
Una lectura muy entretenida y fácil de disfrutar. Tiene un ritmo ágil, momentos divertidos y una forma de contar la historia que engancha. Conociendo al autor, me da la sensación de que ha sabido plasmar su propia personalidad y su manera de ver las cosas dentro de la novela. Eso hace que todo se sienta natural y cercano.
Resumiendo: amena, divertida y con mi amigo Alberto reflejado en las palabras.
Transtocado me ha hecho reír muchísimo, pero que también me ha tocado emocionalmente más de lo que esperaba.
Seguimos a un protagonista que, con veintiséis años, intenta sobrevivir entre un trabajo precario, una ruptura, una familia complicada y la sensación constante de no terminar de encajar en ningún sitio. Y aunque la novela tiene un humor muy afilado y muchísimos momentos absurdos y divertidísimos, debajo de todo eso hay bastante dolor, inseguridad y necesidad de ser querido.
Una de las cosas que más me ha gustado es cómo trata la experiencia trans y queer desde un lugar muy humano, sin intentar convertir al protagonista en alguien perfecto o ejemplar. Es caótico, irónico, vulnerable y a veces incluso contradictorio, y precisamente por eso se siente tan real.
Además, el libro tiene una energía muy de serie generacional, como una mezcla entre Fleabag y Sex Education, con personajes que están intentando descubrir quiénes son mientras sobreviven a sus propios dramas emocionales.
Y algo que me ha encantado es cómo el protagonista rompe constantemente la cuarta pared, hablándole directamente al lector, mirándote casi desde la página y haciéndote cómplice de todo lo que piensa y siente. Ese recurso hace que la historia se sienta todavía más cercana y refuerza muchísimo el tono irónico y confesional del libro.
He disfrutado muchísimo del humor, de los diálogos rápidos y mordaces que hacen que la lectura avance sola, pero también de cómo consigue hablar del duelo, de la identidad, de la relación con la familia y de lo duro que puede ser simplemente pedir que te vean como realmente eres.
Transtocado es divertidísimo, sí, pero también tiene muchísima sensibilidad. Me he reído, he sentido rabia en algunos momentos y también he soltado alguna lagrimilla. Y creo que precisamente ahí está lo especial del libro, en cómo consigue equilibrar el caos, el humor y la vulnerabilidad sin perder nunca el corazón.
Muy divertido, original e inesperado. He reído, pero también he soltado alguna lagrimilla. Te gustará si te gusta Fleabag, Sex education o Detransition, baby.