Cuando era pequeño, su padre recorría los mares del mundo durante largos meses. Un día apareció en la puerta de la casa de Bilbao. El niño no lo conocía. «¿Quién es ese hombre?», preguntó. A mitad de camino entre la memoria y la fantasía, este libro surge a la muerte de Leonardo Marías, cuando su hijo Fernando se deja llevar por la escritura como alternativa al duelo y se adentra sin miedo en cada rincón de sí mismo y de su relación con el inalcanzable personaje que es el padre marino a los ojos del niño, del adolescente, del joven que fue y del hombre que es hoy. Padre e hijo embarcan rumbo al paisaje de la infancia y sus carencias, a la temprana fascinación por la literatura y el cine; un itinerario poblado por piratas y maleantes, por miedos y leyendas, por la presencia de un héroe misterioso que se convierte en referencia vital. En la libertad con que va desgranando ese viaje, Fernando Marías encuentra el punto de equilibrio entre la nostalgia y la realización, entre el miedo y la certidumbre. Un homenaje a la literatura y el cine en el que despliega numerosas formas de narrar.
2015 PREMIO BIBLIOTECA BREVE La isla del padre 2010 PREMIO VIOLETA AL COMPROMISO CULTURAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO 5 x 2 = 9. Diez miradas contra la violencia de género 2010 XIII PREMIO PRIMAVERA DE NOVELA Todo el amor y casi toda la muerte 2008 PREMIO GRAN ANGULAR DE LITERATURA JUVENIL Zara y el librero de Bagdad 2008 PREMIO “LUIS GARCÍA BERLANGA” SOBRE EL ZAPATO FEMENINO Huellas desnudas de la mujer invisible 2006 PREMIO NACIONAL DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL Cielo Abajo 2005 PREMIO DULCE CHACÓN DE NARRATIVA Invasor 2005 PREMIO ATENEO DE SEVILLA El mundo se acaba todos los días 2005 PREMIO ANAYA DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL Cielo Abajo 2001 PREMIO NADAL El Niño de los coroneles 1991 PREMIO NOVELA CORTA CIUDAD DE BARBASTRO La luz prodigiosa
Maravilloso. Una de mis mejores lecturas del año. Una preciosa despedida de un hijo hacia su padre, con un lenguaje perfecto, unas reflexiones para enmarcar y una estructura que lo coloca todo en su sitio de una forma fantástica. Pura emoción.
Más que una novela, este libro representa una hermosa veneración a la vida y al legado de un personaje especial, ¡su padre! Y me parece admirable el estilo de Marías porque su escrito va más allá de una simple descripción o narración. Marías es fino en la selección y en el análisis de su discurso y abre su alma al lector, compartiendo experiencias muy significativas en su vida... "Recordar es cerrar, recordar es volver a vivir..." Hermoso regalo que cierra divinamente un maravilloso ciclo de vida...
Libro hermoso, triste, alegre... escrito de una manera provisional en momentos y de manera profesional en otros, es sobre la relación entre el autor y su padre con una relación que no fue sencilla. El final es muy bonito, espero volver a leerlo en el futuro.
How does the life of a father who isn't yours interest you? Clearly, with the "MUTUAL FEAR," perhaps mutual fear only arises when you have an unstable relationship with your father, or it may be part of the relationship itself, whether good or bad. There's always a barrier with our parents, and we have a barrier with them; sometimes that barrier can create fear—fear of asking certain things, fear of not knowing if we are loved as we think, or simply fear of the unknown. The narrative of the book makes it very easy to identify with and get lost in the story. In the end, I was left pondering whether we are inherently aware of needing a mother's or father's love, or if we only realize it because everyone talks about it.
Llegó a mi este libro posterior al fallecimiento de Fernando Marias, es nostálgico, es triste y es también un tributo al padre. En lo personal me ha mostrado esa relación padre - hijo de una manera totalmente distinta que sin duda me deja enseñanzas.
Libro intenso, que llega, pero que no llega a las 5 estrellas porque se toma demasiado en serio a sí mismo en muchos momentos. De hecho, podría estar más cerca de las 3 que de las 5, pero en fin.
Recuerdo 'El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia', de Patricio Pron, o 'El cuerpo en que nací', de Guadalupe Nettel. A los autores de toda una generación (la generación a la que más o menos pertenezco, sí) parece que les ha dado por revisar su vida, el modo en el que han madurado o han dejado de madurar, ajustar cuentas con sus padres y con la herencia recibida de ellos, etc. Todos esos libros me han parecido sinceros. En cierto modo catárticos. Pero 'La isla del padre' no termina de parecérmelo, y ese es su mayor fallo.
En fin: que es una lectura que me ha revuelto las entrañas por momentos... pero sólo por momentos.
Este es uno de esos libros que no dejaré de recomendar durante todo este año, durante el siguiente, toda la vida.
Es un libro que te conmueve, que te arrasa por dentro, que lleva la literatura a donde debe estar, que es precisamente a donde no puede llegar ninguna de las otras artes narrativas. Hace mucho que no me conmovía tanto una lectura, y he surcado maravillado sus páginas, pues mi idea de la literatura incluye esos viajes en el tiempo y en el corazón, el rescate de la poesía de lo cotidiano y lo extraordinario de nuestra memoria y, en fin, qué más puedo añadir.
Marías hace como nadie ese ejercicio de convertir lo cotidiano en algo extraordinario, pues la vida es exactamente eso. Un libro para atesorar, reflexionar y aprender.
Este libro fue muy especial para mí. El tema principal, que es el luto por el Padre, me tocó muy cercano por varias razones. 1. Cuando comencé a leer este libro el Sr. Marías estaba vivo. 2. Mientras cursaba mi maestría en la Universidad Internacional de Valencia, él iba a ser mi director de TFM. 3. El tema es demasiado cercano, porque también me encontraba viviendo un luto -de manera diferente- por mi padre. 4. El Sr. Marías falleció mientras estaba leyendo este libro. Nunca pude reunirme con él.
Quizás no puedo ser objetivo con este review. Yo amo este libro por todo lo que significa. Por lo que viví mientras lo leía.
Un libro en el que Fernando Marias se reecuentra con su padre y consigo mismo. Me ha encantado la capacidad de buscar respuestas del autor y la ternura en todas las descripciones. Este es un libro por y para Leonardo Marias y así nos lo deja patente el autor. Reseña completa aquí: http://lecturafilia.com/2015/09/24/la...
Me ha gustado muchísimo, a pesar de que en algunos momentos pierde intensidad (es difícil mantenerla siempre, sobre todo en libros de este tipo, de recreación íntima de la biografía del padre contada solo desde la percepción de episodios afectivos en la relación padre-hijo, y a la luz de los pensamientos y sentimientos más que de la narración de acontecimientos "históricos"). Y como la primera laguna de eso que podríamos llamar intensidad de lo auténtico se produce en el segundo capítulo (el primero es de lo mejor), me entró el temor de que me pudiese ocurrir con este libro la misma hartura de "sobredosis de afectividad reflexiva rizada hasta la extenuación" que me ocurrió con el libro "Alegría" de Manuel Vilas. Pero no fue así, enseguida el libro recobra el pulso de esa autenticidad que emociona sin cansar porque se consigue el equilibrio perfecto entre narración y reflexión, trenzada, además, con un lenguaje exquisito que hace disfrutar de cada página. El libro cuenta la vida de su padre comenzando en su lecho de muerte, cuando el hijo autor llega angustiado a poder despedirse y hace un pacto con su padre: él escribirá el libro, pero su padre tendrá que acompañarle desde su corazón ayudándole a contar su historia desde el momento en el que se conocieron (el padre era marino y pasaba muchos meses fuera de casa así que "se conocieron" cuando Fernando tenía año y medio), surgiendo en ese mismo momento el "Miedo Mutuo". La historia se enfoca, por tanto, como el proceso de superación de ese Miedo Mutuo por parte de ambos, que fue la trayectoria de toda su vida en común. Las subidas al Pagasarri, con sus conversaciones sobre la vida en el mar, sobre historia, sobre cine o sobre la revolución rusa, serán el eje principal de este camino de acercamiento. Algunas otras escenas, por el contrario, son revividas con dolor como ocasiones perdidas para esa relación que amenaza de nuevo con la lejanía. A pesar de que los sucesos narrados son como cuentas sueltas de un collar que nos podrían parecer escasas, Fernando Marías encuentra un hilo potente que da unidad y sentido a todos ellos y los convierte en vehículo para expresar con una potencia inmensa los sentimientos, contradictorios muchas veces, que se producen en los momentos más importantes de la vida de cualquier persona en relación con los que quiere y le quieren. Esa misma sensación de realidad y de emoción impregna a los personajes, muchos de los cuales aparecen casi sin nombre (el nombre de su propio padre solo sale dos veces en todo el libro) pero no por ello con menos presencia cierta: su madre, sus hermanos Luis y Ana, su sobrina Irene. Hasta la asistenta social guineana que aparece solo un momento, pero cobra en esas líneas la fuerza de lo verdadero.
La isla del padre es un libro a caballo entre una biografía y una novela sentimental, que al igual que la mezcla de la que está hecho, no convence demasiado.
Lo primero que debo decir es que Fernando Marías es un excelente escritor. Para mi gusto es un pelín repetitivo y bastante lírico, pero es capaz de contar momentos muy dramáticos y dolorosos de forma fluida pero a la vez bella; emocionante pero sin resultar pesado o aburrido.
Aunque la estructura del libro puede resultar un poco caótica, gracias que saltan de un recuerdo a otro varias veces en un mismo capítulo, el autor es capaz de hilar todo de forma clara e intrigante, invitando al lector a proseguir la lectura. También tengo que reconocerle el mérito por crear un libro tan intimista y triste, revelándonos partes de su vida familiar y exponiendo a todo el mundo un suceso tan trágico, como la muerte de un ser querido, de forma universal con la que todos nos identificamos, aunque todavía (gracias a Dios) no hayamos sufrido esa pérdida.
De la historia poco hay que contar, por que es un libro hecho para disfrutarlo aunque no cuente nada extraño o particular. Marías nos retrata la azarosa vida de su padre, Leonardo Marías, centrándose en su relación con él y la vida de operario de máquinas a bordo de diversos barcos que le llevaron a recorrer mundo. Y es aquí donde radica mi principal problema con la novela, por que siendo sincera y por muy bien que esté escrita, las biografías, de forma general, no despiertan ningún interés en mi. Esto, junto con la marea emocional con la que a veces me ahogaba, han hecho que sintiera mucha incomodidad mientras lo leía.
En resumen, la isla del padre es un libro impecablemente escrito que hará las delicias de todos aquellos que busquen algo diferente.
🎧 Reconozco que los libros en los cuales el autor escribe sobre relaciones familiares, su padre/madre, su relación, el duelo que sufrieron con su partida me atraen. De Fernando Marías no había leído nada, pero el título de la novela, su portada y su sinopsis me incitaron inmediatamente a leerlo.
Este libro a través de la memoria y la fantasía es una declaración de amor de un hijo a su padre, pero también la búsqueda de identidad del escritor al decidir vivir su duelo escribiendo y adentrándose a lo más profundo de su memoria y sentimientos para narrar la relación con su padre.
Fallecida mi madre hace casi 3 meses lecturas así me conmueven y me provocan muchos sentimientos. Me ha resultado un bonito libro.
Retrato del padre, diálogo interior en forma de panegírico hacia un progenitor que el autor sintió lejano. Fernando Marías es sincero y valiente en este acercamiento —como lo fue en “Arde este libro”, cuyo germen asoma aquí—, y es que se trata de un autor que gana en la cercanía, en los relatos autobiográficos en primera persona.
Muy buena lectura. Inevitablemente , la próxima vez que suba al Pagasarri recordaré esta novela.
Le pondría un 3,5 porque hay narraciones tan personales con un imaginario tan concreto y alejado al mio que no he llegado a conectar. Pero para nada es un libro de paso cuando lo he acabado y he visto la cantidad de páginas marcadas que le he ido dejando. Que bonita y que triste que es la ley de vida.
Historia de ensalzamiento del padre del autor. De sus sentimientos, vivencias que te hacen reflexionar sobre tu vida. Bonito momento el vivido en la sede de la UNED del linares con el autor.
La isla del padre es una magnífica novela, tributo real al padre del autor, que consigue emocionarnos desde el principio. A través de emociones, retazos de recuerdos, saltos temporales y anécdotas muy bien traídas, podemos llegar a admirar al su padre, igual que Fernando Marías lo hace. No es sólo un tratado sobre la pérdida de un ser querido; es la vida novelada de un hombre al que su hijo le debe todo lo que es hoy en día. Para mí, una de las mejores novelas recientemente publicadas.
Una lectura magnífica, serena y honrada. Un tono muy diferente y un estilo también distinto del habitual del autor en otros títulos http://entremontonesdelibros.blogspot...
Ejercicio correcto de reflejo de la memoria y la relación paterno-filial. Comienza bastante bien, pero la falta de pulso narrativo lastra el final del libro.