Es una historia de fantasía épica con una fuerte inspiración en la mitología nórdica, donde el honor, el destino y la aventura marcan el camino de los personajes.
Uno de los aspectos que más he disfrutado ha sido el tono épico que atraviesa toda la narración. Se percibe esa sensación de que cada decisión tiene consecuencias y que cada enfrentamiento acerca a los personajes un poco más a su destino. La ambientación vikinga está muy bien construida y aporta mucha personalidad a la historia.
Las escenas de batalla están narradas con bastante intensidad, lo que hace que resulten muy inmersivas y que sientas que estás acompañando a los personajes en medio del conflicto. En cuanto a los personajes, hay varios interesantes, aunque Astrid ha sido uno de los que más me ha gustado, porque demuestra que su papel en la historia va más allá de ser simplemente un acompañamiento.
También me ha parecido muy interesante cómo se integra la mitología dentro de la trama. Se nota el trabajo de documentación y cómo los elementos mitológicos forman parte natural del mundo que construye la historia.