Horizonte y Elemental están casi igual en calidad, historia no tan aprisa como en Macada, fácil de leer, detalles desagradables en gramática y ortografía. Creo que la autora tomo la idea de crear a Kara como los personajes principales de otras sagas donde son mujeres, introvertidas, mustias, mojigatas y de la nada (en este caso solo por que se convirtió en guardián del alma) se vuelven extrovertidas, rebeldes, valientes y es un cliché usado tanto en estos tiempos que da pereza el personaje y Kara podría ser un gran personaje. Sí deseaba crear un personaje femenino, empoderado, único, no funciona con tanto cliché. Pero algo tiene estas historias que venden y te atrapa.
Desde le segundo libro y permanece en éste, hay un uso de momentos e ideas sin sentido que nunca cierran solo es como para darle profundidad pero no es así. Predecible y ahora muy repetitivo. En este libro ya se siente aún más que la saga colapsa.