Sugerencias, actividades y consejos prácticos para que los padres ayuden a sus hijos a utilizar las emociones del modo más positivo.
En las páginas de este libro, los padres aprenderán a comunicarse con sus hijos en el nivel más profundo y gratificante, y a asistirles a la hora de sortear con éxito el intrincado laberinto de las relaciones con los demás.
Tomando los cinco principios básicos del gran éxito de Daniel Goleman, Inteligencia emocional, los autores explican cómo aplicarlos para obtener buenos resultados en la educación de los niños. Con este fin ofrecen sugerencias, actividades y consejos prácticos, que ayudarán a los padres a utilizar sus emociones como la rivalidad entre hermanos, conflictos con los amigos, situaciones escolares o la presión ejercida por los compañeros.
Durante milenios, la educación ha desarrollado diferentes perspectivas que pretenden generar individuos autónomos y funcionales. Se ha pasado de la violencia a la memorización, del acompañamiento a la facilitación. Sin embargo, por extraño que parezca, las emociones que nos componen no se analizaron con la misma presteza y se ató nuestra conducta al sistema de valores de la religión (punitivo al pecado).
Hoy en día, la psicología le apuesta a la comprensión de esa gama de saberes perteneciente a los recovecos del individuo y nos invita tanto a la reflexión como a la comunicación: necesitamos hablar de lo que sentimos, necesitamos oír a quienes nos rodean para poder transmitir y recibir mensajes efectivamente.
El libro que da pie a esta reseña sintetiza una manera de enseñar a través del autoconocimiento (toda la gama de emociones que podemos sentir); ofrece estrategias para poner en práctica ese conocimiento y ejemplifica con casos específicos. En esencia, pone al individuo al centro y al acto de escuchar como la llave maestra de esta perspectiva. Quizá los capítulos finales puedan percibirse como repetitivos pero contribuyen mucho a construir una forma de actuar. Altamente recomendable.
Es un libro que concentra varas estrategias cognitivos -conductuales para modificar el comportamiento, no se distrae en aspectos teóricos , ni en la evidencia de las mismas. Explica de forma coloquial como aplicarlas en el contexto familiar, pone énfasis en darse cuenta de la emociones, en hablar asertivamente, aplicar técnica de solución de problemas. Tiene ideas útiles y que se pueden implementar en el hogar fácilmente, y otras que parecen un poco artificiales y difíciles de llevar a cabo, pero en términos generales es un buen libro de orientación general para padres.
Muy recomendable para trabajar la gestión emocional de nuestros peques desde un lado positivo. Necesario para ayudar a resolver situaciones del día a día.
Un libro útil, fácil de entender, lleno de consejos prácticos y sugerencias para guiar a los niños y adolescentes a controlar sus emociones por ellos mismos.