En Astorvikas, la estirpe de nigromantes está al borde de la extinción. El imperio vacta emplea a sus implacables alquimistas para perseguirlos y ejecutarlos. Farei, caudilla de los sendarios, una ancestral tribu de nigromantes, es presa de un despiadado maleficio vacta. Su única esperanza es su hermana Mäia. Pero Mäia, embarazada de varias lunas, huye sin rumbo por su vida y la de su hijo. Escapa de un misterioso mal que la persigue y le roba los recuerdos. Pronto deberá elegir entre continuar su huida o emprender una misión suicida para rescatar a Farei.
Alerce es hija de nigromantes y se ha criado entre libros. Ayuda a su padre a escribir un ambicioso grimorio que podría ser la clave para devolver la estirpe de nigromantes a su gloria perdida. Pero una incursión vacta la obliga a huir y refugiarse con la tribu de los sendarios. Con ellos descubrirá un arcano secreto que podría suponer el principio del fin del imperio vacta.
Eduardo Iriarte Gahete (Sevilla, 1975) trabaja en el sector de las tecnologías. Escribe código de día y ficción especulativa de noche. Su obra, publicada en diversas revistas y antologías de género, a menudo recurre a matrioskas narrativas que exploran la fragilidad de la percepción y la naturaleza de la consciencia. Tras años centrado en el relato breve, debuta en la novela corta con «La sombra de Tir nä Lyr».
La prosa es tan bella... como ese lenguaje de las hadas que debe cantarse y no puede hablarse o perdería su belleza.
La trama es redondita y muy bien hilada. El Wordbuilding esta muy bien tejido y aunque todos los elementos te resuenan de otras historias tienen un tono especial.
La forma de hablar del trasgo, de las hadas...
Todo al servicio de la historia, como una orquesta que lleva tocando toda la vida juntos.
Una novela corta de fantasía oscura que me encantó y me sorprendió por cómo Eduardo Iriarte es capaz de contar tanto, y tan bien, en tan solo 100 páginas.
En Astorvikas, los nigromantes están al borde de la extinción, perseguidos y ejecutados por los alquimistas del Imperio vacta tras tomar la Torre de Tir Nä Lyr. Desde entonces, se desató un poder que todos temen pero no conocen su origen. En la historia seguiremos a dos hermanas nigromantes separadas que tienen que decidir si huir o enfrentarse a este Imperio, el cuál les va robando sus recuerdos. 🗡️Farei, perteneciente a una antigua tribu de nigromantes, está cautiva en la torre bajo un maleficio vacta que tortura su alma y su cuerpo día tras día. 🗡️Mäia, su hermana, está embarazada y huye de algo que no es capaz de recordar, pero que siente como una voluntad inhumana. En su viaje la guiará un nissdar, un trasgo anciano llamado Elmr, que está ligado an ella por un hechizo de sangre.
La novela tiene una prosa muy elaborada y va intercalando capítulos de la trama principal con una serie de relatos sobre otro personaje, una hija de nigromantes que ayuda a su padre a escribir un grimorio con todo tipo de criaturas y glifos. Esta es una de las cosas que más me sorprendió encontrar en una novela así de corta, y funciona genial. Además, cada capítulo tiene epílogos con fragmentos antiguos que nos dan más información del lore.
Reconozco que tras las primeras páginas era escéptica sobre cómo iba a resultar todo en un formato tan breve, ya que el autor estaba abarcando mucho lore y leyendas. Pero es increíble cómo consigue hacerlo tan bien y con una estructura tan original. Además, consiguió que conectase y me importase el destino de Mäia enseguida y su trasgo Elmr, que es adorable 🥹
En este mundo vamos a encontrar nigromancia, magia y leyendas arcanas. Seres como, hadas o demonios que susurran en los vientos. Otra cosa que me pareció muy original fue que los seres se expresan en una especie de castellano antiguo. Se agradece también que las protagonistas sean adultas e incluya la maternidad y el embarazo en una obra de fantasía, y esto no le impida enfrentarse a nada. También tiene una sutil crítica al fanatismo y a cómo se culpa a otras razas de los males generales, lo que causa odio y violencia. El último tercio de la novela tiene varios giros y desvelaciones que no me veía venir, y que están perfectamente hiladas con todo ese lore que nos fue dando el autor poco a poco. Sí que me hubiese gustado que se nos contase más sobre los propios vactas y sus motivaciones. Y me encantaría otra novela dentro de este mismo mundo. ⭐⭐⭐⭐⭐
Tenía muchas ganas de leer este libro y ha sido una grata sorpresa como esperaba. El autor juega muy bien con lo que tiene, apenas cien páginas donde cada epígrafe y cada coma importan. Las dos historias que se narran te intrigan a partes iguales: la de Mäia por su condición atrae mucho e impresiona al principio mientras que la de Alerce te sitúa en ma situación política del mundo que estás leyendo. Me encanta que los seres féericos hablen en una especie de amestáu. He leído en otra reseña que dificultaba la lectura y no puedo estar más en desacuerdo con eso, además de otras cosas que señala que carecen por completo de razón y que demuestran que la persona está un poco desubicada dentro de la fantasía. Es curioso cómo tenía claro desde la mitad del libro la conexión entre ambas protagonistas y aún así el autor le termina dando un giro que te sorprende. Por otro lado la ambientación es una maravilla. He sentido frío en Sevilla en una ola de calor que hace que el clima sea prácticamente de agosto. Recomiendo muchísimo esta historia que se lee en un ratito pero que se queda en el corazón largo rato. Ojalá le vaya genial a Eduardo y pueda leer más de el porque me ha encantado su pluma.
Me lo he leído de una sentada. Directo a lecturas favoritas de 2026. El claro de ejemplo de cómo en pocas páginas, sin explicar absolutamente todo pero hilando bien, sin dejar cabos sueltos, dando cabida a la imaginación del lector, se puede crear una historia de fantasía fascinante. Me ha gustado la magia y el lenguaje, me he perdido dentro de este vasto universo, sus lugares y ambientaciones, y me han encantado los personajes. Sobre todo Elmr. Sin duda alguna, lo recomendaré, y espero poder leer algo más del autor en este formato. "Algo muerto para los vivos, algo vivo para los muertos".
Prestad atención, apreciados lectores, porque hoy hablamos de una novela corta de apenas cien páginas que consigue hacerte sentir lo que muchas historias no lo consiguen en extensión larga. Se trata de LA SOMBRA DE TIR NÄ LYR de Eduardo Iriarte, publicada hace escasos días por Ediciones El Transbordador, y que te traslada a un mundo especialmente memorable recorriendo una historia inmensa.
No puedo negar que, al conocer la temática de la novela, las expectativas eran amplias, dado que el autor nos promete una fantasía con guerras antiguas, pueblos perseguidos, criaturas sobrenaturales, sistemas mágicos complejos y conflictos políticos en menos de cien páginas. Y claro, lo lógico es pensar que algunas cosas se quedarán por el camino. Sin embargo, Eduardo Iriarte demuestra que, sugiriendo situaciones y confiando en la inteligencia del lector, logra construir una narración que parece mucho más grande de lo que realmente ocupa en papel.
La historia nos traslada a Astorvikas, un territorio marcado por la persecución de los nigromantes y los alquimistas del Imperio vacta han emprendido una caza sistemática contra quienes practican esta magia prohibida. En ese territorio, una valle rodeado de montañas y conocido como Tir Nä Lyr, emerge una legendaria torre que ejerce una profunda y desconcertante sensación de influencia sobre todos sus habitantes.
En el centro de la novela encontramos dos figuras femeninas que sostienen el relato con enorme fuerza. Por un lado está Mäia, embarazada, desorientada y perseguida por algo que no alcanza a comprender. Ha perdido parte de sus recuerdos, pero conserva la certeza de que debe seguir avanzando. Acompañándola aparece el nissdar Elmr, un anciano trasgo unido a ella por un antiguo vínculo mágico y que roba cierta parte de la atención, incluso a la protagonista. Sus capacidades, su función de guía, su sabiduría, su vínculo y, sobretodo, su particular manera de hablar con un castellano medieval, otorga una personalidad e identidad muy marcada.
En esta novela corta el suspense y la tensión son claves. Tenemos dos puntos de vista, el de Mäia, embarazada y sin apenas recuerdos sobre los últimos meses, y el de Alerce, una joven nigromante que es testigo de la caza de su pueblo y sus últimos extertores.
La conexión entre estas dos líneas no queda clara, más allá de que ambas pertenecen al mismo pueblo. Y ahí residió la principal tensión para mí. Cada vez que terminaba un capítulo y cambiaba el punto de vista, buscaba cualquier indicio de qué podía estar pasando, de hacia dónde iba a ir la trama. Y el resultado me sorprendió y me encantó.
Lo que más me ha gustado de esta novela ha sido la descripción tan delicada y bella del mundo interior de las dos protagonistas. Toda la trama de Mäia transcurre en menos de un día. Podemos ver todo su debate interno, cómo se enfrenta a sus miedos y toma las decisiones que cree que serán mejor para la vida que lleva dentro, aunque eso pueda suponer sacrificarse a sí misma. Por otra parte, veremos a Alerce crecer y madurar, encontrarse con un mundo que la odia pero ante el que no piensa rendirse. Y sí, todo esto en unas cien páginas.
Por otra parte, la longitud me ha dificultado un poco la lectura. Todo sucede en un mundo rícamente construido, lleno de trasgos, hadas, demonios y poderes ancestrales... pero con muy poco tiempo para comprenderlos. El autor te suelta en mitad de todo esto y tienes que apañarte con nombres y lenguas desconocidos para ti, nuevas normas y rituales. Creo que todo está bien explicado e hilado, pero en ocasiones no terminaba de entender de qué me hablaba o ver qué aportaría a la trama.
Creo que La sombra de Tir nä Lyr es una de esas lecturas que piden al lector mucha fe en el proceso. Es una experiencia inmersiva, en ocasiones onírica, que te exigirá estar atento y a la vez creer en las normas de este mundo mágico. Para mí esto no ha sido un problema, he disfrutado del viaje y la revelación final me ha dejado un buen sabor de boca.
A continuación dejo mis puntuaciones: Trama: 7 Personajes: 9 Ambientación: 8 Estilo: 8 Satisfacción: 8’5 Puntuación final: 3’75 estrellas
Pese a ser una novela corta, se me hizo larguísima. La historia, a pesar de introducir algunas novedades temáticas, no deja de ser una historia clásica. Es agradable de leer, aunque a mi gusto tiene dos grandes inconvenientes: - Una prosa excesivamente barroca (algo común a demasiados escritos de este género) - El uso de una especie de castellano antiguo/gallego/asturiano. Podría ser una buena idea integrarlo en el texto, pero los diálogos en esta lengua no son orgánicos, y se hacen pesados. No dejaba de imaginarme a Elmr como si fuera Yoda. Además, este lenguaje se mezcla con nombres que sugieren más relación con el Señor de los Anillos y derivados, lo que acrecienta su rareza
Por último, la portada es directamente horrible. Parece que hace más referencia a una historia juvenil o a infantil que a la fantasía oscura que vende.
Mira que, cuando se trata de historias así de cortas, yo tengo mis dudas, porque, o me quedo corta con la información, o intentan meterme todo un lore de golpe. Pues, para mí sorpresa, ha sido mucho más interesante de lo que creía. El personaje de maia, de alarce, han sido mis favoritas sin lugar a dudas. La crudeza en la que deben traer la vida, para enfrentar un mal que va a ir contra el origen de la vida. En una sentada te lo acabas, por corto y emocionante.
Pequeñita historia llena de contenido. Me ha encantado, es preciosa y visceral. Yo diría que es más dark fantasy que grimdark, el tono es oscuro pero no sé si por los personajes folclóricos, el tono esperanzador constante, o el aire de cuento oscuro. La historia es preciosa, el plot twist chulísimo y como hablan de la magia me ha flipado. Todo un pueblo que lucha por mantener su conocimiento y conexión con lo sobrenatural, más allá, salvar su mundo. Me encanta. En tan poquitas paginas ha conseguido contar una historia espléndida.
Para ser una novela corta (o un relato largo) la historia esta muy completa. El autor ha sabido aprovechar cada palabra.
Me ha encantado el uso del lenguaje de las hadas y trasgos (Castellano antiguo por lo que me han chivado gente cercana al autor, que yo pensé que era gallego)
Siendo probablemente el libro de fantasía más corto que he leído me ha sorprendido gratamente cómo el autor ha conseguido hilar y desenredar de forma ingeniosa tres hilos narrativos.
Una obra de fantasía muy fresca y cuyo encanto puede decirse que está en ser diferente a los estándares. Según vas avanzando entre sus páginas ves una escritura cuidada, que al llegar al final lamentas que no sea mas larga, que desarrolle la trama en más extensión. Sin embargo, creo que eso es parte de su encanto. Muestra lo necesario, más a los personajes y sus psiques que lo sobrenatural, no se explaya en el tipo de magia o su funcionamiento, porque no es lo importante. Da la sensación de ser un aperitivo de algo por venir, un estudio de mercado en el que a mi me va a tener atento a ver que se publica, ya que la verdad es que deja buen sabor de boca. Esperando a leer más de Eduardo y sus mundos.