En la ciudad de Guara, donde la política es un espectáculo grotesco y la precariedad se viste de neón, Rayco Bethancourt, camarero migrante y actor sin posibles, comete un error con consecuencias devastadoras: un cóctel adulterado termina en manos del presidente del gobierno. Entre interrogatorios, titulares sensacionalistas y noches de deriva emocional, Rayco se ve atrapado en una maquinaria que necesita héroes y villanos con la misma urgencia. Mientras intenta proteger a sus amigos, defender su identidad y sobrevivir al vértigo de la exposición pública, una enigmática estratega política le ofrece una salida: reinventarse como símbolo. En una constante mezcla de lirismo crudo y politiqueo contemporáneo, Dosantos dialoga con la prosa potente de Gabriela Cabezón Cámara, al mismo tiempo que recuerda la irreverente mirada de Copi o Terenci Moix y nos arrastra por los arrabales en los que sobrevivieron los personajes de Roberto Arlt atrapados, queriéndolo o sin querer, en los sistemas más hostiles y amorales.
«Treinta años de vida y mil amantes de experiencia no me sirven apenas. Pese a lo sexy de haber nacido con pupilas rajadas, todavía me cuesta mirar por debajo de este pecho peludo y enzarzado. Fueron muchas las risas en las clases de natación. Pero eso aquí no se sabe. Migrar a la Metrópolis y cambiar de paisaje me permitió verme de otra forma, mentirme de otra forma. Más allá del espejo roñoso me hice puma de provincia resuelto y radiante. Un amigo al que acudir, un actor al que acariciar. Y un camarero lleno de rencor».
«Sátira política, erotismo e identidad. El príncipe lagarto es una novela fascinante y también es una fiesta: un laboratorio nocturno para la mutación y la poesía. Escrita con inteligencia y agilidad, el cóctel incluye suspenso, resentimiento y fuego de papaya. ¡Un libro exquisito!». Paulina Flores
«El príncipe lagarto es el resultado de un viaje imposible; el grito ahogado por miles de dialectos, paisajes y seres humanos de quien busca la libertad en mitad del fango; el triunfo del que intenta de algún modo matar los monstruos que anidan en su corazón». Elsa López
«Una sátira mordaz de lenguaje salvaje y vanguardista que dinamita la política actual a golpe de delirio pop. Esta novela surrealista arrastra al lector por las cloacas del poder en una farsa grotesca, hilarante y despiadada». Alba Tavío
Marcos Dosantos (Puerto de la Cruz, 1991) es politólogo y escritor. Graduado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense y especializado en Liderazgo Político y Social por la Universidad Carlos III, recibió su formación literaria en el Hotel Kafka y en la Escuela de Escritores de Madrid. Ha ejercido como consultor de Recursos Humanos, DJ, asesor político, colaborador de radio y gestor cultural en España y Latinoamérica. Es autor de “Cuadernos del Subtrópico Norte” (Ed. El Drago, 2022) y “La mujer volcán” (Plaza & Janés, 2024). Participa en Cadena SER con Margareo, la sección literaria de La Ventana de Canarias. Es profesor de Relato Breve en la Escuela Literaria.
No era lo que esperaba, pero me ha sorprendido muy gratamente. Escogí esta novela pensando que sería un thriller político enrevesado y me he encontrado con todo lo contrario, una lectura super amena y veloz con una sátira constante que me ha conquistado. Si que es verdad que a ratos se me ha hecho caótico y hubiera agradecido algún signo de puntuación más, pero es parte de la esencia del libro y también le da encanto. Ganas de lo siguiente de Dosantos.
Si, algún día, quién sabe por qué, alguien me pregunta si he leído algo parecido al nuevo libro de Marcos Dosantos, tendré que decirle que no. Quizás existe esa obra, y ese alguien quiera hacérmelo saber, pero, se ponga como se ponga, yo esa obra no la he leído ni la he visto en mi vida. Sí he leído, por supuesto, el nuevo libro de Marcos Dosantos, y he llegado a la conclusión de que, efectivamente, nunca he leído nada parecido.
Esta novela es desvergonzada, irreverente y muy sexi, y su protagonista no podía ser de otra manera; Rayco Bethancourt es exagerado y absolutamente delirante. Esa desmesura que define al personaje termina impregnando toda la novela. Sus escenas, grotescas y disparatadas (el s*xo anal parental, la alpaca vi*lada), se suceden con un ritmo frenético y, contra todo pronóstico, muchas consiguen algo muy difícil: hacer reír de verdad. Porque, si hacer llorar ya es complicado, escribir una comedia que provoque carcajadas lo es todavía más.
La estructura también juega a su favor. Los capítulos, concebidos como pequeñas escenas de un relato mayor, mantienen un ritmo ágil y hacen que la lectura avance con facilidad. La narración es caótica y fragmentada, sí, pero, lejos de perjudicarla, esa decisión potencia su personalidad. Porque, en «El príncipe lagarto», todo es desmedido. También su ambientación: una especie de isla canaria convertida en una metrópolis punki, tropical y futurista, donde entrar en un bar que sirve c*los, p*nes y vag*nas acompañados de salsas exóticas forma parte de la más absoluta normalidad.
Pero, bajo toda esa apariencia extravagante, se esconde una sátira que nos obliga a preguntarnos quiénes somos, qué queremos y, sobre todo, qué no estamos dispuestxs a hacer para conseguirlo. También hay una visión muy crítica de la política, presentada como un gran teatro habitado por personajes hambrientos de poder, conspiraciones construidas sobre la nada y discursos completamente alejados de las necesidades de la ciudadanía. Como en la vida real.
No tengo claro que éste sea un libro para todos los públicos, pero quien se atreva a adentrarse entre sus páginas encontrará una historia sin igual. Y eso siempre ha sido, es y será motivo suficiente para leerla.
Entre guiños autobiográficos (propios y ajenos) y surrealismo político, en su primera novela el autor nos envuelve en una historia trepidante que sólo podría haber escrito él. Es Marcos en estado puro, no se la pierdan.
Hacia tiempo que no me salía la carcajada leyendo. He sido feliz leyendo este delirio con pequeñas e inteligentes dosis de crítica social e hiladas de buena literatura. Felicidades Marcos Dosantos por esta gran primera novela.
Realismo mágico canario, tal vez un nuevo género que Marcos inaugura. Una historia tan delirante como posible, muy graciosa. Hay algo de futurología que avanza muy rápido. Veo más posible est futuro que propone Marcos antes que la revolución socialista. La prosa lleva a que el libro se lea muy rápido, aunque eso no implica perder profundidad sino ganarla porque se centra en cada aspecto. Vale la pena leerlo en uno o dos días de playa y dejarse llevar.
Me la he gozado mucho. Es lo canalla que promete ser. Surrealista e hilarante. Me encanta como el autor ha jugado con el absurdo y las combinaciones imposibles. RECOMENDABLE.