Una dramaturga desarrolla una obsesión enfermiza con la actriz que interpreta el papel principal de su obra. Una joven da a luz a un niño que sólo acepta la leche en polvo si está diluida en sangre. Un viaje en tren se desdobla en dos mundos paralelos. Un grupo de adolescentes gasta bromas por internet hasta que el juego se les va de las manos. El spin off de la historia narrada por Leonard Cohen en Famous Blue Raincoat se despliega en un desierto de caravanas y serpientes de cascabel. Un joven con trastorno alimentario y adicto a los gimnasios tantea sus límites. La cantante de una banda de metal descubre que su mayor éxito ha sido utilizado para torturar a detenidos en incomunicación.
En Modelos animales, la violencia irrumpe de manera inesperada en contextos que no deberían augurarla, o es ejercida por personajes de quienes no se espera. Cualquier escenario cotidiano se revela potencialmente ajeno y peligroso, porque la línea entre la razón y la cordura, entre lo familiar y lo extraño, es siempre menos sólida de lo que imaginamos. Aixa de la Cruz nos lo recuerda con este conjunto de relatos que son también una constatación de estilo y talento narrativo.
Serie de relatos sin desperdicio. Brutales y originales. Sobretodo me ha gustado mucho uno "doble", que hay que leerlo para entender de qué hablo. Genial recopilación, podría definir los relatos como "cotidianamente enfermizos".
Para la mayoría de las personas, la más mínima expresión de violencia es motivo de repulsa, rechazo y denuncia inmediatos. Lo cual está bien, dicho sea de paso. Puede que el ser humano esté configurado para comportarse como un animal social, pero la experiencia demuestra que más vale mantener a dicho animal enjaulado en alguna oscura cápsula del subconsciente. Sin embargo, los hay que están dotados de un lado ciertamente morboso y no pueden evitar ver en la literatura la oportunidad perfecta para explorar hasta límites insospechados lo que no está permitido en un contexto real. En el caso de Aixa de la Cruz, escritora bilbaína de prometedora trayectoria editorial, esa pulsión casi enfermiza por desvelar los más brutales instintos de la naturaleza humana deriva en una brillante colección de relatos que nos llevan, mejor dicho, nos arrastran por una auténtica galería de los horrores con sabor a sangre y entrañas. No cabe duda de que Modelos animales no es un libro fácilmente digerible ni apto para todos los públicos. No obstante, a mí me ha dado una auténtica y grata sorpresa de la que voy a tardar bastante tiempo en reponerme. Esa mezcla de crueldad irracional, terror psicológico, estilo corrosivo y alto contenido literario es un cocktail explosivo que yo sencillamente no podía dejar escapar. Queda en vuestras manos decidir si también le dais a Aixa de la Cruz una -muy merecida, desde luego- oportunidad.
La escritura de Aixa me ha absorbido completamente, de forma atrevida, subersiva, real, cruda, salvaje y divergente. La mayoría de relatos funcionan a la perfección con sus peculiaridades a flor de piel y en carne viva. Sin duda mi favorito es “Doble” me ha parecido brutal, la dualidad, el azar, lo que es y lo que podría ser. Increíble. “Romperse” también me ha dejado sangrando. Tenía altas expectativas y muchas ganas de leerlo aunque no sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero sin duda me ha convencido. ❤️🩹
Sutilmente subversivos. Esta es la sensación que me ha quedado tras terminar esta breve colección que partiendo de situaciones cotidianas se desdoblan y desdoblan para revelar afilados recovecos. Mis favoritos son el perverso "Modelos animales" y "Doble"; el reverso oscuro de las historias en las que la vida de un personaje se desdobla en dos líneas paralelas. Un relato con una estructura sobresaliente que amplifica el efecto de una narración plagada de remordimiento y dolor.
Lo compré por los resúmenes de los relatos y no me ha defraudado. La autora mezcla un estilo muy clásico y literario, que recuerda a algunos de los autores más turbadores de Estados Unidos, con un imaginario de los noventa. Solo lamento que no incluya más historias y quizás, solo quizás, alguna con un punto de vista distinto, pero se maneja maravillosamente con la primera persona.
Esto no puede ser bueno; lo repito sin cesar, en voz baja, como si el gato pudiera entenderme. No puede ser buena toda esta energía que no libero. Soy una tetera a punto de silbar; un peligro radiactivo.
"Somos en primera instancia lo que nos cubre, y luego este laberinto de pliegues sanguinolentos que, sin importar la especie, siempre cabe en un tarro de formol, me dije."
Esperaba relatos salvajes, me he encontrado relatos descafeinados. El primero, "Modelos Animales" me ha interesado, es el que tiene más carne cruda. El resto me parece todo relleno y no me dice nada
No sé cuál de los relatos me ha gustado más. Quizá "True Milk" y "Abu Ghraib", pero es cierto que "Doble" es un ejercicio muy interesante. Bravo por la autora.
Para adentrarme en la autora, Aixa de la Cruz, elegí el libro Modelos Animales, un volumen conformado por siete cuentos. Este fue mi primer acercamiento a su escritura, y una vez terminada la lectura en su totalidad, me interesó especialmente el cuento “Doble”, el cual quedó resonando en mi memoria a lo largo del tiempo que demoré en terminar el libro. Lo que más me llamó la atención fue la manera en que la autora construye la prosa del cuento, dividida en dos partes que, aunque parecen similares, cuentan una misma historia influida por diferentes situaciones y decisiones. Me invadió mucha duda durante toda la narración, y aunque fuera extensa, no pude tomarme recesos de lectura. Estuve pegada a la fotocopia hasta que este terminó. Al comenzar el relato, creí estar leyendo la vida repetitiva de una mujer que se enfrentaba, en distintos días, a distintas circunstancias que terminaban llevándola al límite, pero me impactó cuando al final ella misma se ve reflejada con… ella misma, su doble: “una silla. Y sentada en ella, […] me encuentro frente a frente conmigo misma”. Una misma vida puede llevarte por diversos caminos, pero ¿será que la de ella estaba (siendo indistinto el camino a elegir y siguiendo el libre albedrío) destinada a recaer de nuevo en sus adicciones?, aunque la primera doble sea por equivocación y la segunda doble por conciencia propia.
Otro de los cuentos que hizo engancharme a las páginas fue el primero, y llamado como el nombre del libro, “Modelos Animales”. Durante una de las clases con un profesor de la Facultad, se leyó el comienzo de este y todos parecían reírse y simpatizar un poco con la protagonista, en comparación con mis sentimientos, a mí me pareció una mujer de lo más insoportable. Era frívola, prepotente e incluso, por su forma de narrar, me la pintó como un ser completamente pretensioso y un poco acercado al trastorno narcisista. Una acosadora de primera y, como sabemos por final del relato, una asesina sin remordimiento, guiada por su propio deseo carnal inventado, soñado, irreal. Terminé odiándola, por su forma de actuar, por su forma de hablar, por sus decisiones, por sus pensamientos, por sus experimentos con un animal indefenso… Sin embargo, sostengo que eso es indicio de que el cuento y el personaje están construidos de una manera correcta, en lo que a mí respecta, perfecto para causar antipatía.
Aun así, no terminó por llenarme, siento que faltó algo, pero me gustaría seguir conociendo la escritura de la autora.
Flojito, tuve la sensación en todo momento de leer los primeros relatillos medio potables de una autora en período de formación, en busca de su propia voz. Seguro que Aixa de la Cruz tiene una reputación actual que se basa en algo más sólido que este librito con apenas algún texto curiosillo y algún intento descafeinado de intrepidez narrativa.
En mi opinión, “Doble” es uno de los mejores relatos del libro quizás por su planteamiento cortazariano, ese que defiende que el devenir y el azar acaban imponiéndose en nuestras vidas. Se trata de un texto escrito a doble columna, difícil de leer hasta que se descubre que cada una debe leerse de manera independiente, como si fueran historias paralelas. La primera está protagonizada por una joven que regresa a Bilbao por Navidad a pasar la Nochebuena con su familia. Durante el viaje en tren camino del aeropuerto una persona se suicida tirándose a las vías lo que provocará que pierda su vuelo. La segunda historia es igual pero sin suicidio ni pérdida de avión.