El alquimista del Tiempo está ambientada en una Roma convulsa tras la vacancia de la Cátedra pontificia. Un acontecimiento que precipitará la lucha entre las poderosas familias de los Orsini y los Colonna. Tres anhelos entretejen la la necesidad que tiene un astrólogo –el sabio maese Cerebruno– de encontrar a un viejo alquimista para que le desvele las claves de un antiguo plano y así construir el primer reloj mecánico del mundo; la falsificación de una bula papal que legitime el matrimonio de Sancho IV con María de Molina y el enamoramiento “de oídas” de Jorge Rudelia, que viaja desde Sevilla a Roma con el único propósito de conocer a la hermosísima Nicoletta di Fiori. Una magistral novela narrada de forma muy dinámica –con capítulos breves y en un estilo ágil, con un lenguaje rico y evocador– que nos sumerge en una época de grandes cambios en donde aflora la belleza del amor, pero también la maldad humana.
Un libro bastante mal escrito, con una historia que no está mal del todo (y por momentos es interesante e incluso tiene cierta intriga), pero que tampoco es muy creíble que digamos.
Los personajes, bastante poco elaborados. Creo que quiere seguir la tendencia de Canción de Hielo y Fuego de novela oscura que trata a sus personajes con dureza. Pero en modo alguno lo consigue.
Mis expectativas eran bajas pero reconozco que he disfrutado con la historia, por eso la valoro. Creo que podría haber desarrollado algún otro tema y la novela quedaría redonda, no hago “spoilers”.