¿Por qué son tan importantes las relaciones de pareja para nosotros? ¿Qué buscamos en ellas? ¿Son posibles a largo plazo en nuestro mundo actual? Fran piensa en todo esto varado en un pequeño pueblo de la Patagonia argentina tras ser cancelado su vuelo de regreso a casa. Su identidad la definía una unión familiar que se ha roto de forma irreversible tras casi veinte años de convivencia. En ese solitario lugar, Fran intentará crear un relato de su pasado que le permita mirar hacia delante.
Paco Roca continúa con su proceso de indagación en la memoria después de las diversas aproximaciones que ha realizado en obras como El Faro, Arrugas, El invierno del dibujante, Los surcos del azar, La casa, Regreso al Edén o El abismo del olvido, y que, en el caso de El viaje, recrea un intenso y delicado retrato de la memoria de la pareja, a partir de aspectos de su propia experiencia y de las de otras vidas cercanas a él. Después del proceso de escritura del guión, con el fin de dotarle de un entorno de verismo a la trama, el autor valenciano, que meses antes había estado en Buenos Aires, decidió irse a tierras patagónicas donde ubica la historia para documentarse: lo que antes era una cuestión meramente circunstancial, una historia que podía transcurrir allí como en otro lugar rural de difícil acceso, tras ese viaje a la Patagonia argentina se acabó convirtiendo en todo un personaje principal más”, confiesa Paco Roca.
Paco Roca estudió en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia. Aunque su trabajo se centra en los cómics, compagina su tiempo con la ilustración y las charlas y talleres.
En el terreno de los cómics, su obra se ha traducido en trece países. Entre su bibliografía publicada por Astiberri destacan El juego lúgubre (2001); El Faro (2004); Arrugas (2007); Las calles de arena (2008); El invierno del dibujante (2010); el recopilatorio Memorias de un dibujante en pijama. El integral, que recoge las páginas aparecidas en el periódico Las Provincias y El País Semanal –que serían publicados en tres tomos: Memorias de un hombre en pijama (2011), Andanzas de un hombre en pijama (2014) y Confesiones de un hombre en pijama (2017)–; Los surcos del azar (2013); La casa (2015), La encrucijada (2017), colaboración con el músico José Manuel Casañ (Seguridad Social), El tesoro del Cisne Negro (2018), con guion de Guillermo Corral, Regreso al Edén (2020), y El abismo del olvido (2023), su última novela gráfica. También es el autor de El dibujado (2019), creado para las paredes del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y que en 2021 toma forma de libro.
Sus cómics han sido galardonados dentro y fuera de España con, entre otros, el Premio Nacional del Cómic 2008, el Goya al mejor guion adaptado por Arrugas en 2011, el Excellence Award de Japón, el Inkpot Award en la Comic-Con de San Diego en 2019 o el Eisner 2020 a la mejor obra extranjera. Paco También ha recibido la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2021 del Ministerio de Cultura del gobierno de España y el Gran Premio del Cómic Barcelona 2025 a toda su trayectoria.
Algunos de sus cómics han sido llevados al cine y la televisión, como es el caso de Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011), Memorias de un hombre en pijama, El tesoro del Cisne Negro (Alejandro Amenábar, 2021) o La casa (Álex Montoya, 2024).
Como ilustrador, ha realizado carteles, portadas de libros, murales y campañas sociales para todo tipo de eventos, publicaciones o clientes, en especial organizaciones no gubernamentales.
Imparte charlas y talleres por todo el mundo y su obra ha sido expuesta en salas nacionales e internacionales. Paco Roca ha recibido la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2021 del Ministerio de Cultura del gobierno de España y en mayo de 2023 le concedieron el Premio al Mérito Cultural Ciutat de València.
«Él ya no coincidía con la persona que guardaba en mi recuerdo. Se había perdido por entero la complicidad. Antes podía saber qué pensaba con solo mirarlo, conocía cada gesto y su significado. Me puso triste pensar que esa persona que me hizo tan feliz ya solo existía en mi cabeza».
Un exquisito viaje sobre la memoria emocional, sobre las relaciones y lo que nos dejan cuando se terminan. Deja más preguntas que respuestas y creo que es lo que pretende Paco, que nos haga pensar, que algo resuene en nosotros.
Roca vuelve a la memoria compartida, aunque esta vez desde una vertiente todavía más subjetiva: ¿qué queda de un vínculo de pareja una vez se rompe? ¿Cómo se gestionan la pérdida, la tristeza, el rencor...? Para explorarlo, lleva a un trasunto suyo, Fran, hasta la Patagonia y lo deja atrapado un no-lugar donde no le queda otra que lidiar con todo lo que lleva postergando después de la separación de la mujer. Y acude a diversas fórmulas, algunas de las cuales me han funcionado mejor que otras.
Me ha gustado mucho el escenario elegido, cómo en vez de acudir al paisaje natural desarrolla gran parte del argumento en una cadena de sitios comunes: el lobby del aeropuerto, la habitación del hotel, el comedor, el bar... Una sucesión de espacios impersonales con una atmósfera muy lograda en la reiteración de composiciones, en la uniformidad de tonos... hasta el punto que incluso ha habido veces que en esa semejanza la cabeza se me ha ido hacia viñetas que no eran la siguiente en la secuencia, algo que creo no era el objetivo de Roca XD El único calor que encuentra Fran está en las interacciones personales que se deja hacer y unos recuerdos que afloran por doquier.
Me ha resultado emocionante ver esa emergencia del pasado, o cómo acude a la geografía y el funcionamiento de ecosistemas para componer visualmente cómo funcionan las relaciones y su recuerdo. Hasta el punto que esto me hace pasar de puntillas sobre ciertas cuestiones más pedestrillas, como el excesivo uso de la conversación de diván con la psicóloga que se encuentra o la comparación entre una pareja y la interferencia de dos ondas.
Otra maravilla de Paco Roca para sorpresa de nadie. Qué autor tan camaleónico. Da igual el tema que trate, siempre aporta una barbaridad. En este caso las relaciones. Algo ha vibrado en mi interior al leerlo. Tan creíble como la vida misma.
Una reflexión sobre la memoria de las relaciones, cómo reinterpretamos el pasado cuando el amor se rompe y cómo intentamos entender en qué punto empezó todo a cambiar.
Me sigue flipando por el mamón siempre da donde duele. Es verdad que este tipo de temas, aunque me parezcan interesantes, normalmente está sujeto al punto de vista de alguien. Si alguien en tu vida fue un capullo, fue un capullo. Puedes volver a recordar esos momentos, pero eso no quita que fuese un gilipollas. A parte, el tema de comic me parece algo menos interesante que el resto que tiene este señor. Regreso al Eden y La Casa toca mucho mejor el tema. Y sobretodo, nadie se muere por amor. Terminar una relación no es un fracaso. Y que X persona en tu vida ya no esté, tampoco es un fracaso.
Este señor siempre apunta a la diana para hacerte pensar. Esta vez, sobre cómo el pasado se construye desde el presente, algo bastante recurrente en su obra, pero esta vez aplicado a la memoria emocional, a la pareja y la familia.