#RetoRita5 #RitaNorita
Un 3,5 para esta historia entretenida, sin más.
La historia se desarrolla en Nueva York, aunque no es relevante para la ambientación de la novela. El peso de la misma lo lleva el hecho de que Mitch, el protagonista, es dibujante de cómics; así que sus dibujos, la editorial para la que trabaja y la decoración de su habitación o el orden de su apartamento son los elementos base de la ambientación. Debo decir que, quizás, es la parte que más me ha gustado, lo que él siente cuando dibuja, ese mundo aparte en el que vive, el caos de la editorial. De alguna manera, me he sentido identificada.
La trama no puede ser más sencilla y, para mi gusto, menos interesante. Mitch se siente atraído por Hester desde el primer momento y quiere llevársela a la cama. Poco a poco se irá enamorando e intentando conquistar a esa mujer que tiene miedo al compromiso. Y esa es toda la fuerza de la trama. No hay subtramas, ni giros inesperados, ni siquiera un amor complicado.
Mitch es un personaje bastante ambiguo, que genera tanto sentimientos positivos como negativos. Al principio de la historia su comportamiento es demasiado seguro de sí mismo, rayando en lo prepotente. Quiere a Hester en su cama y la va a tener. De alguna manera, es un poco impositivo, a pesar del rechazo de ella. Luego, no es que te llegue a conquistar del todo, pero compensa un poco su forma de ser con la ternura y el cariño que le muestra a Radley, el hijo de Hester, y con la paciencia que tiene con la propia Hester. Da la sensación de que es un niño grande que, en ocasiones, se comporta como adulto.
Hester es madre soltera. Era demasiado joven cuando se casó y apenas tuvo a Radley, su marido los abandonó. Esto ha hecho que tome la decisión de no involucrarse en ningún compromiso con un hombre, sobre todo por su hijo. Se toma la vida y su trabajo como madre muy en serio, y la presencia de Mitch no hace más que alterar su esquema, a pesar de que se siente atraída por él. Así pues, se cierra en banda a la posibilidad de la felicidad. Hace casi diez años que la dejó su marido, ¿no debería haber cambiado un poco su actitud? Esta pregunta me la he hecho cada vez que Hester negaba su relación con Mitch, sobre todo porque ella decía que lo hacía por Radley, pero el niño se veía muy feliz al lado de este hombre que podía convertirse en su padre.
El final, por supuesto, es feliz, pero me ha parecido un poco "impuesto". No se podía alargar más la historia por lo que había que poner punto y final, así que la autora toma el carácter impositivo de Mitch y lo usa para que decida arrancarle el sí a Hester. Por suerte, esta "se convence" de que debe aceptar a Mitch poco antes de que este llegue a buscarla.
En fin, una historia que pasa sin pena ni gloria. Entretenida sin más.