Un ejecutivo agobiado por las obligaciones de la vida moderna se encuentra con un sabio cultivador de patatas en un lago alemán, descubriendo que solo le quedan 25 veranos para aprender a vivir de verdad antes de que su tiempo se agote por completo. 25 últimos veranos es una conmovedora novela de ficción contemporánea y literatura de crecimiento personal (subgénero feel-good o up-lit) que aborda el conflicto universal entre el éxito profesional y la búsqueda de sentido. Ambientada en la idílica Alemania rural, la trama sigue a un narrador agobiado -cuya vida se ha convertido en una interminable lista de tareas- que sufre un encuentro fortuito con Karl, un anciano que vive en armonía con los ciclos de la naturaleza en su granja de patatas. A través de una serie de conversaciones filosóficas frente a una taza de café y paseos por el campo, la obra explora valores fundamentales como la amistad sincera, la atención plena y el slow living. El conflicto principal radica en la lucha del protagonista por romper su adicción al trabajo y al smartphone para reconectar con su familia y sus sueños olvidados. Esta obra, que ha sido un fenómeno editorial en Alemania, invita al lector a reflexionar sobre la brevedad de la vida bajo la premisa de que 'el momento adecuado es siempre ahora'. Stephan Schäfer (1974) es un reconocido periodista y directivo de medios en Alemania. Tras una exitosa carrera liderando grandes empresas del sector de la comunicación, debutó en la narrativa con su primera novela, 25 últimos veranos (25 letzte Sommer), alcanzando un éxito rotundo con más de 150.000 copias vendidas solo en su país de origen. Su obra se ha mantenido durante más de 30 semanas en la prestigiosa lista de bestsellers de Der Spiegel. Schäfer destaca por su capacidad para capturar las inquietudes del hombre moderno y transformarlas en relatos reconfortantes que iluminan el camino hacia una vida más plena y equilibrada.
”¿Y si empezáramos a vivir como si el tiempo realmente importara?”
Stephan lleva una vida organizada al milímetro: trabajo, rutinas, alimentación saludable y fines de semana en su casa de campo. Sin embargo, una decisión espontánea lo lleva a conocer a Karl, un granjero que vive de una forma completamente distinta. Lo que comienza como una amistad inesperada terminará convirtiéndose en una lección sobre el tiempo, la calma y la importancia de dejar de posponer aquello que realmente queremos hacer.
No suelo leer relatos cortos, pero este me ha sorprendido muchísimo. Con apenas 145 páginas, consigue contar una historia que en ningún momento se siente apresurada ni forzada. Todo fluye de una forma muy natural, y es precisamente esa sencillez la que hace que el mensaje llegue con tanta fuerza.
Eso sí, hubo un momento que no pude evitar pensar: ¿de verdad un señor al que has visto desnudo en un lago te invita a su casa? 😂 Supongo que ahí también entra en juego la diferencia cultural, porque a mí me resultó cuanto menos curioso.
Más allá de esa anécdota, este libro ha reforzado una idea que llevo años pensando. Vivimos con demasiada prisa. Ponemos los vídeos de TikTok al x2, queremos respuestas inmediatas y sentimos que siempre tenemos que estar haciendo algo. Se nos olvida que solo tenemos una vida y que, quizá, deberíamos vivirla con más calma, disfrutando de las pequeñas cosas y dejando espacio para esa paz interior que Karl representa tan bien.
Es una lectura sencilla, pero muy reflexiva. De esas que no buscan darte grandes respuestas, sino hacerte parar un momento y preguntarte si estás viviendo la vida que realmente quieres.
Además, se lee prácticamente de una sentada. Yo lo terminé en un solo día porque era incapaz de dejar de leer.
Buenas tardes de #miercolesdereseña te deseo 😉 a tí, que me lees 💜
Hoy te traigo la reseña de "25 últimos veranos" de "Stephan Schäfer"
Ficha del libro: Título: 25 últimos veranos Autor: Stephan Schäfer @_stephanschafer Traductora: Noemí Risco Mateo @noemi.risco Editorial: Maeva @edicionesmaeva Año de publicación: 2026 Nº de páginas: 103
En esta novela corta conocemos a Stephan y Karl que inician una amistad de una forma casual al coincidir una mañana en el bosque.
El protagonista, Stephan de aproximadamente unos 50 años trabaja en medios de comunicación. Tiene una casa en un entorno rural a una hora de trayecto de su residencia habitual donde pasa los fines de semana con su familia, intentando desconectar de su estresante vida.
Conocer a Karl de casi 70 años y su filosofía "slowlife" hacen que Stephan sea consciente de su presente y posponga la idea que tenemos casi siempre de dejar cosas para más adelante, porque nuestro tiempo en esta vida no es ilimitado. La amistad intergeneracional siempre es bien 😊
"Asumimos que la vida es eterna y que siempre habrá tiempo para todo, pero si calculas que te quedan unos 25 veranos de plena consciencia y salud, te das cuenta de que el tiempo es un recurso limitado"
Esta historia es una mezcla entre una pequeña novela y, una historia de crecimiento personal.
Stephan es un hombre que vive pegado a un móvil, a los correos electrónicos y a las mil tareas que realizamos a lo largo de la jornada, la laboral y la no laboral. Un día, cerca de la casa de campo en la que pasa los fines de semana, conoce casualmente a Karl y éste le hará ver cómo, poco a poco, se pueden cambiar unos hábitos por otros más saludables. Hasta aquí puedo contar.
Para mí Karl es la persona que me encantaría encontrarme cuando el mundo me absorbe y me faltan horas al día para las obligaciones. Este personaje te hace pensar, te hace ver que hay que tomarse la vida de otra manera y detenerte.
Esta lectura, aparte de corta, porque no llega a las ciento cincuenta páginas, es necesaria para este mundo donde somos esclavos del trabajo, de la tecnología y del no disfrutar de la naturaleza o de, simplemente, pararse para respirar.
¿Quién dice que para hacerte pensar y dejar huella se necesitan cientos de páginas? Esta novela feel good es la prueba de que no es necesario.
En poco más de 100 páginas, descubrimos la historia de dos hombres que se encuentran por casualidad y sus pensamientos y reflexiones nos atraparán por completo.
Tiene muchísimas frases para subrayar, pero me quedo con la siguiente:
“Hay sueños que se nos escapan de las manos con el tiempo, sin que uno pueda decir exactamente cuándo, dónde y por qué se perdieron. ¿Cuántos grandes floristas, bailarines o magos estarán en los edificios de oficinas de este país soñando con escapar? Con mucho talento, pero sin ser descubiertos.”
La idea me parece buena pero la ejecución pésima para mi gusto , aunque rescato varios de los pensamientos que plantea respecto al significado de la vida , me parece que busca ser visto como una historia cuando en realidad no tiene intención de tratar de serlo , como narrativa es floja y llega a ser molesto la sobrexpliación al lector , un poco de historia entre mucha autoayuda ,grandes consejos , buen analisis filosofico , mala ejecución
El idealismo solo existe en nuestra mente. La realidad es otra. Ahora bien, es importante encontrar esos momentos para desconectar y poder reflexionar sobre nuestra propia existencia. Sin duda al pasar los años , y adoptar experiencias, nos vamos “despertando”… y quizás quede tiempo para un cambio.
Reflexiona sobre la rapidez de la vida moderna y la necesidad de echar el freno y valorar las cosas realmente importantes. Reunir " bolsitas llenas de momentos de felicidad", de felicidad y de recuerdos que nos acompañarán en la vejez..." nadie sale ileso de esta vida".
Sinceramente no es mi tipo de lectura. Demasiado cursi? No sé cómo explicarlo pero sentí por momentos que estaba leyendo un libro de autoayuda y no sé...
Pero bueno, se lee de una sentada porque es cortito.
Un cuento muy cortito que reflexiona sobre el ritmo de vida actual y volver al slow life. Me ha gustado pero pasa sin pena ni gloria. Hablando de lo mismo pero en las antípodas me quedo con “mil cosas” de Juan Tallón.
Bueno, un libro bastante simplista. Hay frases que rescatar y siempre está bien leer alguna cosa que te saque del mundo tan superficial que llevamos ahora. Pero no profundiza mucho. Me falta “chicha”.