Ariana es joven, lindísima y está donde tiene que estar. Desde chica aprendió que el talento es un proyecto y la belleza, una obligación. Cuando una vida privilegiada se disciplina para que no haya ni una sola nota fuera de registro, el éxito, obediente, llega. O, mejor dicho, está por llegar. Solo falta que firme el contrato que le ofrece la discográfica más importante de Estados Unidos. Pero a minutos de hacerlo, bloquea a todos sus contactos y escapa a Buenos Aires, su ciudad natal. Perturbada por el control obsesivo de su propio peso, por no ser la que imaginaron y por un dolor que insiste, está dispuesta a probar todo con tal de evadirse. Fiestas, pastillas, sexo casual, incluso un trabajo de verdad. En una funeraria. Cambia los flashes por la constancia de tubos fluorescentes, las alfombras rojas por mesas donde aprende a limpiar, preservar, maquillar y vestir cadáveres. Restaura lo que fue deshecho con violencia para una última puesta en escena. Entonces, ocurre lo imposible: Teo, su primer amor, muerto trece años atrás, vuelve.
Visceral, ácida y erótica, Oriana Sabatini trenza lo fantástico con una autopsia mordaz y contemporánea sobre el cuerpo como capital, la identidad como producto y el deseo como forma extrema de resistencia. Una exploración adictiva sobre el control, el hambre —de alimento, de aplausos, de afecto— sobre la violencia silenciosa de la perfección y el peligro de volver a donde una fue feliz
1. Está MUY bien escrito. Me sorprendí muchísimo. 2. Quiero seguir leyendo a Oriana. Tiene un estilo punzante, dice todo por su nombre pero sin vomitar las palabras. Cada una de ellas está pensada. 3. El libro tiene una profundidad muy heterogénea debajo de lo entretenido que es. 4. El toque dark característico de la autora genera la tensión necesaria para no querer soltarlo. 5. Alrededor de -lo que para mí- es el GRAN tema de este libro, LA IDENTIDAD, salen un montón de subtemas relacionados a ella que dan para otro libro entero: la búsqueda, el deber ser, los espejos y cómo la sociedad lo distorsiona, el duelo, qué hay después de la muerte. Y más.
Lo devoré en dos días. Tiene una trama super interesante y está escrito de una forma increíble. Todas son vivencias que nos abarcan a todas, es tan ajeno como personal a la vez. El final es simplemente una bomba. Que sea el primero de muchos
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Hace mucho no escribo una reseña acá. Pero este vale la pena. Este es un libro incómodo de leer. Brutalmente explícito. Toca temas oscuros, no es un paseo por la playa en un día de sol. Por eso, creo que hay que entrar a la lectura con una idea mínima de lo que se va a encontrar. Ariana es una protagonista que tiene muchos trastornos. Para empezar TCA, uno bastante duro. Además, se auto lesiona y coquetea con la idea de morir, desde muy chica. El tema de la tanatopraxia está contado en detalle, de forma muy minuciosa pero con mucho conocimiento detrás. No apto impresionables. El corazón del libro es el cuerpo como instrumento. El cuerpo de Ariana, sometido desde que tiene memoria al escarnio propio y ajeno, usado siempre como instrumento, como un medio para y como parte escencial de su persona. Pero también, el cuerpo de aquellos que aparecen en la funeraria, listos para ser preparados. Los paralelismos entre los cuerpos sin vida y el cuerpo que Ariana desea, son evidentes y se relacionan de forma constante. El estilo es descriptivo al extremo, pero es positivo porque te permite sentirte en la piel de la protagonista. Es necesario para poder entenderla a fondo y empatizar con ella. Yo la quise mucho. Otro pilar es la relación de Ariana con sus papás, pero principalmente con mamá. De como ella contribuyó siempre a perpetrar y profundizar los trastornos de Ariana. Pero como una víctima también, de padecer los mismos, o muy similares, una rueda sin fin en la que, sin duda alguna, estamos inmersas todas o muchas de nosotras. Es imposible no sentirse un poco Ariana. El amor entra en juego cuando Teo, un ex novio de Ari aparece sobre la camilla en la funeraria. Y tenemos romance. Con un fantasma ?) . Aunque hay resolución sobre esto, creo que cada uno puede hacer su propia interpretación. Si te quedas en la literalidad o si ves más allá de todo lo que simboliza el fantasma, es tu decisión. Me gustaron los guiños a zonas, lugares y costumbres propias de una época y lugar. Como los bares y boliches o la mención de arriba argentinos. Creo que aporta mucha proximidad con el lector argentino. Lloré, tuve piel de gallinas, nauseas y me encariñé, todo en 280 páginas. Es una novela de terror hermosa, si acaso la contradicción tiene sentido. El final me dejó helada y con ganas de mucho más. Ojala sea el primero de muchos.
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Lo que pienso ya lo escribí en la contratapa, pero acá vayamos con algo menos formal. Acá, más que de la novela, voy a hablar de la narradora:
Ariana es perfecta, es tan perfecta que puede resultarte difícil sentir empatía por ella. Incluso te voy a decir más: es tan perfecta que es muy fácil odiarla. Es fácil proyectar en ella todas tus frustraciones, tus prejuicios. La vas a odiar y la vas a culpar por cómo te odias a vos misma. Porque por culpa de minas como ella vos tenés que ser más flaca, más alta, tener el pelo más lacio, la piel más lisa, tener diez años menos. Por culpa de minas como Ariana vos te mirás y te odiás. Y ella encima tiene el tupé de estar deprimida? De mirarse al espejo y odiarse también? Gorda es otra cosa. Fea es otra cosa. De qué se queja esta forra, si lo tiene todo.
Bueno, en la vida de Ariana toda esa perfección fue calibradísima: el cuerpo, la voz, la forma en que entra a una habitación. Su vida entera es una performance. No hay resto. Y cuando no hay resto, no hay dónde caer.
Sobre todas nosotras pesa una promesa de felicidad que, cuanto más cerca estás de cumplirla, más se vacía.
La pregunta entonces no es cómo puede ser que alguien que tiene todo para ser feliz no lo sea. La pregunta es qué tipo de maquinaria produce eso.
Esta novela retrata al cuerpo como último territorio negociable. E igual que Ariana, lo tiene todo: la cercanía de la voz de una amiga, el rechazo y la adicción que nos genera escuchar a alguien hablando de todo eso que está mal-que nos enseñaron a no pensar y sobre todo a no decir-todo eso que nos hace de espejo. Tiene un mundo nuevo para mostrarnos (la tanatopraxia), la excitación del enamoramiento, sexo y tiene fantasmas!!!
Es una novela que te hace pasar por muchas emociones, que dentro de la oscuridad encuentra muchísima ternura. Es la historia de alguien que, como todas, solo quiere que la quieran.
Es como si Cómo me enamoré de Nicolás Cage y Abzurdah hubieran tenido un hijo que después abandonaron y lo crió Manacled.
La trama 10/10, la ejecución, bastante más floja.
Lo leí en un par de horas, un poco porque fue muy atrapante y otro poco porque ya quería terminarlo.
Oriana como escritora es muy transparente, refleja sus intenciones e influencias en cada palabra. Es placentero leerla porque se siente genuino. La idea de la historia es interesante, y la protagonista es una chica común, como vos y yo, a la que le creo todo.
La lectura no se me hizo tan fluida, había mucho lugar común y muchas escenas wattpad, que personalmente me distraen mucho.
Una cosita más: la edición tiene un par de errores de ortografía que hicieron un poco de daño moral.
PD: Critiqué un montón de cosas pero la verdad me re gustó.