Dos citas del autor que resumen este libro de ensayos:
"En Venezuela, la historia ha sufrido además otra mutilación: la de considerar que sólo lo peor de la realidad universal es característica de la "realidad venezolana". Yo juzgo que en gran parte no somos culpables de esto, porque a esta visión envilecedora nos han llevado amarguras, frustraciones y sentimientos que se integraron en un verdadero complejo de autoacusación. Pero ¿no nos obliga esta misma razón analizar este peligroso estado de la conciencia colectiva y combatirlo buscando en nuestra historia la tradición de generosidad, elevación y desinterés que es también parte de la realidad venezolana?"
"...aun en los peores momentos de nuestras crisis políticas, no se perdieron totalmente aquellos propósitos de honradez, abnegación, decoro ciudadano y sincero anhelo de trabajar para la patria. Aun en las épocas más funestas puede observarse cómo en el fondo del negro cuadro aparecen bien en forma de rebedía, bien convertidas en silencioso y empecinado trabajo, aquellas virtudes. Figuras siniestras o grotescas se agitan ante las candilejas y acparan la atención pública; pero siempre un mártir, un héroe o un pensador iluminan el fondo y dejan para la posteridad su testimonio de bondad, de desinterés y de justicia[...] Este libro que hoy presento intenta recoger esta tradición que es la otra realidad de la patria. Desde luego, apenas es un anticipo de lo que podría ser la verdadera obra sobre lo afirmativo venezolano."
Ensayos diversos con mirada incisiva y profunda ante la identidad nacional forjada con los valores positivos de nuestra historia. Un buen libro para aprender sobre nuestro pasado como país, los protagonistas y sus acciones simples y humanas.
Una interesante colección del ensayista y educador venezolano Augusto Mijares (1897-1979) que busca en la historia venezolana, ejemplos de actuaciones y actitudes positivas. Es el libro perfecto para poner en la contrabalanza de, por ejemplo, la no menos interesante pero pesimista Los viajeros de Indias de Francisco Herrera Luque -y tiene la virtud de no convertir a las figuras destacadas de la historia venezolana en semidioses imposibles convertidos en estatuas de bronce.