The review consists of a short English and more detailed Spanish parts.
An English short part.
The Intimate Resistance: Essay on the Philosophy of Proximity
In his book The Intimate Resistance: Essay on a Philosophy of Proximity, Spanish philosopher Josep Maria Esquirol goes tenderly through the works of the most important philosophers and writers such as Nietzsche, Heidegger, Lévinas, Socrates, Plato, Pascal, Sartre, Voltaire, Camus, Tolstoi and many others, in order to understand why we should praise simple details such as having lunch with the ones we love, sharing a conversation or, just, enjoying the simplicity behind human existence.
Thanks to this short text, the reader has the possibility to learn from someone who has studied profoundly the most important influences in the philosophical field. They all reflected about existence, nihilism, the anguish of existence, the resistance against the human decadence and Josep Maria Esquirol’s, in a beautifully written essay, through his reflections about their work and his own, helps us understand a little bit better the nature of the human existence with all its shades.
Spanish part.
“El plato en la mesa, el aceite y el pan”. La mesa como símbolo del hogar, del acogimiento, de la cercanía y la labor diaria. El aceite y el pan como imperecederos testigos de la fertilidad de la tierra y del eterno retorno del esfuerzo del hombre. En resumen, la sencillez de la vida en sus máximos exponentes y a través de la mirada exhaustiva de la cotidianeidad. Un comienzo atípico para un libro que lleva por subtítulo Ensayo para una filosofía de la proximidad.
Que no se llame a engaño el lector de La resistencia íntima porque no estamos ante un texto filosófico para especialistas. Y no se defrauden los especialistas porque lo que, aparentemente, es un libro muy agradecido de leer, en su interlineado presenta una exhaustividad argumental que pone en pie una teoría sólida: la resistencia, la proximidad y la sencillez como método ontológico, de ser y estar en el mundo.
Es el caso de los términos aproximación y resistencia, de las que Josep Maria Esquirol se vale para escribir un análisis cercano y real de la emoción, del estado de ánimo, de la movilidad que supone la contradicción de vivir, la pérdida continua del presente y la apertura al abismo que es el futuro. Aproximación y resistencia para recuperarnos de la percepción más nihilista de la vida: “El mundo no nos lo pone fácil y, en general, todo cuesta. Nuestras intenciones y nuestros proyectos chocan a menudo con la resistencia que implica la realidad. […] Sin embargo, también podemos usar la palabra resistencia para referirnos no tanto a las dificultades que el mundo pone a nuestras pretensiones como a la fortaleza que podemos tener y levantar ante los procesos de desintegración y de corrosión que provienen del entorno e incluso de nosotros mismos”.
Quizá el principal valor del libro resida en la capacidad para hablar de nosotros mismos, desde la generalidad, pero teniendo presente nuestra propia individualidad.
¿Es la existencia una resistencia? ¿Es solo una resistencia íntima o, por el contrario, tiene capacidad para exteriorizarse? ¿Puede hablarse de resistencia colectiva basada en la acción individual? Menciona Esquirol a “la resistencia como oposición al dominio impuesto, al abuso de poder, a la homogeneidad de los discursos únicos que obstaculizan la diferencia, la circulación enriquecedora de ideas...”. Estamos, por tanto, ante un necesario e imprescindible ejercicio de toma de conciencia para, desde el seno de la sociedad, fomentar “la inteligencia estratégica para autoorganizarse y perseverar a pesar de la persecución a la que sistemática e inevitablemente se verán sometidos los implicados”.
En este sentido, y a la vista de una actualidad tan sometida a los vaivenes de la política -con minúscula- en la que la sana aparición de opciones nos aturde y nos desorienta, ocupa un lugar central dicha toma de conciencia en la que memoria, esperanza y acción deben estar asociadas a la cara más activa de la resistencia. Evitar la huida, y sobre todo la huida hacia adelante, para caer en manos de la proximidad: “La proximidad no es una huida de lo inhóspito propio […] Este fondo propio pero inquietante queda en parte amortiguado por el carácter aterciopelado de la proximidad y por la cálida piel del prójimo”.
Esquirol es capaz de trazar en todo el texto una visión de conjunto de lo que ha venido en llamarse la filosofía contemporánea: desde Marx hasta Deleuze, pasando por Heidegger, Sartre, Lévinas…, un elenco que no debe asustarnos porque los trata con la madurez de quien ha sabido extraer de ellos todo lo mejor para sostener su texto, sin caer en excesos y con la sencillez suficiente como para considerarlos imprescindibles para saber aplicarlos a la cotidianeidad que nos une a la realidad. Porque como dice en una de sus páginas vivir no es solo vivir, es darse cuenta.
Es el caso de la presencia constante de Internet. Sin llegar a plantear una crítica directa contra las Tecnologías de la Información y la Comunicación sí nos advierte de las nuevas formas de alienación que pueden plantearse en casos extremos. Sirviéndose de Marx nos descubre que Internet y sus herramientas y aplicaciones “fascina y absorbe, y no queda nada o muy poco de íntimo; todo se externaliza, sale fuera para exhibirse y ya no habrá retorno. Esta es precisamente la definición de alienación, lo que sale y va y no vuelve. Debilitamiento del espíritu, de la personalidad, del sí mismo”.
Cotidiano no como sinónimo de secundario, de rémora existencial de lo vivido en primer lugar, sino como intensidad, como norma, como excepcionalidad: “… la gente suspira por el éxito mediático o por la vanagloria del pequeño, o no tan pequeño, poder jerárquico, mientras la vida corriente sigue siendo menospreciada”. Salvo muy contadas ocasiones el discurso filosófico no ha ayudado demasiado a subrayar la valía de la cotidianidad, la cotidianidad como repetición. Es por esta razón, la razón de Esquirol y por extensión la que debería ser la de cada uno de nosotros, por la que se hacen imprescindibles textos como el que el pensador catalán nos presenta, que haga posible la crítica impecable del dogmatismo de la actualidad y la lucha contra todos los dogmatismos.
Necesitaríamos más páginas para dar cuenta de la capacidad de un libro para permear todos y cada uno de los aspectos más íntimos, y más sociales, más interiores, y a la vez más exteriores, de nuestra vida. Un libro que acaricia la tarea del pensamiento desde la erudición más profunda, por desapercibida, y más necesaria, por lo cercana a la vida.