Un paseo por el mundo de las relaciones sentimentales, del enamoramiento al desengaño, pasando por rupturas dramáticas que rompen el corazón en mil pedazos, algo de sexo, fiestas y alcohol para olvidar. Al final, de nuevo el amor, quizá esta vez sea el verdadero.
A través de sus sencillos dibujos en negro, blanco y un toque rojizo, relata la historia que podría sucederle a una chica cualquiera en una ciudad cualquiera.
No sé qué esperaba de este libro, pero sin duda quería sentir algo. Ya sea enamorarme de la historia, o si acaso de algún personaje, y nada de esto sucedió. Lo único realmente bueno que le encontré fueron las ilustraciones, que sin duda son hermosísimas.
Leer historias de amor es una de las cosas más complicadas para mí: no soy fan del romance, me molesto fácilmente por las peleas que me parecen exageradas y creo que un buen romance debe tener cosas buenas, cosas malas y cosas creíbles.
En ese sentido, esta historia tiene un buen balance, no se trata de la más bella historia de amor, ni de un hombre o mujer siendo imbéciles entre ellos para lograr que la historia avance y no va de forzar a que dos personas que no funcionan juntas, queden juntas. Es una historia de como una persona cambia en sus relaciones, de como las cosas dejan de funcionar, de como se siente perder a alguien que formaba parte de ti, es decir, es una historia realista.
Con todo lo anterior, debo aceptar que yo llegué aquí por las imágenes, pero quiero hablar un poco de lo que siento que muestra la historia. Esto no es para personas que crean que terminar una relación no duele, si no para que aquellos que sufren esto tengan la seguridad de que no son los únicos. De hecho, lo siento un poco como las etapas de una relación, desde su inicio, hasta que deja de doler y, si bien en muchos momentos sentí que la representación era demasiado dramática y pesimista, sacando esas imágenes del contexto que la autora le dio, puedo decir que me gustó mucho (aunque siguen siendo super pesimistas, pero en este sentido sí que me gustan).
La historia es normal, nada extraordinario pero tampoco horroroso, nada que me haga cambiar mi percepción del mundo, pero que se adapta perfectamente a las relaciones actuales y que, aunque pictográficamente me gusto, al final me dejó confundida .["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>["br"]>
No sé si soy yo... O que le tenía unas ansias desde hace tiempo y entonces me quedé corta. No sé.
Las ilustraciones me gustan, me gustan las lineas, el blanco y negro con el toque rojo... Sigo a Sara en instagram y me encanta su arte.
Pero en cuanto a la historia... Yo quería que me doliera algo o me provocara algo... no sé, que me transportara a esos exes, viejos amores, me removiera las tripas... Pero no pasó eso, no pasó nada... Si hay una que otra frase que me gustaron.
Tal vez tenía muchas expectativas, tal vez soy yo que no siento ahora mismo. Pero este fue el resultado.
Este es un libro para leer cuando no puedas más, cuando te sientas perdido. Es un libro para saber que nunca, a pesar de todo el dolor, estas solo. Y que muchas personas sufren como tú. Este libro cuenta como todas las personas somos iguales; nos enamoramos y siempre uno sufre más que el otro (pero el otro acaba volviendo). Ay, me ha recordado un poco a mi vida y a lo estúpida que puede llegar a ser una pero que no se da cuenta hasta que lo tiene delante.
Ni yo misma sé qué esperaba de este libro, pero lo que sí sé es que se me ha hecho demasiado corto y no me ha llegado por completo.
No sabría cómo clasificar este libro, pero al parecer se considera algo así como un relato visual, y la verdad es que esa me parece una muy buena definición, porque aquí el pilar fundamental no es tanto la historia, sino más bien las ilustraciones.
El libro nos cuenta una especie de historia corta en la que dos personas se enamoran y comienzan una relación en un principio perfecta, pero que al final acaba rompiéndose por el simple hecho de que no funcionaba, de que no estaban hechos para estar juntos, y eso me ha gustado bastante porque lo hace muy realista.
Muchas veces es mejor no forzar las cosas y esperar hasta encontrar a alguien con quien de verdad funcione, y eso es algo que se refleja muy bien en este libro, junto con los momentos dolorosos y pesimistas por los que pasa toda persona que acaba de romper con su pareja, de la cual sigue enamorada, a pesar de saber que no es la idónea para ella.
Sin embargo, como ya he comentado antes, se me ha hecho muy corto, he echado en falta más contenido literario, y creo que es precisamente por eso por lo que no me ha llegado tanto como me hubiera gustado.
Pero si no le doy menos puntuación es por las pedazo de ilustraciones que tiene este libro, y es que son verdaderamente preciosas.
El estilo artístico de Sara es increíblemente hermoso. Me encantan sus trazos y cómo combina el blanco y el negro con algunos toques en rojo. Simplemente bellísimo. Para mí, la parte visual de este libro es la verdadera protagonista, y me encanta cómo las ha utilizado la autora como recurso narrativo para expresarse.
Pero a nivel de lectura y de entrenamiento ha sido muy meh y bastante sin más.
Este libro no es una novela gráfica. Y, sobre todo, no es una novela gráfica buena. Entiendo el estilo de la autora, pero no me parece que haga un buen trabajo con los textos. Están llenos de referencias fáciles, lugares comunes y figuras bastante forzadas. Las ilustraciones, en cambio, me gustan muchísimo y, en conversación con una amiga, coincidimos en que eran lo mejor del libro.
Lo empecé a leer por que estaba con la vista cansada y me apetecía una novela gráfica para descansar la vista, y meeeh ni fu, ni fa, no me acabo de engañar la historia. Pero tampoco fue un horror.
Un silencio por un amor, un amor prohibido tal vez. Es lo que pienso de esta pequeña historia que tengo en mis manos.
La protagonista de este libro ilustrado afronta el amor como una rutina, probablemente marcada por sus ya anteriores relaciones. Una espiral de la que resulta complejo salir. Mejor dejarse llevar y que la vida te sorprende. Frases simples, conceptos que llegan, y las ilustraciones... simplemente Sara Herranz. Una pequeña obra de arte a la que echar un vistazo cada cierto tiempo. La narración me ha resultado diferente y amena pero no me ha convencido
Fue muy corto y rápido de leer, pero no creo que haya estado mal, aunque sí esperaba más. Me gustó que cuente una historia entre los dibujos y palabras.
En nuestra pequeña habitación, de paredes de gotelé y techos agrietados, descubres que mi amor no es suficiente y me siento triste y confusa a la vez. ㅤ Y te pido que no te vayas.
Una historia preciosa que habla de todos los sentimientos que genera el amor, desde el deseo hasta la delgada linea que lo separa del odio y de la incoherencia. Las ilustraciones con ese toque minimalista me atraparon, desde la portada hasta la última página.
Siento que podría volver a leerlo ahora mismo. Y sé que haré "Rereading" tarde o temprano. Las ilustraciones me enamoraron. La historia es la evolución entre amor y desamor y me ha gustado la forma en como Sara H. lo relata. Una historia que la leas sin darte cuenta y cuando terminas dices, ¿ya esta?! Quiero más.
Desde hace un tiempo decidí no tomar en cuenta las ilustraciones para juzgar un libro, pero aquí es imposible no hacerlo por la gran importancia que tienen para transmitir la totalidad de la historia. Y por eso también lo considero una novela gráfica.
Bellas ilustraciones, con una historia melancólica de fondo. ♥
La historia de esta novela gráfica sucede antes en el tiempo que la de "La persona incorrecta". Más concretamente, nos cuenta lo que sucede con la protagonista cuando deja el pueblo y llega a la ciudad. Y, en esta ocasión, en vez de del desamor, Sara Herranz nos habla de la necesidad de enamorarse y de las etapas de una relación que no acaba bien.
La primera lectura de esta novela gráfica me dejó un tanto indiferente, ya que venía con unas expectativas muy altas. Además, el tono grandilocuente y exagerado propio del dramatismo adolescente y post-adolescente no me ayudó, ya que me esperaba algo diferente. "La persona incorrecta" es una historia que percibí como más madura y esto fue como, literalmente, retroceder. También es una valoración muy subjetiva porque no conseguí conectar con la historia de la misma manera.
Sin embargo, tras haber dejado el libro reposar un tiempo, volví a sumergirme en sus páginas y esa segunda lectura me gustó más. Al leerlo sin pensar en el otro libro, y a pesar de no estar de acuerdo con muchas de las decisiones que la protagonista toma, conseguí sentir empatía por la protagonista y entender su evolución.
Eso sí, aunque al final la historia no me llegara a convencer tanto como la otra, las ilustraciones siguen siendo una absoluta maravilla.
Una historia amor, una historia de desamor y una evolución. Todo ello condimentado por esas ilustraciones minimalistas de Sara Herranz, tan sencillas y magnéticas.
He visto algunas críticas negativas porque esto no es una novela gráfica. Pues vale, no le pongas etiquetas. No las necesita. Lo que es evidente es que Sara nos cuenta una historia, su historia, y la acompaña con ilustraciones.
Es un libro que se lee demasiado rápido, pero que invita a releerse una y otra vez.
Empecé este libro por las ilustraciones, y es totalmente a ellas a las que corresponden las cuatro estrellas. Tiene muy poco texto, la historia que cuenta en una mezcla de poesía y prosa no tiene nada de particular ni impresionante y me dio totalmente igual. Algunas pocas frases son creativas e ingeniosas y por lo tanto mínimamente destacables, pero son las menos. Sí me gustaron las imágenes, son dibujos muy bonitos y podrían haber contado la historia sin necesidad de texto.
El dibujo es efectivo y bonito, pero algo falto de evolución, sientes que puede dar más de lo que da. En cuanto al texto, aunque es certero en ciertos puntos, peca de bastante pueril en otros, buscando socorro en demasiados clichés fáciles. Eso sí, no se lo regales a alguien que esté en un mal momento de su vida, porque terminarás de hundirlo.
Me encanta el arte del libro :,) los dibujos a blanco, negro y un toque de rojo, le dan un atractivo visual impresionante y que el final me flipo asi siempre pasa ! 💙
Me enamoro de ti preciditadamente, sin leer la letra pequeña.
Uhm. Hubo un... ¿intento? ¿Creo? Las ilustraciones fueron... decentes. Me gustó que fueran en blanco y negro. Y... creo que es todo lo bueno que puedo decir de este libro tan corto. Como poesía falla totalmente: no sentí absolutamente nada. Ni siquiera encontré frases que me gustaran especialmente, y todos los "poemas" o párrafos eran ideas random puestas con muchos espacios en medio y tachados sin patrón. Ni siquiera he entendido cuál ha sido el punto de todo. ¿Una relación tóxica donde igual terminaron juntos...? Honestamente no puedo decirlo.
Lo mejor de esta... colección de cosas... es que se lee rápido y no se pierde mucho tiempo.