Nací el mismo año que Jorge y por ende toda la nostalgia de los 80 y 90 me mantuvo enganchadisima. Ni hablar de su talento con la descripción de pelis en medio del entramado de su biografía, un gran laburo. Ahora bien, por la idiotez masculina que él mismo describe y acepta, la parte donde empiezan a pajearse me aburrió completamente. Igual me parece un bello libro con una capacidad de evocar muy fuerte y un buen regalo para varones millennials.
me gusta mucho cómo habla el autor del cine como herramienta de desconexión con el mundo, de cómo cada película puede llevarte a ese lugar tan tuyo que nadie más entiende y cómo logra enlazar todo esto con fragmentos de su vida
sin embargo, tengo que reconocer que a medida que llegamos al final del libro, en los capítulos en los que la adolescencia tiene más peso me sentí más desconectada con la historia. me gustaba más la narrativa desde el punto de vista infantil, de cómo un niño siente y vive el cine desde la ingenuidad y la inocencia
Le doy 1 ⭐ de 5. EDIT: Creo que esperaba algo completamente distinto del libro y ése fue mi error.
Arranca con ritmo, con buenas referencias a películas y anécdotas sobre la historia de su familia pero a medida que avanza la narrativa se va estancando poco a poco, es como si por cada capítulo me deletrearan los 12 meses del año correspondiente al estado de niñez en el que se encontraba Jorge Pinarello y sencillamente aburre.
La narrativa se la pasa brincando entre "Mi papá nunca me abrazó" "El nono era un hp" y "Mi mamá no me paraba bolas".
Aparte de éso, la necesidad constante de hacer cosplay de persona pobre?? Con eso de que cuando era pequeño estaban tan mal económicamente que solo podían alquilar una película por semana y que una vez haciendo berrinche la mamá le tuvo que comprar un libro para colorear y no pasó nada por no llevar comida a la casa.
También hay como cuatro capítulos (seguidos uno del otro) dedicados a la masturbación y sobre lo mucho que se quería culear a la mamá de un amigo de la infancia... es cómo?? Okei, ya entendímos.
Se nota tanto cuando un man no compagina bien la cuestión de recuerdos eróticos con la palabra 🫠 no te pido metáforas rimbombantes pero tampoco esperaba lo burdo y repetitivo
Recuerdo los años de escuchar Telotransmitoasínomas y reírme a carcajadas con las anécdotas de juventud que compartían Jorge, Naty, Casper y Julis ¿Pero este libro? definitivamente me dejé llevar por el marketing de la Penguin Random House.
Finalmente, el concepto de este libro ya se había escrito hace varios años y con muchísima mejor ejecución por parte de Juliana Abaúnza con su magistral Series largas, novios cortos.
Si naciste a mediados o fines de los 80 y creciste durante los 90 en la Argentina, vas a morir de nostalgia con el relato de Jorge.
Los videoclubes, las películas en la tele que se agarraban empezadas, las repeticiones de dragon ball justo cuando llegaba un momento culminante solo porque no podían importar más episodios. Parecía que estaba contando mi propia infancia.
Cada capítulo hace referencia a una película en particular y todo lo que pasa en su vida en el momento que la vio, algunos eventos 100% relacionables, otros un poco fantasiosos, pero por lo menos hay un disclaimer en el prólogo para tener en cuenta cómo funciona la memoria, a casi 30 años de esa infancia.
Es fascinante cómo Pinarello convierte su vida en un collage fílmico, donde cada recuerdo de infancia o desamor adolescente viene con su banda sonora y su encuadre perfecto. Es casi como ver Cinema Paradiso pero en versión argentina y con más chistes. Y sí, necesito urgentemente que alguien con visión haga una serie de esto, porque la estructura ya está ahí, esperando sus episodios. Pero lo que más me seduce, creo, es la oportunidad de espiar detrás del personaje de Te lo resumo; porque al final, los que mejor cuentan historias ajenas son los que han vivido las suyas con la misma intensidad que un guion de los hermanos Coen.
Admirable cómo consigue relacionar cada hecho de su vida con alguna película. Hay varias cosas que cuenta con las que me sentí identificado, no solo por las cosas en sí, sino por cómo las cuenta; Jorge usa un lenguaje tan cotidiano que te hace reír y empatizar con él. Espero con ansias otro libro suyo (aunque haya dicho que probablemente sea su primero y quizás último).
Me encontré riendo todo el tiempo, y sobre todo recordando, recordando mis primeras veces también, mientras inevitablemente leí el libro con la misma voz que había escuchado años atrás en YouTube, excelente Jorge porfavor escribe más. Un abrazo de un ecuatoriano.